El commodity “nieve”

Por: 03:15 PM 2016-07-16

La ansiedad que se observó en las últimas semanas entre los empresarios de Las Trancas por la ausencia de nieve en las Termas de Chillán vuelve a plantear la necesidad de agregar valor a la oferta turística de montaña en Ñuble.

Si bien con bastante retraso finalmente la nieve se dejó caer en la zona, lo que devolvió la tranquilidad a los empresarios y permitió a Nevados dar inicio a la temporada, es muy probable que las cifras al cerrar el periodo revelen una caída en el número de pasajeros. Ello, pues si se preveía comenzar el 23 de junio, el tiempo determinó que recién esta semana pudiera partir efectivamente la temporada.

Tanto en Nevados como en el Valle Las Trancas la estrategia ha sido ampliar la oferta turística en la zona, promoviendo actividades outdoor y de aventura, como el senderismo, el excursionismo, el canopy, el ciclismo de montaña, así como la explotación de las aguas termales y los SPA, lo que va en sintonía con el objetivo de ser un destino de toda temporada.

Sin embargo, la nieve sigue siendo el principal atractivo de la zona, no solo por la majestuosidad del paisaje, sino por la calidad de las pistas y la oferta de servicios asociados. Por ello, el invierno concentra el mayor número de visitantes, y por tanto, los mayores flujos de ingresos. De esta forma, la agregación de valor sigue siendo el principal desafío pendiente.

En ese sentido, se valoran algunos esfuerzos del sector privado por enriquecer la oferta, apuntando a nichos específicos, promoviendo la sustentabilidad y generando alianzas con otros destinos, de manera de reducir la dependencia de la nieve, pero dichos avances aún son insuficientes.

No se trata de prescindir del principal atractivo de la montaña, sino de agregarle valor y de ampliar la mirada hacia otros productos turísticos de la zona, de manera de generar sinergias, donde la oferta cultural y gastronómica de Chillán, el enoturismo en el Valle del Itata, y en general, el turismo rural o campesino, pueden complementar una oferta con productos diversificados y diseñados a la medida de los requerimientos de los visitantes.

Lamentablemente, el desarrollo turístico se ha concentrado básicamente en la construcción de establecimientos de alojamiento y de alimentación, olvidando que el turista no solo quiere dormir y comer en sus vacaciones, sino que desea vivir una experiencia. Por ello, la invitación es a desarrollar productos de interés turístico que aprovechen los numerosos atractivos de la zona y que sean susceptibles de ser promocionados y ofrecidos en el mercado nacional e internacional, considerando que la nieve es un commodity que también se puede encontrar en la zona central, en la Araucanía y en Argentina, a precios muy competitivos.

En este punto, la entretención juega un rol fundamental en todos los segmentos etarios y de ingresos, y si bien existe una oferta creciente en la zona cordillerana y en Chillán, ésta palidece cuando se compara con la de algunos competidores. Probablemente, la construcción de un casino en la capital de Ñuble pueda contribuir a mejorar esa oferta, pero en este ámbito hay un sinnúmero de alternativas que pueden ser explotadas. Basta ver el ejemplo de Quillón, que de ser un destino balneario, ha logrado ampliar las opciones con proyectos atractivos.  

De igual forma, la ausencia de un número crítico de tour operadores en la zona también es un factor que juega en contra del desarrollo del turismo, un aspecto que podría mejorar en el corto plazo, de la mano de pequeños emprendimientos.

Es vital, entonces, vislumbrar el futuro del destino de montaña como parte de un todo, que se extienda a toda la provincia y donde la nieve sea un elemento más de una oferta con un enorme potencial de crecimiento.

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