Ñublense se puso el overol para maniatar a Colo Colo

Por: Rodrigo Oses Fotografía: Mauricio Ulloa 2016-07-10

David contra Goliat. En teoría, el duelo entre Ñublense y Colo Colo suponía una supremacía insostenible en cancha de los albos que vivieron una semana convulsionada tras la salida de José Luis Sierra. 
Sin embargo, el joven elenco de Pablo Abraham cumplió casi a la perfección el libreto trazado y rescató un meritorio empate sin goles en el estadio Nelson Oyarzún por el duelo de ida de la Copa Chile.
Apelando a la presión sobre el receptor, la anticipación defensiva y la sincronizada reconversión para defender, el joven elenco chillanejo se prodigó de manera incansable para maniatar los improductivos circuitos creativos de los albos.
El equipo de Hugo González gozó durante largos pasajes de la posesión del balón, pero siempre se sintió incómodo por la atosigante marca de los jugadores locales, por lo que fracasó en su intento de llegar al gol. 
De hecho, fue el cuadro de Abraham el que tuvo las mejores ocasiones durante los primeros 45 minutos cuando Lucas Triviño se filtró en el área por la banda zurda y ante la salida de Justo Villar remató cruzado sin concretar.
En el último minuto, Cristián Retamal, quien debutó como centrodelantero, desperdició la más clara opción de gol cuando tras centro de Bustamante, solo frente a Villar, remató débil y el portero paraguayo tapó con jerarquía.
Ambas situaciones, Ñublense las forzó presionando la salida de Colo Colo y esperando el error del cuadro albo en su circulación lateral sin profundidad.
El Cacique intentó perforar por la banda derecha con el tándem Figueroa-Fierro, el manejo de Valdés y los desbordes de Martín Rodríguez, pero siempre encontró bien parada a la defensa chillaneja liderada por la dupla de centrales integrada por José Antonio Rojas y Emiliano Pedreira, que estuvieron impasables en el juego áereo y agresivos en la marca.
El dominio albo no se tradujo en ocasiones claras, aunque a un minuto del pitazo final, el portero Pablo Reinoso de buen cometido, contuvo un furibundo remate de Andrés Vilches y antes había visto rematar sin destino a Gonzalo Fierro, Martín Rodríguez y Jaime Valdés.
Faltó fineza y contundencia
Ñublense mantuvo la aplicación defensiva en el complemento, encontrando en Sebastián Páez a su barómetro que aportó equilibrio defensivo, recuperación y salida pulcra. Su socio, Michael Sobarzo, fue un perro de presa y detrás de ellos, Pedreira y Rojas se dedicaron a frenar todos los embates albos, mientras que por las bandas, Piero Campos y Matías Améstica se afirmaron para detener los desbordes de Rodríguez y Figueroa, respectivamente.
El enganche Jesús Silva, que tuvo sólo chispazos, terminó desgastado en su función creativa y el ingreso de Luis Flores le devolvió pasajes de posesión de balón a Ñublense ante un Colo Colo que acrecentaba su dominio y tuvo en los pies de Gonzalo Fierro la apertura del marcador, pero elevó entrando al área.
Ñublense evidenció falta de fineza para terminar los contraataques que generó y de contundencia para anotar.
A a pesar de eso, Flores pudo anotar con un zurdazo tras un rebote en el área alba y el volante Eduardo Vilches casi se llena de gloria con un cabezazo que desvió Justo Villar al córner.
El cuadro de Abraham perdió muchos balones en los últimos metros por la imprecisión que marcó el juego en la zona de definición, diluyendo cargas que pudo terminar de mejor forma entrando al área de los colocolinos.
Colo Colo mejoró con el ingreso del mediocampista Michael Ríos, pero no alcanzó a vulnerar el planteamiento del local que nunca se sacó el overol para resguardar su arco y seguir soñando con una hazaña el próximo domingo a las 17.30 horas en el Estadio Monumental.

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