Nueva variedad de lupino de alta proteína es la carta de agricultores

Por: José Luis Montes Fotografía: La Discusión 08:30 AM 2016-07-11

En la Casa Tabor de Chillán se firmó la semana pasada un convenio entre “La Conquista Campesina de Ñuble” y el Centro de Genómica Nutricional Agroacuícola de La Araucanía, CGNA, que apunta al desarrollo de cultivos de altos valores nutricionales, con miras al desarrollo de nuevos emprendimientos agroindustriales de la pequeña agricultura, enfocados a la alimentación humana y animal.


El Centro Genómico es una organización sin fines de lucro creada para descentralizar la ciencia aplicada, con enfoque social hacia la pequeña agricultura, que ya ha desarrollado una variedad de lupino, considerada como el producto agrícola de mayor valor proteico del mundo, según explicó el investigador Harnoldo Salvo, doctor en Análisis Genómico.


Se trata de una variedad certificada y licenciada que asegura más de 60% de proteína, lo que supera a la soja  -que tiene 47%- y a otros alimentos altos en proteína. Este grano ya está siendo comercializado por la empresa conformada por cinco cooperativas mapuches, NG-Seeds, que ésta temporada entregó un millón de kilos de alimento para crianza de salmones elaborado con esta variedad. Agregó que en la actualidad el 98% de la proteína vegetal que se usa para estos fines es importada.


Respecto a otros usos, dijo que se ha desarrollado un pan que aumenta la calidad proteica respecto al común, al doble, y que además, trabajan en sustitutos de leche y otros productos, que apuntan a una alimentación más eficiente y más sana. También se informó que en alimentación animal se trabaja en mejorar los perfiles alimenticios en productos como carne de cordero y huevos, con dietas que contienen lupino y otros granos vegetales.


Implementación en Ñuble


La presidenta de “La Conquista Campesina de Ñuble”, Flor Burgos, informó que ya hay cinco parcelas de ensayo para probar esta variedad de lupino, que se ubican en Quirihue, San Ignacio, Coihueco, El Carmen, Yungay y Pinto, el primer paso en un emprendimiento que esperan que termine con el desarrollo de un producto agroindustrial para la alimentación humana.


Los representantes de CGNA manifestaron que para el logro de la variedad de lupino se realizó un trabajo de siete años, plazo que es excepcionalmente corto en este tema de genética. El producto final, que es de licencia de CGNA, se está entregando en forma gratuita a organizaciones de la agricultura familiar campesina, a fin de que puedan desarrollar agroindustrias, en las que son acompañados en forma integral por el centro.


Además de lupino, trabajan con otros cultivos aplicables a la zona, pero poco conocidos, como el lino. La idea es conocer en detalle la producción de los pequeños agricultores locales y trabajar en conjunto, para desarrollar iniciativas que se adapten a la zona. 


Reiteraron que la organización que representan no tiene fines de lucro, que fue creada por el Estado hace 10 años y que reúne a 20 investigadores. “Nuestra misión es la ciencia con pertinencia social y con el convenio con la federación La Conquista Campesina esperamos analizar las posibilidades de innovación y desarrollo, y en base a ello, los productores creen y capturen valor”, explicó Harnoldo Salvo, agregando que “los nuestros son nuevos y mejores cultivos y procesos agroindustriales para ingresar a mercados de mejor valor. En otras palabras, buscamos que el pequeño agricultor no sólo se dedique a producir commodities”.


Miguel Fuentealba, de la directiva de la Confederación Campesina, precisó que han visitado las siembras de lupino en La Araucanía y que están muy entusiasmados con llevar adelante este proyecto. Como uno de los tenedores de parcelas demostrativas, aseguró que, a su juicio, la experiencia con el lupino va bien, y que las visitas que han realizado al centro productivo de la agrupación de cooperativas mapuches de La Araucanía han resultado altamente positivas”. 

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