[Editorial] Profesionales para el agro

Por: Fotografía: Mauricio Ulloa 10:50 AM 2016-07-08

La mayor reforma educacional que requiere el país es aquella que debe apuntar a mejorar la calidad de la educación, lo que en un contexto económico globalizado y más competitivo, constituye la herramienta esencial para elevar la calificación de los trabajadores, y por tanto, la tasa de crecimiento potencial.
A raíz de las mediocres cifras de crecimiento de la economía chilena en los últimos años, uno de los temas que han resurgido en el debate entre los expertos es precisamente la necesidad de recuperar las cifras de crecimiento potencial que exhibía la economía chilena entre 1990 y 2010, y respecto de ello existe amplia coincidencia en que uno de los factores productivos, el trabajo, no ha evolucionado al ritmo de la demanda de la economía.
En términos más sencillos, si la economía pretende agregar mayor valor a la producción, necesita de mayor capital humano calificado, con un estándar mínimo de calidad, que responda a las necesidades del mercado.
En ese sentido, el bajo nivel de profesionalización de la actividad agrícola en la Provincia de Ñuble, no es solo una discusión académica, es más bien, una deuda con la economía de la zona, que tiene en esta actividad la responsabilidad del 20% de los empleos y de cerca de un 25% del PIB.
La falta de profesionales involucrados en las empresas agrícolas de Ñuble ha generado brechas impactantes de rendimientos de los cultivos entre quienes sí han profesionalizado la gestión y los procesos, y quienes no lo han hecho.
Ello da cuenta de otra gran brecha entre empresas grandes y pequeñas, es decir, entre aquellas con los recursos suficientes para invertir en la contratación de profesionales y en la incorporación de tecnología, y aquellas que no los tienen. Y si bien el Estado, a través del Indap, provee de asesoramiento técnico a pequeños agricultores, ello es insuficiente.
La agricultura actual es cada vez más competitiva y se enfrenta a mercados internacionales exigentes, por lo que se requiere ir optimizando los procesos de manera de aumentar la productividad, lo que mejorará la rentabilidad, la generación de riqueza y, en consecuencia, los salarios.
Sin embargo, dicho desafío será muy difícil de lograr si no se considera la profesionalización del agro de Ñuble y la implementación de mejoras tecnológicas en los cultivos, lo que está íntimamente ligado a lo primero.
Para ello será necesario mejorar la calidad de la formación académica de los estudiantes de carreras relacionadas con el agro, considerando que existe una fuerte crítica de algunos sectores universitarios hacia aquellos institutos profesionales que imparten carreras del área, ya que dichas entidades no realizan investigación científica y sus docentes no están en la frontera del conocimiento, a diferencia de lo que sí se hace en casas de estudios tradicionales.
Esta opinión sostiene, además, que en el mercado habría profesionales de distinta idoneidad, lo que en la práctica, perjudicaría el rendimiento del negocio y encarecería los costos. De esta forma, las brechas de profesionalización estarían determinadas por los ingresos o el tamaño de las empresas agrícolas de Ñuble.
Es imperativo que autoridades y empresarios comprendan que para el logro de una meta tan ambiciosa como ser potencia agroalimentaria, se requiere de esfuerzos no solo en inversión en infraestructura, sino que también en el mejoramiento de su capital humano, lo que está estrechamente ligado a la investigación científica y la aplicación tecnológica.

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