Lavanchy: "Se está produciendo una segregación dañina"

Por: Isabel Charlin Fotografía: Mauricio Ulloa 10:15 PM 2016-07-05

Por medio de una videoconferencia, los rectores de las universidades del G9 (no estatales pertenecientes al Consejo de Rectores) definieron este lunes los próximos pasos a seguir, luego del envío al Congreso del proyecto de reforma a la educación superior.


Previo a ello, el Rector de la Universidad de Concepción, Sergio Lavanchy, conversó con LA DISCUSIÓN respecto de la propuesta del Ejecutivo, la cual a su parecer deja varias dudas.


“Así como está presentada, no sabemos si cumple con el objetivo de establecer un sistema de educación superior que aporte al desarrollo social, cultural y económico del país, de sus regiones y personas. Yo tengo mis dudas, porque esta propuesta no se hace cargo de definir un sistema público en el sentido amplio, sino más bien restrictivo, lo que hemos planteado como G9 muchas veces”, sostuvo Lavanchy luego de conocer la última minuta enviada por el Ejecutivo a los rectores, el domingo por la noche.


“Se establecen dos tipos de universidades: del Estado y privadas. Dentro de las privadas, aquellas que tienen gratuidad y aquellas que no. Nosotros, como UdeC, de acuerdo al proyecto, tendremos que situarnos entre las privadas con gratuidad. Las universidades del Cruch pertenecientes al G9, no estamos de acuerdo con eso, creemos que sin ser estatales, merecemos un trato equivalente. No estamos en contra que el Estado apoye y fortalezca a sus universidades; lo que no hemos entendido nunca, y menos ahora que se presenta el proyecto de ley, es por qué esta exclusión tan taxativa. Se está produciendo una segregación dañina para lo que viene a futuro, se está produciendo una división profunda al interior del Cruch con lo que viene en el proyecto”, sostuvo el rector de la UdeC, quien recalcó la discriminación hacia este tipo de planteles. 


“Se ignora la existencia de estas nueve universidades, algunas de ellas, como la PUC que tiene 100 años, o como nosotros, que vamos para el centenario, y las sitúa en igualdad de condiciones que cualquier otra universidad que acceda a la gratuidad. Eso es un error conceptual, cuando se establece una reforma que todos entendemos, el país necesita. Cuando uno dice, ‘apoyamos la reforma’, no es un cheque en blanco, y así como está este proyecto, el G9 no lo apoyará”, advirtió Lavanchy, quien pese al complejo panorama, aseveró que el G9 no está por abandonar el Cruch. 


“Somos partidarios de mantener la unidad, lo que pasa es que externamente, desde el Ejecutivo a través de un proyecto de ley, se está generando esta división. Nosotros no queremos eso, ni tampoco buscar otros aliados, porque siempre hemos pensado que nuestros aliados naturales para una reforma de la educación superior son las universidades estatales, más algunas que pudieran agregarse más adelante”, planteó.


“Nos vienen tratando mal”
En cuanto al financiamiento, eje fundamental a la hora de poner en marcha la reforma, Sergio Lavanchy manifestó que concuerda con los parlamentarios que han advertido respecto de la importancia de este punto durante la discusión legislativa.


“Sin recursos, las instituciones no pueden desarrollarse con calidad, crecer, contratar a buenos académicos, mejorar instalaciones, etc.”, manifestó.


Respecto del fondo especial para las universidades estatales que plantea el proyecto, reiteró que el G9 no lo discute. Sin embargo, se pregunta cuál es el criterio para hacerlo excluyente respecto de otras entidades, como la UdeC.


“¿Quién puede objetar el carácter público de nuestra universidad, durante casi cien años? Desde hace tiempo nos hemos venido dando cuenta que se nos está tratando mal. Se ha relativizado nuestra importancia y aporte al desarrollo del país y las regiones, es algo que nos preocupa. Aquí solo podemos ver un sustento ideológico, de suponer y asumir que solo las universidades del Estado pueden cumplir con ciertos roles para el desarrollo del país, cuando hay otras instituciones que lo hacen de la misma forma, como la nuestra. La presentación de un proyecto con estas características, desde el año 1990, es el golpe más fuerte que han recibido las universidades del G9, y la falta de reconocimiento más explícita que ha habido en 16 años. Es preocupante, frustrante. Nos tiene muy desanimados el hecho que el proyecto haya salido así, tenemos la esperanza que en el Parlamento se pueda cambiar esto”, afirmó, adelantando que asistirán a todas la reuniones de comisión a las que sean invitados, para dar su punto de vista.


Falta de recursos frescos
Otra amenaza para universidades como la UdeC, es la ausencia en el proyecto de ley de los denominados convenios por desempeño, aportes fiscales directos, que la ley de Presupuesto le otorga a las universidades no estatales del Cruch año a año, homologando los denominados convenios marco que le da a las estatales.


“Desaparece este aporte, recursos basales que permiten que las instituciones lleven a cabo sus planes de desarrollo. Se plantea, en tanto, un fondo basal de investigación que será concursable, por el cual entrarán a competir todas las universidades con gratuidad, el cual se nutrirá con los actuales fondos del Aporte Fiscal Directo (AFD). Es decir, será un traspaso, no hay recursos frescos”, advirtió. 


Lavanchy también se refirió a la propuesta de regular los aranceles y limitar la matrícula. “No sabemos cómo se hará, si estos nuevos montos tomarán en cuenta el costo de las carreras. No me cabe duda que un grupo de universidades optará por no recibir recursos del Estado, y poder así fijar sus aranceles y matrícula”, manifestó.

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