Director regional de Gendarmería: “la fuga pudo haber sido peor”

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Fernando Villa 09:00 AM 2016-07-04

La cantidad de respuestas a dar por la fuga de seis reos desde un bus de Gendarmería, frente a la misma cárcel de Chillán, motivó una nueva investigación interna, y otra, paralela, de carácter judicial.

Esto fue confirmado por el director regional de la institución uniformada, coronel Óscar Aravena a LA DISCUSIÓN, autoridad que en menos de un año deberá revisar tres causas por hechos irregulares y hasta insólitos ocurridos en Ñuble, como el de la golpiza de tres reos por parte de cinco funcionarios del penal chillanejo; la red de corrupción que modificaba hojas de vida e ingresaba celulares para algunos reos a cambio de $300 mil pesos; y ahora se suma la fuga.

Si bien los encargados del traslado de estos 29 reos que viajaban  de Santiago hacia la cárcel de Puerto Montt eran funcionarios capitalinos, el hecho se produjo en Chillán, debido a que fue en esta ciudad donde se decidió hacer un relevo en las más de 11 horas que supone conducir para completar ese tramo.

“Pero no se trata de que sea Chillán la unidad escogida para hacer relevos desde Santiago a ciudades de tan al sur, como Puerto Montt, sino que -tengo entendido- uno de los reos trasladados era una persona que estaba siendo requerida en Chillán, así como también tengo la impresión que el resto de las personas que viajaban en ese bus estaban siendo requeridos por los juzgados de esa ciudad (Puerto Montt”, explicó el coronel Aravena, para descartar que la capital de Ñuble vaya a ser siempre el punto de cambio de relevo entre gendarmes.

La moneda y la hora de la fuga
Pudo haber sido peor. O al menos eso creen en Gendarmería, en donde aseguran que el porcentaje de fugas o evasiones de reos desde las cárceles o desde los vehículos de Gendarmería “son realmente marginales, estamos hablando de menos del 0,1% de los cientos de viajes que a nivel nacional deben realizarse desde un penal a otro, a los juzgados, a los hospitales o a las fiscalías”, ejemplifica el coronel.

Y si pudo ser peor, apunta, es porque el que la fuga haya sido a las 8.30 de la mañana de un sábado y frente a la plaza San Francisco evitó que la evasión haya ocurrido poniendo en riesgo a los cientos de personas, en su mayoría escolares, que a diario establecen en la plaza un punto de encuentro.

Peor, además, “para nuestros propios funcionarios que a diario se ven expuestos a los riesgos de tener que trasladar a personas de alta peligrosidad”, reflexiona.

Y Aravena aclara que en cada salida, según la cantidad de internos a trasladar o las distancias en que deben ser movilizados, determinan la cantidad de personal que debe acompañar el viaje.

“De hecho, el bus desde el que se arrancaron es un vehículo especialmente acondicionado para hacer ese tipo de recorridos de larga distancia. En la región no contamos con buses así, ya que no se suelen realizar movimientos tan masivos y para tramos tan largos”, aclara.

Por lo mismo, resulta por lo menos insólito el que haya bastado con una moneda de 50 pesos para destornillar las placas de metal del bus y conseguir el espacio adecuado para arrancar.

Más extraño aún, el que ningún funcionario se haya quedado arriba del bus ni haciendo guardia fuera de éste.

“Por eso es que hay una investigación, obviamente hay protocolos que seguir y ese estudio nos permitirá ver en qué se falló, ahora este tipo de situaciones son las que nos hace estar constantemente planteándonos cómo mejorar los aspectos de la seguridad y ser más eficientes”, reflexionó el coronel Aravena.

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