Erradican antiguos campamentos que acogían a 30 familias de Chillán

Por: 09:10 PM 2016-07-08

Con lágrimas en los ojos Cristina Leiva recuerda las veces que tuvo que levantarse durante madrugadas lluviosas para tapar los hoyos del techo, y así evitar que el agua entrara a las piezas.


“Hemos pasado muchos momentos difíciles como campamento y familia. Cuando era niña y había temporal, a las tres o cuatro de la madrugada tenía que levantarme para arreglar el techo y mover las camas; para mí eso ha sido lo más triste que he vivido acá”, comentó la mujer de 37 años, madre de dos niñas y un niño, y actualmente en estado de gestación.


Cristina opina que son sentimiento encontrados los que la embargan tras vivir 33 años en el precario campamento Cabildo (ubicado en calle del mismo nombre de la Población Vicente Pérez Rosales) y agradece tener la oportunidad de entregarle mejores condiciones de vida a su creciente familia.


“Para nosotros, los que crecimos acá, es un cambio muy importante. Es el fruto de nuestro esfuerzo y algo que no tiene precio, porque sabemos que daremos un futuro mejor a nuestros hijos; son sentimientos encontrados y una emoción muy bonita”, precisó.


Son 11 familias  las que acogían el histórico campamento Cabildo del sector poniente de la ciudad y que data de inicios de los 70’.


De a poco los lugareños están mudándose a sus nuevas viviendas en la Villa Iraira (kilómetro seis camino a Huape) no sin antes desmantelar por completo las alicaídas mediaguas que a duras penas los protegía del gélido viento y lluvia.


“Las casas que nos han entregado son buenas, grandes, calentitas y yo me cambié al tiro con mi pareja. Viví en el campamento desde que nací, por eso creo que esto es notable”, comentó Andrés Leiva, un joven de 22 años.


Histórico
Rosa Luengo lleva 34 años viviendo en el campamento y crió a 11 niños en reducidos espacios de tierra y con alta humedad.


 “Estoy feliz, porque se nos está cumpliendo un sueño esperado por mucho tiempo por todos nosotros. Mis hijos ya se fueron y yo me iré del campamento a fines de este año, cuando se complete la segunda etapa del proyecto”, afirmó la mujer de 61 años.


La dirigenta vecinal y vocera del campamento, Petronila Sanhueza, admitió haber sido muy difícil concretar el cambio; no obstante, reitera que el tiempo y esfuerzo que les costó se compensa con el trascendental paso que están dando en sus vidas.


“Pasamos harto sacrificio y rabias con las ranchas que se nos caían y los techos volando y goteándose.  Muchas puertas se nos cerraron y el Serviu nos apoyó mucho en esto,  estamos muy agradecidos por todos los que pusieron su granito de arena para que se haga realidad esto, incluidos los funcionarios del municipio de Chillán que siempre estaban preocupados de cómo nos iba, sobre todo en invierno ”, recalcó.


La representante vecinal recuerda que han sido al menos cuatro años los que le tomó preparar el proyecto y ganarse el subsidio.


Así como los habitantes de Cabildo, sus pares del campamento Oro Verde, que acoge a 19 familias, también obtuvieron el beneficio y recibieron sus casas en la Villa Iraira.


Poco más de $365 millones es el monto que el Gobierno destinó en la construcción de 18 casas de 55 metros cuadrados para los beneficiados de Cabildo y Oro Verde, mientras que el restante grupo de familias recibirán sus propiedades a fines de diciembre próximo.


Apoyo
Al menos una decena de funcionarios del Servicio de Vivienda y Urbanismo (Serviu) Ñuble, incluido el delegado provincial de la repartición pública, Óscar Crisóstomo, llegaron ayer hasta los dos campamentos a ayudar a desarmar las estructuras de madera y zinc.


El jefe local del Serviu enfatizó en la importancia de erradicar los campamentos de Chillán y recordó que el último en eliminarse fue ya hace más de 10 años.


“Para nosotros es materia de satisfacción poder cumplir con el compromiso que habíamos asumido con estas familias, considerando el tiempo que llevan en esta situación y las condiciones de vida que tienen. El último que se desarmó fue ‘El Saque’, ya hace más de una década”, sostuvo.


Óscar Crisóstomo aclaró que así como se viene trabajando con los campamentos de Chillán, igualmente se está coordinando en otras comunas de Ñuble la forma cómo se irán cerrando asentamientos precarios.


“Hoy venimos con gran parte de nuestra delegación a ayudar a las familias a mudarse y cerrar este sitio para que no sea ocupado por otras personas”, puntualizó Óscar Crisóstomo.

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