La dispar realidad de la reconstrucción de las iglesias

Por: Carolina Marcos 10:35 PM 2016-06-18

Tras el terremoto del 27 de febrero del 2010 se hizo evidente el deterioro de varias de las iglesias y templos más importantes de Chillán. Las congregaciones a cargo, en muchos casos, lamentaron el estado en que quedaron los principales recintos católicos y las autoridades comenzaron un catastro que arrojó resultados que, en algunas situaciones, fueron subsanados en poco tiempo. Éste es el caso de la principal iglesia de la ciudad, la Catedral de Chillán, la que si bien no sufrió mayores daños (salvo fisuras en la Cruz Monumental) debió ser sometida a un inmediato plan de procuración en sus vidrios y otros detalles. En diciembre del 2014 fue declarada Monumento Histórico Nacional, protegiendo con esto su singular arquitectura, la que nació de otra catástrofe, la del terremoto de 1939. 

Una realidad diametralmente opuesta es la que vive la Capilla San Juan de Dios, estructura que cada invierno se deteriora más. Fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1972, pero el último terremoto del 2010 la dejó inutilizable. El párroco Luis Rocha cuenta que se han sostenido reuniones con personeros del Ministerio de Obras Públicas y con el Consejo de Monumentos Nacionales, quienes advierten que el camino a la reconstrucción se encuentra en su etapa tres, de cinco. “Se trata de un proceso largo que nos mantendrá unos tres o cuatro años más a la espera. No obstante, ya recibimos una circular del Ministerio de Salud en donde se nos indica que entre agosto y septiembre parte el proceso de licitación del nuevo hospital, por lo que estamos buscando junto a la comunidad un nuevo espacio”, advierte el párroco. 

La iglesia ya cuenta con el anteproyecto de arquitectura e ingeniería básica, tras haber finalizado el análisis, diagnóstico y los criterios de intervención, todo bajo la atenta mirada del Consejo de Monumentos Nacionales.

La comunidad se revolucionó
Realidad totalmente distinta es la que se vive en la Iglesia San Francisco, la que espera estar absolutamente operativa dentro de poco gracias al apoyo infatigable de la propia comunidad del sector que ha hecho suya la bandera de rescate de la estructura. Así lo explica Pamela Conejeros, de la Unidad de Patrimonio Municipal, entidad que ha estado cerca de todo el proceso. 

“El apoyo de la comunidad ha sido fundamental en el rescate de la iglesia. Todo comenzó con un aporte inicial el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes por 60 millones de pesos”, precisa. A este aporte, se sumaron otros dineros de parte de la comunidad, pozo que permitió finalmente que la iglesia esté casi al cien por ciento. 

“El proceso de reconstrucción ha sido lento porque estamos hablando de aportes de privados, pero todo se ha hecho por etapas. Todo este trabajo es un ejemplo y da cuenta del valor patrimonial que tiene la iglesia y cómo se valora por parte de la comunidad, siendo católica y no, porque así lo hemos observado en las colectas públicas y en los beneficios. El templo está en la etapa de iluminación gracias a los aportes de la comunidad, de la Asociación de Amigos del Patrimonio Franciscano, del CNCA y de todas las figuras posibles, como la Ley de Donaciones Culturales”, precisa. 

Respecto a la segunda etapa del convento, Pamela dice que “lo primero es que la iglesia recupere su función de iglesia. Eso es lo primero para asegurar la permanencia franciscana en Chillán”, puntualiza. 

Los Carmelitas y su propia lucha
La Iglesia Los Carmelitas es otro de los inmuebles que espera restauración urgente. Tras años de lucha, el templo ha conseguido la declaratoria de Monumento Histórico Nacional en el 2012, además de la licitación que ya está en curso y que permitirá completar la elaboración y desarrollo el proyecto de restauración incluyendo el levantamiento de la información del estado actual de la estructura, además del estudio histórico, arquitectónico, estructural y constructivo del inmueble. 

Myriam Duchens, la historiadora que ha estado detrás de este magno proyecto, cuenta que esta adjudicación permitirá conocer de una vez por todas el monto en dinero que estará involucrado en el trabajo. 

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