Seremi de Vivienda aprobó el nuevo Plan Regulador para Chillán

Por: Edgar Brizuela Fotografía: Mauricio Ulloa 10:00 PM 2016-06-28

Este martes el seremi de Vivienda y Urbanismo, Jaime Arévalo,  estampó su firma en el nuevo Plan Regulador de Chillán, de tal manera que ese instrumento de planificación, que lleva ya siete años en estudios, está en condiciones de ser aprobado definitivamente por la corporación edilicia.

La entidad estatal dependiente del Ministerio de Vivienda no tiene observaciones pendientes, luego de que el municipio local satisfaciera todos los requerimientos que surgieron en el largo proceso de análisis del marco general concluido el año 2012.

“Estamos muy contentos con el trabajo que realizamos con la Municipalidad de Chillán y con la asociatividad que surgió con diversos organismos”, manifestó el seremi, tras confirmar que desde el organismo que dirige ya no tienen sugerencias que realizar al documento ingresado en marzo pasado por la municipalidad para su revisión final.
“Ya no existen observaciones pendientes y con esto se cierra un círculo desde el punto de vista administrativo”, planteó Arévalo, quien destacó que a pesar del tiempo transcurrido, la urbe tendrá una carta de navegación moderna que permitirá proyectarla al futuro.

Culmina con ello un proceso que comenzó durante el primer período de la actual administración edilicia, específicamente el año 2009, cuando el gobierno comunal consiguió recursos de la Seremi y licitó a una consultora privada el diseño de la carta de navegación.

Se suponía que el texto debería haber estado terminado el año 2012, pero su aprobación se vio alterada por la carencia de un elemento clave, como el Plan Ambiental Estratégico, que debió ser ejecutado durante el año 2013 antes de ser aprobado por el Concejo Municipal.

Posteriormente los técnicos del municipio debieron salvar una serie de divergencias entre el plan propuesto y el Plan Regulador Intercomunal Chillán-Chillán Viejo de 2007, que sirvió de base al instrumento de planificación de la capital provincial.

Además hubo tres procesos de participación ciudadana, ya que debieron repetirse ante la existencia de observaciones.  La comunidad expuso una serie de planteamientos que finalmente no fueron acogidos por la municipalidad, pues por ser ellos de fondo, habrían cambiado todo el modelo que se pretendía aprobar, lo que habría extendido los plazos más allá de lo que esta administración esperaba.

Finalmente, en marzo pasado la municipalidad envió el dossier a la Seremi, entidad que en los plazos definidos por la ley lo analizó y finalmente le entregó el visto bueno, lo que se oficializó con la firma del seremi de Vivienda Jaime Arévalo.

El arquitecto expuso este martes que la Municipalidad de Chillán debe recibir el documento durante el día de hoy y comenzar a desplegar los trámites administrativos definitivos, entre los que se incluyen dictar el decreto respectivo acorde a la Ley General de Urbanismo y Construcciones y publicar el plan en el Diario Oficial.

La autoridad regional estimó  que la municipalidad chillaneja no debería tardarse más allá de una semana en exponer en ese medio escrito la nueva carta de navegación que acompañará a la ciudad por los próximos años.

Zonas rurales entran al plan
Arévalo puso en relieve que con el Plan Regulador las localidades rurales más importantes de la ciudad,  como Quinquehua, El Emboque, Las Mariposas, Rinconada de Cato y otras pasarán a ser ordenados por normas urbanísticas y técnicas que fomentarán su desarrollo urbano.

Recalcó el trabajo que será desarrollado en Quinchamalí, donde existe en la actualidad un vasto plan de inversiones de la cartera que dirige (Programa Quiero mi Barrio), que busca desarrollar urbanísticamente una localidad que concentra además otras iniciativas estatales para impulsar el turismo y la alfarería.

Junto con ello, destacó que la carta de navegación viene a proponer a la ciudad normativas que permitirán una mejor convivencia de los chillanejos con el medio ambiente, las plazas y áreas verdes.

Asimismo, lo que se pretende es generar un marco regulatorio que permita a futuro mejorar las condiciones ambientales en la ciudad, corregir los problemas viales y una serie de deudas urbanas que afectan la calidad de vida en la zona.

El Plan Regulador no es un mecanismo rígido, sino que podría ser eventualmente modificado en el futuro en la medida que se genere la necesidad y las condiciones para ello.

Esto abre la posibilidad que por ejemplo pudieran ser integradas observaciones de la Cámara Chilena de la Construcción, que abogó para que la superficie donde se permitirán grandes edificios en el centro sea extendida a todo el perímetro de las cuatro avenidas y no se restrinja al área formada por las cuatro plazas del centro.

Tras la aprobación del Plan Regulador, el próximo desafío técnico es modificar el Plan Regulador Intercomunal Chillán-Chillán Viejo, al que se le deben integrar elementos que han surgido desde que ese documento fuera aprobado hace casi 10 años.

Con la finalidad de renovarlo, la Seremi de Vivienda y Urbanismo licitará próximamente el estudio correspondiente para que una consultora plantee el nuevo marco general para el área metropolitana local.

El estudio será licitado durante este año y se espera que dentro de los próximos dos años el plan intercomunal esté concluido.

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