El Último Domingo y Kran llevaron el sonido local al puerto

Por: Felipe Vergara Fotografía: Cristian Gutiérrez 09:10 PM 2016-07-10

“Chillán es un lugar para la creación, al menos personalmente apunto a sacar la música de acá, hacer tocatas con bandas en otras ciudades y después hacer tocatas de vuelta acá. Hay un tema profundo ahí. Chillán es una ciudad bella para crear, tiene su algo especial. Pero de cierta forma vive en eterno letargo cultural”, cuenta Cristian Gutiérrez, bajista de la banda El Último Domingo.

Y va más allá, pues asegura que “acá he conocido de los mejores artistas y músicos, pero hacer arte acá es nadar contra la coriente. Hay creadores geniales, pero no hay público”. 
Una tajante reflexión sobre la realidad de la música local, pero que también sirvió como impulso para comenzar una aventura fuera de la ciudad junto a otra agrupación de la zona.

Se trata del provechoso viaje que hicieron hasta Valparaíso las bandas Kran y El Último Domingo, que se presentaron en el escenario de Le Maison Doree, de la Quinta Región, en una gestión colectiva que rindió frutos. 

Es que junto a los proyectos de allá, Mushantufe y Nébula, mostraron lo suyo en un show que contó con la aprobación constante de los asistentes. 

Para Gutiérrez, el viaje dejó numerosas enseñanzas. “Fue un buen público que iba a escuchar las bandas. El nivel estuvo súper bueno. Además, a mí me tocó estar en la puerta y todos pagaban su entrada para ir a escuchar”, señala el músico, resaltando el comportamiento en aquellas tierras.

Aunque el viaje alcanzó para tan solo una noche de presentaciones, fue suficiente para poder observar diferencias entre lo que se realiza en aquella ciudad y en los espacios ñublensinos. 

“Para empezar, allá hay una escena por chica que sea. Acá no hay gente que vaya a escuchar música, hay gente que va a carretear”, es el duro diagnóstico que comparte el artista.

Pero, sin duda, el lado positivo es que la música sigue fluyendo en Ñuble y generando el interés incluso del público de otras coordenadas. 

Aquello se ve reflejado en lo original de las puestas en escena que se construyen por estas latitudes y que no pasaron inadvertidos en el desafío que llevó por título “Descarga psicodélica Valpo-Chillán”.

“Esto es algo que no es de ayer, se viene trabajando hace rato desde el under, desde Espacio Rock. Bandas como Pájaro, Kran, Conchas Dúo, que tienen súper clara la estética del sonido. Un sonido que además se para en cualquier lado”, reflexiona con orgullo.

De hecho, resalta que tras interpretar sus canciones “siempre los comentarios apuntan al sonido de las bandas. Yo lo llamo estética, por decirle de alguna forma, y no me refiero a algo visual en ningún caso”.

Ida y vuelta
Como el músico apodado Guti comentaba, estas bandas proyectan para el futuro recorridos similares y nuevos escenarios lejos de la comodidad de Ñuble. 

“Esperamos podamos ir a presentarnos nuevamente afuera en el mes de septiembre”, adelanta desde ya.

Pero no solamente una nueva visita se pronostica, sino que este tipo de trabajo asociado entrega la oportunidad a los chillanejos de escuchar conjuntos de otras localidades en casa, en una especie de devuelta de mano que se genera de forma colectiva. 

De hecho, Mushantufe ya estuvo anteriormente en Chillán y conquistó de forma rotunda al público en el Bar 13 Lunas. 

Ahora, es de esperar que otros proyectos adopten este modelo para que la música chillaneja logre cruzar las fronteras y a la vez, el público local pueda ver de cerca a los nuevos sonidos emergentes del país. 

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