La incansable batalla que hace más fuertes a tres padres chillanejos

Por: 10:50 PM 2016-06-18

Robin Navarrete, Manuel Muñoz y Claudio Olivares luchan por ofrecerles vida a sus pequeños

Alto costo de los tratamientos es el principal problema con el que tienen que lidiar los hombres de familia

“Voy a disfrutar a mi hija lo más que pueda”
“Vamos a seguir luchando y siempre pidiendo a Dios que nos dé fuerza y perseverancia para estar ahí. Agotaremos todas las instancias que están a nuestro alcance para luchar por la salud de mi hija y disfrutarla lo más que se pueda”, comenta con voz decidida el sargento primero de Carabineros, Robin Navarrete, padre de la pequeña Nicole, de 13 años, quien fue diagnosticada con epilepsia refractaria al día y medio de nacida, patología que le provocó retraso mental.

Robin ya no recuerda las veces que su hija ha permanecido en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Herminda Martín a causa de graves cuadros respiratorios o por efectos producidos por el mal que aqueja a Nicole.

El funcionario admite que han sido 13 años de una vida sacrificada los que ha tenido que sobrellevar junto a su pareja en el cuidado de su primogénita; sin embargo, afirma que seguirá batallando contra la adversidad por entregarle una mejor calidad de vida a su hija.

“Ha sido sacrificado para nosotros, porque yo y mi señora trabajamos y muchas veces tenemos que dejarla para poder solventar los gastos médicos y todos los exámenes que hasta hoy se le está practicando”, comenta.

Mejoría
Entre 40 y 50 ataques diarios le daba a Nicole hasta hace algunos años, por lo que Robin y su esposa necesitaban turnarse por las noches para velar el sueño de su hija.
Actualmente la pequeña  sufre de cinco a 10 convulsiones diarias y Robin aún busca la forma de mejorar el diagnóstico de su hija.

“Es difícil ver a una hija que de vez en cuando cae por las convulsiones. Actualmente se le están haciendo exámenes en el Hospital Regional de Concepción para ver la posibilidad de que la operen y que se le quite las crisis, aunque el daño neurológico lo mantendrá; en los próximos  días se tendrá los resultados”, señala.


Haciendo de todo por sanar a Valentina

En noviembre del 2014 el chillanejo Manuel Muñoz recibió una impactante noticia.

A su hija Valentina, de dos años, le detectaron un tumor cerebral que iba acompañado de una hidrocefalea y prácticamente no tenía opciones de sobrevivir. 

“Esto me cambió la vida en un segundo, porque cuando te dicen que un hijo tuyo está grave, a pesar de estar viéndolo jugar y haciendo una vida normal, es difícil”, indica.

Pese al catastrófico y poco esperanzador anuncio, Manuel no dudó en emprender una permanente campaña a favor de su pequeña con la finalidad de arrancarla de los brazos del cáncer.

Manuel admite que el obstáculo más grande que tiene en su cometido es no tener los recursos económicos que le permitan cubrir los gastos de Valentina, situación que viene padeciendo desde hace casi dos años.

“Contaba con un buen plan de Isapre, porque mi objetivo era entregarle una buena salud a mi hija, pero ahora estoy enfrascado en una lucha legal con ellos, porque hasta el día de hoy no se han hecho cargo de ninguno de los costos del tratamiento de mi hija”, explica.

Recuerda que ha tenido que vender su auto y otras cosas; no obstante actualmente, tiene una deuda que ya supera los 100 millones de pesos que corresponden a cirugías, tratamientos, alimentos especiales, porque Valentina quedó parapléjica y con un mutismo cerebeloso, el que ahora está siendo tratado para ver si se puede recuperar.

Mientras la Isapre no responde, Manuel hace beneficios para ir abonando sus deudas y realizarle las terapias a su niña.

La última actividad que realizó fue el pasado 4 de junio en la Casa del Deporte y aunque sólo recaudó la quinta parte de los 15 millones que esperaba, Manuel sigue tocando puertas, organizando eventos y haciendo lo imposible por sanar completamente a Valentina.

Iniciando la lucha junto a su pequeño Mateo
Momentos de incertidumbre ha tenido que vivir Claudio Olivares.

Su hijo Mateo, de solo 9 meses de nacido, ha sido intervenido quirúrgicamente dos veces debido a una malformación en sus intestinos que no había sido detectada sino hasta inicios de mes, cuando ingresó grave al Hospital Clínico Herminda Martín (HCHM) de Chillán.

Al pequeño le urge que le realicen una serie de exámenes que puedan establecer con exactitud sus cuadros patológicos; sin embargo, en nuestra ciudad no existen especialistas que puedan tratar su caso, lo que significa que debe ser trasladado a Santiago, situación que conlleva un gasto millonario casi imposible de cubrir para Claudio y su familia.

El esfuerzo del joven padre por mejorar la salud de su niño ha sido aplaudido en las redes sociales, e incluso  fue postulado al premio de “Mejor Padre”, impulsado por el filántropo Leonardo Farkas, quien destinará 60 millones de pesos a diez hombres de familia por sus historias de vida.

“Fue súper inesperado todo esto. Nuestra intención desde un principio fue pedir que mandaran buenas vibras y que tuvieran a nuestro hijo en sus oraciones, sin embargo, una ayuda es más que necesaria porque tenemos Fonasa D, lo que nos significa un copago de un 20%”, comentó  Claudio Olivares a www.ladiscusion.cl.

Riesgo
El pasado miércoles, Mateo ingresó a la Unidad de Cuidados Intermedios del nosocomio chillanejo, y luego de pasar por una serie de chequeos médicos, dejó esa unidad tras mostrar mejoría en su delicado estado de salud.

El deseo de Claudio Olivares es trasladar a Mateo hasta Santiago con la esperanza de que, en la capital del país, los especialistas disponibles puedan identificar y tratar correctamente la enfermedad de su niño.

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