Está la base

Por: Rodrigo Oses 2016-07-11
Rodrigo Oses

Superó la expectativa. El joven elenco de Ñublense pasó una gran prueba de fuego el sábado ante Colo Colo mostrando parte del sello que está trabajando el inquieto técnico Pablo Abraham.

Los diablos rojos dejaron una grata impresión en cancha, pero a no engañarse, ya que también tiene tareas pendientes que resolver de cara a su estreno oficial en la Primera B ante Curicó Unido el 24 de julio.

La agresividad, intensidad de juego y organización defensiva fueron los aspectos que más resaltaron en el juego del conjunto chillanejo.

Mostró una sincronizada reconversión defensiva, entrega incansable y mucha solidaridad táctica en todos los sectores de la cancha para impedir el tejido creativo de los albos.

La seguridad defensiva le permitirá al equipo seguir creciendo hacia adelante con confianza, ya que jugando con esta agresividad e intensidad, a sus rivales les costará mucho anotarle al cuadro de Chillán.

Sin embargo, a nivel ofensivo. Desde la zona creativa hacia la zona de definición, aparecen las fisuras del equipo de Abraham.

En ese sector, falta calidad individual, precisión, sutileza, fineza, sintonía fina, para resolver a alta velocidad y en pleno vértigo, jugadas de ataque que podrían terminar en gol si se definieran de mejor manera.

El equipo se mostró errático en algunos pasajes perdiendo contraataques entrando al área, salidas poco limpias o deficientes y últimos pases sin destino.

Ajustando esta deficiencia, el histriónico entrenador Pablo Abraham logrará la mejor versión de un equipo que por intensidad y entrega complicará a cualquiera, pero que si no mejora la puntada final y la construcción creativa sufrirá para conocer el sabor de la victoria en el competitivo y duro torneo de la Primera B del fútbol chileno.

Lo importante, eso sí, es que está la base, a la que se deben sumar dos o tres cimientos, para construir un proyecto ambicioso.

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