Varas: “en Ñublense renací como jugador y me voy agradecido”

Por: Rodrigo Oses Fotografía: Mauricio Ulloa 2016-06-17

Sebastián Varas charla animadamente a un costado de la cancha de Paso Alejo con el técnico Pablo Abraham.

Es su última práctica con el plantel de Ñublense, porque parte a préstamo por un año (con opción de compra) a Everton de Viña del Mar, el club que lo vio nacer y del cual es hincha de niño.

El goleador de los “diablos rojos”, que quedó a dos tantos de alcanzar el récord de anotador histórico del club que ostenta Manuel Villalobos con 44 unidades, se despide de sus compañeros con reiterados abrazos, pero antes de subirse a su camioneta, enfrenta a los medios con un profundo sentimiento de gratitud. “Chillán me trató con cariño y respeto, me voy con una espina porque no pude lograr el ascenso, espero que mis compañeros que se quedaron logren ese objetivo. Ñublense fue el equipo que me vio renacer en el fútbol. Me fue bien en lo personal. Me han llegado muchos mensajes de la hinchada. Les doy las gracias a ellos por el cariño que me dieron incluso cuando fui banca de Luciano Vásquez.

-¿Por qué renaciste en Ñublense después de ser desechado de Rangers?
-Nació mi hija acá, Trinidad, y con mi hija mayor Martina me cambió el chip. Yo empecé a jugar a los 15 años, a los 16 debuté. A los 18 vivía solo en Rancagua en un departamento jugando por O’Higgins, tenía auto, son golpes que te da la vida, pero después vienen las caídas fuertes, mi carácter me pasó la cuenta, después nació mi hija, hice una buena campaña en San Luis y maduré. Dije que iba a ser otro, mi hija nació acá, es chillaneja.

-También te casaste...
-Sí, me casé acá y mi hija nació en Chillán, por eso le tengo un cariño enorme a la ciudad. Ellas son ñublensinas.

-Estuviste cerca de ser el goleador histórico de Ñublense y superar a Manuel Villalobos.
-Sí, quedé picado por eso. Lamentablemente me lesioné, estuve cuatro partidos afuera, justo cuando alcancé mi mejor momento ante Puerto Montt, pero después ya no volví a ser el mismo. Más que jugar, lo hacía con el corazón, porque físicamente estaba mal. Trataba de defender estos colores. Me voy conforme a Everton, porque ya me avisaron que está el acuerdo.

-¿Cuál fue el mejor gol que hiciste en Ñublense?
-Creo que los primeros uno los lleva en el recuerdo. Uno que le hice a la “U”. Le ganamos 4-1 por Copa Chile. Luciano Vásquez hizo dos, Parra otro y yo el último con un sombrerito a Johnny Herrera. Y en general los goles que le hice a la “U”, ya que le hice cuatro seguidos. Otro bonito fue el que le hice a Lucas Giovini en La Calera.

-Te vas al club donde te consideran un hincha y te quieren...
-Quería mejorar mi futuro, Tengo 27 años y quería jugar en Primera. Después quiero ver una opción afuera. Me hubiese encantado que fuera un equipo del extranjero, pero esto puede ser el trampolín. Después de 10 años vuelvo a casa, a reencontrarme con mis padres, mis amigos, pasar una Navidad con mi mamá, un cumpleaños con mi papá, voy con la presión de rendir y aprovechar esta oportunidad para dar el salto. Acá hice buena relación con Pablo Reinoso, lo considero un gran amigo, conviví con ellos más que con la familia, todos me desearon suerte, atentos a lo que haga, yo estaré atento a lo que haga Ñublense, que merece subir.

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