Cocinera taekwondista redujo a asaltante que trató de robar

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Mauricio Ulloa Ganz 09:20 PM 2016-07-18

Nada bien le fue Juan Antonio González Chandía, un delincuente con varias anotaciones prontuariales, quien el pasado domingo trató de robarse la recaudación de un local de sushi ubicado en calle Barros Arana, en Chillán.


González Chandía advirtió que dentro del local había solo dos mujeres y un coche, por lo que supuso que llevarse la recaudación del día sería cosa de ensayar un intimidante número de agresividad y determinación, sin contar que la dueña del local, Katherine, de 30 años, no solo se impone por su metro 76 de estatura, sino por su carácter y por sus estudios de taekwondo.


“Lo que hizo el imputado fue hacer ingreso a este local, simulando que portaba un cuchillo en la pretina del pantalón, exigiéndole a la cajera que le entregara el dinero recaudado en la jornada, a lo que ella accedió, evidentemente por temor”, relató el fiscal Juan Rohr, quien se encargó de formalizarlo el día de hoy.


Fue Cristián Cárdenas, el dueño del local y pareja de Katherine, quien relató a LA DISCUSIÓN que “adentro estaba mi pareja y la cajera, que es mi hermana, pero ellas se asustaron más que todo por miedo a que le fuera pasar algo a la guagua que estaba durmiendo en el coche.  Me dijo que eso le dio fuerza y salió a agarrarlo, Katherine lo alcanzó a la salida del local y logró reducirlo hasta dejarlo en el suelo”.


El ruido de la pelea y algunos golpes en la mampara de acceso alertaron a los dueños del inmueble, quienes viven en el segundo piso del local, quienes bajaron rápidamente para terminar de inmovilizarlo.


“Estaba en el suelo, ya no oponía resistencia, y lo único que pedía era que lo dejaran irse, que no lo entregaran a los carabineros”, comentó Cárdenas.
Pero en menos de dos minutos un furgón policial se hizo presente y se lo llevaron esposado y todo mojado a causa de la copiosa lluvia que caía al atardecer del domingo.


Juan Antonio González Chandía fue formalizado en primera instancia por el delito de robo con intimidación en el Juzgado de Garantía de Chillán, de todas formas el fiscal Rohr planteó la posibilidad que tras la investigación consiguiente se determine que se esté ante la figura de un “robo con violencia”, cuyas penas son mucho más altas.


“Ocurre que la mujer que forcejea con él solo ejerce su derecho a legítima defensa, en el sentido que busca evitar ser robada, es en ese contexto en que se produce un forcejeo en el que eventualmente ella pudo haber sufrido alguna lesión, lo que a nuestro entender, cambiaría la figura legal del delito”, detalla.


Con una condena vigente por receptación, la única medida cautelar posible para González Chandía fue la prisión preventiva, ingresando en la misma mañana de ayer a la cárcel de Chillán.


“A veces hay que actuar”
Cristián Cárdenas admite con humor que “siempre me dicen que con la Katherine mejor me porte bien”, en relación a sus condiciones físicas. Y aunque reconoce que la acción de detener al delincuente fue arriesgada, agrega que “ella me dijo que sintió rabia e impotencia, estamos partiendo recién con este negocio y no iba a dejar que la robaran. A veces hay que actuar, creo que la gente ya está aburrida de la delincuencia y de que siempre ganen ellos”.

Comentarios