“En el Valle del Itata se puede hacer el mejor turismo vitivinícola"

Por: Roberto Fernández Fotografía: Mauricio Ulloa 10:35 PM 2016-06-21

Grandes oportunidades de desarrollo para el turismo vitivinícola ve en el Valle del Itata el conocido empresario Carlos Cardoen, quien visitó este martes la Viña Cucha Cucha, en Portezuelo, invitado por Arauco para compartir la experiencia del Valle de Colchagua (Región de O’Higgins) con los viñateros de la zona en el seminario “Juntos, todo es posible”.


El seminario contó, además, con la presencia de expositores, como el ingeniero agrónomo y director del Centro Tecnológico de la Vid y el Vino de la Universidad de Talca, Yerko Moreno; el gerente de Viña Cucha Cucha, Patricio Middleton; y Charles Rodríguez, presidente de Viñas Guarilihue.


Cardoen hizo un repaso por su experiencia empresarial en el Valle de Colchagua, donde hace 20 años levantó el Museo de Santa Cruz, cuyo flujo de turistas lo motivó a construir, cinco años después, un hotel de 40 habitaciones que hoy ya suma 140. Con el paso del tiempo, el Valle de Colchagua ha ido mejorando la oferta turística a través de un esfuerzo asociativo, “con 200 mil turistas de primera clase, los que vienen del extranjero buscando temas específicos”.


Hoy la zona cuenta con dos museos y está en construcción un tercero, el Museo del Vino. A eso se suma un observatorio astronómico, un teleférico, un casino de juegos, una nutrida agenda cultural y un tren del vino que está paralizado desde el terremoto de 2010. Y por supuesto, viñedos de gran prestigio (Cardoen tiene las viñas Santa Cruz y Tarapacá). “Y en 15 años se han desarrollado no menos de 30 hoteles y hospederías, restaurantes de primera clase y mucha oferta turística y cultural, que ha hecho de la región el tercer o cuarto destino del país”.


En ese proceso, sin embargo, destacó que las viñas se prepararon, con servicios y productos de excelencia, “hemos ido paso a paso, los viticultores nos reunimos, y hemos ido ganando de uno a tres días de permanencia del turista”, recordó.


Valle del Itata
A raíz de los buenos resultados en el Valle de Colchagua, Cardoen expuso que “es algo que me gustaría ver repetido en otros valles como éste, el del Itata, que tiene una tradición tanto o más antigua que la de Colchagua, y donde el sistema de producción en base a viñas de cabeza, muy especial y atractiva para ser mostrado en forma didáctica al visitante, tiene en sí un potencial tremendo para ayudar al desarrollo de esta región, a través de un turismo cultural, que debe ser una de las industrias más atractivas, por cuanto es tremendamente democrática, pues entrega la posibilidad de trabajo a todo el mundo; la producción de turismo en base a nuestras raíces, nuestras costumbres, nuestra esencia, es algo que se logra en forma no tan difícil, puliendo y presentando con excelencia lo que son básicamente nuestras propias formas de vida”.


Respecto de su experiencia de hoy con los viñateros, afirmó que ve en el Valle del Itata “tremendas oportunidades de desarrollo turístico vitivinícola, quiero asegurarle que usted tiene aquí todo para hacer del turismo una segunda fuente de trabajo y recursos. Fue un poco venir a compartir lo que nosotros hemos hecho allá, a objeto de entusiasmar a los productores del Valle para que agreguen a esto un turismo que puede ser fuente de desarrollo realmente inusitado”.


Y añadió que “acá se puede hacer el mejor turismo vitivinícola: aquí lo tienen todo. Allá no teníamos nada, las bodegas estaban en el suelo. En este valle, en estas bodegas están los fantasmas de los jesuitas, de las generaciones y generaciones que han producido por más de 200 años estas viñas. Entonces, en el Valle del Itata están todas las condiciones para replicar y mejorar lo que hicimos en Colchagua”.


Comentó que “el turista viene a ver la cultura, lo que hacemos todos los días, mostrarnos a nosotros mismos, acá está empapado de tradiciones. Aquí hay que hacer un turismo de primera clase, hay que sacarle un poco de lustre, organizarse, hay muchos turistas que vienen a Chile a un turismo vitivinícola, y pueden venir acá”. 


Pero planteó que no se trata de copiar la experiencia o la oferta de Colchagua: “no todos debemos hacer lo mismo. No hay que cometer el error de repetirnos. Cada viña, cada bodega, cada espacio del Valle tiene sus particularidades, y son esas particularidades las que hay que pulir, presentar y desarrollar como únicas, a objeto de ser distintas a las que están al lado, pero de todas maneras trabajando juntos, organizativamente. La receta está en ofrecer algo distinto”.


Oferta
Expuso que todo lo que sea diversificar la oferta para el turista es bienvenido, como un casino de juegos o la vinculación con el destino Termas de Chillán. Incluso, sugirió levantar un museo aprovechando las antiguas máquinas de vinificación que aún existen en la zona. “Debidamente restauradas y presentadas en un pequeño museo, son elementos de atracción. Nosotros allá mostramos la vinificación con estas máquinas. Esos son elementos para mostrar, para compartir con el visitante”.


Sin embargo, reiteró que es clave que los productores se pongan de acuerdo, y que se sume la autoridad y las empresas, e hizo hincapié en los recursos que entrega el Estado, por ejemplo, en materia de capacitación para el turismo.


Planteó que la gran atomización de la tierra en el Valle del Itata, con más de 6.500 productores que recién en los últimos meses han dado pasos en materia de asociatividad, “no es una desventaja. A veces, uno, en las limitaciones, ve problemas, yo veo oportunidades, porque así como tienes mucha gente, vas a tener más oferta de muchas cosas que se pueden ofrecer, porque cada uno tiene una visión distinta”.

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