Altura de edificios será la primera presión al nuevo Plan Regulador

Por: Edgar Brizuela Fotografía: Mauricio Ulloa 10:20 PM 2016-06-29

Crecer verticalmente permitiría detener las construcciones que invaden la periferia y zonas rurales de la ciudad, lo que afectaría la calidad de vida

Si bien pueden existir diferencias de opiniones sobre la calidad del Plan Regulador Comunal (PRC) que fue aprobado el martes por la Seremi de Vivienda, la opinión general es que el nuevo instrumento de planificación es ciertamente un avance respecto de lo que había y permite enfrentar de mejor manera el desarrollo de Chillán.

Lo que se gana con este instrumento, que está a punto de ser una norma obligatoria, no debiera ser poco si se considera que el texto al que viene a reemplazar va a cumplir 30 años, por lo cual cumplió hace mucho su vida útil.

El documento aprobado por la Seremi de Vivienda comenzará a ser la carta de navegación oficial de la comuna cuando la Municipalidad de Chillán lo publique en el Diario Oficial, como lo informó LA DISCUSIÓN de manera exclusiva en su edición de este miércoles, tras reproducir las opiniones del seremi del ramo,  Jaime Arévalo.

Desde la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC) su presidente, Ariel Larenas, comentó este miércoles que “el desarrollo del nuevo Plan Regulador es un avance para la ciudad de Chillán”.

A pesar de lo relevante que puede ser disponer de una carta de navegación moderna, recalcó que “no están todos los elementos que nosotros hubiéramos querido que estuvieran, como el incremento de la altura en el centro”.

El empresario y líder gremial destacó que plantear una ciudad con alturas hasta los cinco pisos es algo menor, que no se condice con las posibilidades de construcción que existen en la urbe.

El texto aprobado por la municipalidad considera “en teoría” la construcción de edificios a una altura ilimitada en el perímetro formado por las cuatro plazas principales. Y hacia las cuatro avenidas y periferia permite edificaciones de no más de cinco pisos.

La CCHC expuso desde el 2012 de manera insistente la necesidad de que la zona de edificios de gran altura se extendiera al menos hasta las cuatro avenidas, pues existen las condiciones técnicas para ello.

Planteamientos que según el gremio tenían fundamentos sólidos que se relacionaban por un lado con uno de los requerimientos básicos planteados por la entidad edilicia,  como era densificar el centro de la ciudad y detener el crecimiento horizontal de Chillán.

Incluso, la Cámara trajo a connotados especialistas nacionales, quienes expusieron ante el Concejo Municipal las bondades que tiene el crecimiento en altura, entre lo que se cuenta el menor uso de automóviles, reducción de tiempos de viajes de las personas a sus trabajos entre otras consideraciones, incluyendo eventuales impactos positivos sobre la contaminación ambiental.

Lo paradójico es que la municipalidad, tras analizar los antecedentes técnicos expuestos por la CCHC,  aceptó incrementar la altura de las futuras edificaciones en el centro. Pero posteriormente, y a pesar de que tuvo tiempo para hacerlo, rechazó integrarlos al documento final que envió a la Seremi y que ya fue aprobado.

Aportes
El arquitecto local Claudio González Oisel, de la Universidad del Bío-Bío, sobre el nuevo PRC comentó que “este instrumento de planificación trae novedades y tiene menos incertezas, pues el anterior había sido desarrollado antes de los años 90 por la municipalidad, por lo que era muy antiguo”.

González Oisel planteó que en la ciudad existen terrenos abundantes en la zona céntrica donde se pueden construir edificios de altura, pero las condiciones no están dadas en la actualidad para que ello se produzca.

Siguiendo el razonamiento de la Cámara Chilena de la Construcción, comentó que limitar el desarrollo de grandes torres deriva en un crecimiento de la periferia, incremento de viajes en vehículos y otros temas que terminan afectando la calidad de vida de los habitantes de la ciudad.

Agregó que hay que pensar que en el breve plazo Ñuble será región y Chillán su capital, lo que necesariamente derivará en un incremento de viviendas y conjuntos residenciales.

“Este nuevo Plan Regulador no plantea hasta donde conocemos aspectos claves para el desarrollo local, como el futuro centro cívico, la construcción de un gran parque. Creo que faltan elementos importantes”, precisó.

Municipio destacó el documento
Desde el municipio el alcalde Sergio Zarzar manifestó su satisfacción porque tras siete años se cumplieran las gestiones para que la ciudad tenga una normativa moderna.

“Estamos muy contentos por la aprobación de este instrumento, que nos permitirá dar forma al Chillán que queremos juntos construir para las nuevas generaciones. Es nuestro deber legar una ciudad mejor, y esperamos aprovechar este Plan Regulador para beneficio de todos”, planteó Zarzar.

La autoridad local destacó que esta nueva carta de navegación para la ciudad posee elementos relevantes si se la compara con el anterior.

“Abarcan los sectores urbanos definidos en el Plan Regulador Intercomunal. También se reconoce la vocación de Chillán como ciudad de servicios, consultando una gran gama de equipamientos en el centro de la ciudad. En tercer lugar se consolidan los villorrios rurales como Quinchamalí, Confluencia, Huape, Rinconada de Cato, Capilla Cox, Santa Raquel y Quinquehua, originando normas y un uso de suelo para su desarrollo. En cuarto lugar se consultan en él vialidades estructurales adicionales para mejorar la conectividad de la ciudad”, precisó.

Zarzar agregó que en la fase de estudios fue ocupada una metodología participativa, en la que se consideró la opinión de la comunidad. “Al tener un instrumento actualizado podemos generar una política urbana que responda a las verdaderas necesidades de la comunidad, mirando el hecho de que en breve nos estaremos convirtiendo en una nueva capital regional del país”, recalcó Zarzar.

Comentarios