Ernesto Ponce: “Alex Veloso me sacó el león que yo llevaba adentro”

Por: Rodrigo Oses Fotografía: Mauricio Ulloa / Archivo 2016-07-18

Ernesto Ponce tiene una cicatriz en su cabeza. 

Jugando por Ñublense un clásico con Deportes Linares en 1992 en el Estadio Nelson Oyarzún, un  rival le clavó los toperoles en la frente, quedó ensangrentado, le pusieron cinco puntos, pero salvó la caída de su pórtico.

“En esa época, literamente, aprendí a trancar con la cabeza, porque sé que sin dolor no hay gloria”, evoca el “Neto”, como lo apodan cariñosamente, al ex volante chillanejo de Ñublense que fue campeón de Tercera División en 1985 y 1992.

Cuando tenía 17 años, el criado en la Población Witcker, Las Heras,  ya era figura en el Deportivo Nacional y Ricardo Rojas, otrora preparador físico de Ñublense, lo descubrió en 1981 en un torneo de beibifútbol del Tejar en el que Ponce fue elegido mejor jugador y goleador.

Lo llevó a entrenar al primer equipo y deslumbró junto a Jorge Arias, Roberto Hernández, Mariano Puyol, Oscar Villablanca, Carlos Soto, Carlos Mariangel, Enrique Castillos y Luis Rosales, sin pasar de cadetes, pero como no le quisieron hacer contrato profesional se marchó.

“Me metieron directo al primer equipo, sin cadetes, los jueves Manuel Rodríguez me ponía de titular, pero no firmé y me fui”, evoca Ponce, quien recibió de Mario Avendaño, gerente técnico de Deportes Temuco, una oferta para irse al sur, pero su abuelita Ernestina le dijo que debía terminar sus estudios.

Sin embargo, con 18 años, y tras brillar en la Selección de Chillán, en un amistoso con Ñublense que ganaron por 2-0, el técnico del Rojo, Benito Ríos en 1982, le pide que venga al día siguiente a entrenar junto a Mario “Caballo” Hormazabal y Héctor “Titín” Bello.

-¿Y ahí comenzó su historia en Ñublense?
- Sí, me citaron al tiro a un amistoso ante Huachipato. No dormí nada la noche anterior. Jugamos en Las Higueras, íbamos perdiendo dos a cero, sacaron a todo el equipo y yo seguí en cancha porque el técnico me quería seguir viendo. Y empatamos a dos. En el de vuelta ganamos 3-1, le metí un centro al paraguayo Roberto Arce y jugué muy bien. Y ahí firmé. Mis padrinos fueron Luis Rosales y Carlos Soto.

-¿Y su debut oficial lo recuerda?
- Fue contra el Vial, empatamos a dos y fui la figura del equipo junto a Eduardo Cortázar. El equipo era Marcelino Morales al arco, Luis Rosales, Carlos Soto, Mariangel, Manfredo Gonzalez, Cortazar, yo, Villablanca, Enrique Castillo, Pedro Pablo Díaz, Roberto Arce. Y despues entró Mario Hormazabal. La Discusión tituló “Ponce, la figura y hallazgo de Nacional”.

-Después vino la debacle el 83’
- Exacto. La crisis. Llegó como técnico Guillermo Yavar, pero estuvo dos meses, después asumió el “pelao” González, Esaú Bravo. Cortázar y Juan Catafau demandaron al club y embargaron la recaudación y no nos pagaron. El club pasó a llamarse Ñuble Unido. El presidente, Roberto Grau, subió a Roberto Rosales, Alexis Guzmán, Hugo Bello,Rubén Medina, y sacó a los experimentados Gaona Coronel, Cortázar, Catafau, Villablanca, Oñate, el plantel se quebró y terminamos descendiendo en la liguilla que se jugó en Osorno.

-En 1984 con Alex Veloso usted explota como jugador.
- No lo soportaba, me decía que tenía que tirarme al suelo, que tenía que pelear la pelota. Yo casi me voy a Laja y él no me quería, pero el guatón Fredy Bahamondes lo convenció. Veloso me sacó el león que llevaba adentro porque antes me criticaban que era técnico y no me tenía la pata, que jugaba con zapatos de ballet. Al final fui su regalón y me llevó a todas partes. Hice hartos goles y jugué en todos los puestos.En ese equipo jugaban Marcos Morales, Domingo Oñate, Luis Venegas, Eduardo Sepúlveda, Luis Venegas, Moisés Berenguela, Luis Clavero, Iván Alcántara, Freddy Bahamondes, Luis Mena, Ligua Beltrán, Cabezón Campos. Perdimos la final del Apertura con Santiago Morning en San Fernando por 2-1, a pesar que ganábamos por uno a cero con un gol mío. Ahí echaron a Veloso.

-Y llega Esaú Bravo para conducirlos al título invicto.Usted lo vivió de manera especial.
- Sí, llega con Zenón Riquelme, Esteban Burgos, José Burgos, el chico Robles, Hector Jaque, Pablo Uribe. Ganamos el título del grupo sur en Puente Alto por 2-0 y luego la final con el campeón del norte, Soinca Bata la ganamos por 3-1 en Chillán. Dimos la vuelta olímpica y yo lloraba con mi compadre Iván Alcántara porque yo había estado como niño e hincha el 76 viendo el gol de Sergio Pérez y en la galería soñé que algún día estaría en la cancha como jugador. Cuando estaba dando la vuelta olímpica me acordé y lloré. Era el sueño complido.

-Tras pasar por Linares, Lozapenco y Laja, vuelve el 92 para sumar otro título con Esaú Bravo
- Sí, el profe me pide que me sume y armamos un gran plantel con Larry Aliaga, Walter Segovia, Héctor Román, Mario Lagos. En la liguilla, empatamos los dos primeros partidos, pero le ganamos 4-2 a San Luis en Quillota. En 1993 jugaron puros chillanejos. Llegamos a jugar puros jugadores de casa, le ganamos a Lota y casi clasificamos a la liguilla de Polla Gol.

-¿Qué significa Ñublense para usted?
- Nada, yo le di todo a Ñublense , pero el club nunca me ha reconocido nada, sí el periodismo y la hinchada. Y eso vale más.

(El segundo de izquierda a derecha), Ernesto Ponce  da la vuelta olímpica en Quillota tras lograr el título de Tercera División y el ascenso a Primera B. Lo acompañan, John Jara, Mario Lagos y Carlos Parra.

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