Concejo dividido frente a idea de cerrar mercado con reja perimetral

Por: Edgar Brizuela Fotografía: Mauricio Ulloa G. 10:20 PM 2016-07-18

Instalar una reja perimetral en torno a la plazoleta Sargento Aldea, o algunas de las diagonales y pasajes interiores, es la nueva tarea de algunos concejales de Chillán, quienes plantean que una medida como esa puede ser parte de la solución para los males que enfrenta ese paseo ciudadano.


La ubicación de una reja surgió como una opción frente a los problemas de drogadicción, prostitución, venta de alcohol, pendencias, robos, asaltos y otros que ocurren durante las noches en el mercado, donde deambulan muchos indigentes y personas que ayudan a descargar mercaderías que llegan de madrugada a la feria.


Los comerciantes instalados en el lugar no desechan el planteamiento, a la luz de lo manifestado por el presidente de los locatarios, quien consultado por la DISCUSIÓN reveló que hace dos décadas  fue propuesta una iniciativa similar.


Plantea que en el mercado hay muchas personas que pernoctan y pasan la noche consumiendo alcohol en los clandestinos que funcionan en diferentes locales, los que no han sido cerrados por las autoridades locales, a pesar de que todos saben donde se encuentran y que la ordenanza de la Plazoleta Sargento Aldea los prohíbe.


En la normativa que regula el funcionamiento del lugar, que acaba de ser actualizada, el consumo de alcohol está absolutamente prohibido, pero ello no impidió que la municipalidad entregara recientemente seis patentes a bares y restaurantes, contraviniendo su propia ordenanza.


De estos locales autorizados, y de los que operan en forma clandestina, sale el alcohol que surte a las personas que pasan la noche en los pasillos de la plazoleta, donde además faltan servicios higiénicos, lo que deriva en riesgos sanitarios evidentes en un sitio donde se transan las verduras, frutas y hortalizas que se consumen en la ciudad.


El tema, analizado en la última sesión de la Comisión Mercado del Concejo Municipal,  además se ve agravado por el hecho que quienes pernoctan en el lugar, para abrigarse, encienden braseros o fogatas en las diagonales, lo que puede derivar en incendios, según dan cuenta concejales quienes han pedido soluciones efectivas.


Hechos que han sido parte de numerosas reuniones de análisis en los últimos años, donde incluso se han presentado proyectos para mejorar la infraestructura de la plazoleta y unirla con el Mercado Techado, a través de una pasarela aérea.


No obstante todas las alternativas no han pasado del nivel teórico, debido a que los actores que intervienen en las gestiones no han logrado llegar a acuerdos.

¿La última?: instalar una reja de protección, que limite el ingreso de personas al lugar durante la noche.


Ediles plantean que la idea es similar a lo que hoy existe en el Paseo La Merced, que a diferencia de la plaza Sargento Aldea, posee un sistema que impide el acceso a personas durante las noches, lo que reduciría los riesgos de situaciones delictivas o fuera de la normativa.


Entre los partidarios de instalar una reja se encuentra el concejal Jorge Vaccaro (RN), para quien se trata de una opción que puede evitar que ocurran problemas que ponen en riesgo la infraestructura municipal y a los vecinos de la ciudad que transitan por el sector en las noches.


De asaltos y agresiones conocen incluso inspectores y personal municipal, quienes han sufrido la ira de delincuentes, como han evidenciado en sesiones de Concejo.


Vaccaro reconoce que las situaciones que han sido expuestas en el pasado “requieren de un tratamiento integral”, lo que para algunos pasa por generar ideas innovadoras que eviten el tránsito de personas por el sector y reducir los riesgos.


Nadia Kaik (RN), es otra férrea defensora de que el sitio sea cerrado mediante una reja perimetral, que sea activada a una hora determinada de la noche y abierta nuevamente durante la mañana o cuando los empresarios ingresen al área para abrir sus negocios.


La concejala agrega que lo peor que puede suceder es que termine ocurriendo un hecho lamentable como un incendio o robos, para que sean adoptadas las medidas para defender un patrimonio de la ciudad, donde trabajan cientos de personas.


Agrega que la instalación de un cierre es una medida que está en una etapa inicial, de tal manera que se debe analizar por ejemplo si debe ser cerrado el perímetro de las diagonales o algunos pasajes cercanos al patio 5 de Abril, sitios que son usados como baños públicos.


“Lo que no podemos hacer es quedarnos con los brazos cruzados y esperar que ocurra un hecho del que nos lamentemos después. Tenemos que buscar opciones para que el Mercado y la feria sean lugares limpios, saludables, higiénicos y libres de la delincuencia”, explicó.


No está de acuerdo
Por su parte el concejal socialista Carlos Hernández plantea que el diagnóstico es efectivo, ya que en la zona ocurren situaciones que ciertamente no se deben permitir, pero discrepa en la solución expuesta por otros ediles de la ciudad.


“No podemos seguir pensando que la seguridad se combate con rejas, muros y otros métodos que ayudan a segregar. Se trata de un espacio público que debe estar abierto y a disposición de la comunidad”, plantea.


El edil agrega que antes de pensar en cerrar el lugar, lo que la municipalidad debe hacer es mejorar la seguridad en el interior del recinto y profundizar la coordinación con Carabineros.


Víctor Sepúlveda (PC), en tanto, asegura que “no es una propuesta que yo apruebe, pues me parece que hay alternativas más eficientes para resolver los problemas que pueden ocasionar las personas que viven en las calles. Este es un problema social que debe ser solucionado desde esta perspectiva”.


Y el concejal radical Juan López Cruz asegura que se trata de un  proyecto “que nace de la derecha,  que busca solucionar los problemas de seguridad con portones, rejas y muros, como el que instalaron en la villa Doña Francisca III camino a Las Mariposas”.


Locatarios quieren seguridad
Desde la dirigencia del Mercado la idea encuentra apoyo. Eso es lo que manifiesta el presidente de los locatarios de la plazoleta Sargento Aldea, Manuel Rojas.


El dirigente destaca que una iniciativa similar fue propuesta “hace como veinte años y a pesar de los beneficios que podrían generar nunca fue implementada”.


La opción que se baraja es cercar todo el perímetro con el fin de impedir que el mercado “se transforme en un baño público, que debe ser limpiado todas las mañanas”.


El dirigente sostiene que no han conversado este tema en profundidad, de tal manera que no existen antecedentes técnicos finos, pero calcula que el eventual cierre debería ser enfrentado por la municipalidad, con el aporte de los locatarios.

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