Valle del Itata recibió a destacados sommeliers en histórico encuentro

Por: Roberto Fernández Fotografía: Demy Olmos 10:00 PM 2016-07-18

Diez destacados sommeliers chilenos se reunieron en un histórico encuentro el fin de semana en el Valle del Itata, donde tuvieron intensas jornadas de degustación de vinos locales y recorridos por las viñas de Coelemu, Ránquil y Chillán, entre otras comunas, compartieron con los productores del llamado “Itata Profundo” e hicieron recomendaciones para mejorar la oferta, tanto enológica como turística.


La actividad, que comenzó el viernes y concluyó el domingo, fue organizada por el enólogo Demy Olmos, de la consultora Ingeagro, que presta servicios al Indap en asesoría a productores del valle, y contó con el financiamiento de Indap y de la sociedad Viñas de Guarilihue.


“La convocatoria fue la esperada y estamos muy satisfechos con los resultados, porque los sommelier son profesionales clave en la promoción de los vinos. Ellos, al probar nuestros vinos y al conocer la realidad productiva del Valle del Itata, así como su historia, pueden hacer una recomendación a los clientes y contribuir al desarrollo de esta zona. De hecho, ellos nos contaban que son muchos los turistas extranjeros que llegan a Santiago preguntando por los vinos del Valle del Itata, y la verdad que ellos no tenían mucha información, por lo que la trascendencia de encuentros como éste es muy relevante”, comentó Olmos.


El profesional recordó que esta era una iniciativa que se comenzó a planificar luego de un concurso realizado en noviembre, en la que participaron destacados enólogos nacionales y sommelier, entre ellos, Alan Grudsky. “La idea era reunir un grupo pequeño, pero con el tiempo fue sumando más interesados, para dar forma al Primer encuentro de sommeliers del sur de Chile”, recordó Olmos. 


En el encuentro participaron los sommelier Karola Miranda, Alan Grudsky, Mercedes Calvo, Yoselin Bustamante, Alejandro Berozuk, Lautaro Soto, Juan Ignacio Pavón, Felipe Aldunate, Charlie Villard y Héctor Riquelme, con una conocida trayectoria y cuyo centro de operaciones se instaló en Guarilihue, en el hotel familiar Puesta de Sol, donde se realizó la primera jornada de degustaciones.


Degustaciones
En la cata realizada el viernes, en Guarilihue, se incluyeron seis vinos de marcas consolidadas de esa zona. Fue así como los sommelier degustaron muestras de las viñas Piedras del Encanto, Zaranda, de Fabián Mora Reyes, el vino Trifulca, Moscin y Don Germaín.


Además, se presentaron cuatro vinos en fase de desarrollo: un Torontel que estaba destinado a ser vendido como uva a bajo precio, de Herman Díaz; un Cinsault joven, de Ronald Vera; un Moscatel, de Cristian Lagos (el mismo productor de Trifulca); y un Cinsault cosechado más maduro, de Luis Lagos.


Todos ellos tuvieron una muy buena aceptación por parte de los expertos, quienes en algunos casos apuntaron a problemas de acidificación.


De hecho, el vino Trifulca, que es un Cinsault de Guarilihue, se puede encontrar en el Hotel Radisson de Concepción y en el Hotel Hanga Roa de Isla de Pascua, entre otros lugares, como cavas y restaurantes.


En la jornada del sábado, los sommeliers recorrieron los sectores de San Rafael, Bularco, Cerro Verde y Confluencia.


En San Rafael visitaron la bodega de los enólogos Roberto Henríquez y Gustavo Martínez; y en Bularco conocieron la destacada Viña De Neira, donde se produce el vino Bandido Neira y escucharon de boca de Yamil Neira la historia del Valle del Itata. 


También disfrutaron de las vistas de la llamada “Toscana chilena” desde el mirador de la Viña Mirador del Valle, de Lucía Torres, en Cerro Verde, quien elabora un premiado espumante de Moscatel, y conocieron el proyecto asociativo Brutall.


En el sector Confluencia llegaron hasta la Viña Riveras del Chillán, de Alejandro Chandía, donde analizaron aspectos productivos y económicos de la zona, así como sus proyecciones, y también realizaron la segunda degustación.


En la cata realizada el sábado los profesionales también degustaron vinos de marcas consolidadas: Puertas del Itata, Bandido Neira, Magenta y Riveras del Chillán.


En tanto, el domingo, los sommeliers conocieron la bodega de Fabián Mora, en el sector Leonera, de Coelemu; la viña de Cristian Lagos, que elabora Trifulca, en el sector Los Castaños, también en Coelemu; y finalmente la Viña Pandolfi Price, de Enzo Pandolfi, en Chillán Viejo, a orillas del río Larqui, donde se produce el prestigioso Chardonnay que ha cosechado premios internacionales.


Conclusiones
Demy Olmos destacó tres recomendaciones relevantes hechas por los sommeliers durante las actividades.


En primer lugar, destacaron la calidad de los vinos y aseguraron que tendrán muy buena aceptación en Santiago. “Si bien Santiago no es Chile, es el mercado más importante”, explicó el enólogo, quien añadió que respecto de la calidad los sommeliers coincidieron en la necesidad de trabajar, en algunos vinos, el tema de la acidificación.


Otro aspecto importante que evidenciaron es el de la presentación, donde afirmaron que en muchos casos, el etiquetado semi artesanal o derechamente casero, no permite su promoción en la capital.


Según explicó Olmos, para los sommeliers no es cómodo vender los vinos con ese etiquetado, por lo que planteó la necesidad de trabajar con diseñadores gráficos y expertos en marketing para desarrollar propuestas que permitan ofrecer un producto acorde a los requerimientos del mercado.


Finalmente, una tercera recomendación, que no tiene que ver directamente con los vinos, pero que es clave para el desarrollo de la zona, se refiere a la necesidad urgente de contar con señalética vial adecuada en el Valle del Itata, una crítica que se viene planteando hace años desde distintos sectores, principalmente desde el turismo, y que en el caso del Valle del Itata es fundamental, porque muchas veces la ubicación de los viñedos y las bodegas es literalmente “en la punta del cerro”. 

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