Clima quiebra la tendencia en exportaciones de frutas

Por: José Luis Montes Fotografía: Archivo 09:05 PM 2016-06-14

“Definitivamente, las heladas del 2013 -en medio de la sequía- marcaron un antes y un después para la fruticultura chilena, porque desde ese momento que la industria no ha logrado recuperarse del todo en cuanto a los volúmenes, principalmente debido a factores climáticos que han consolidado una baja en las exportaciones”, precisa un comunicado de Fedefruta emitido este martes. 

La estimación de la federación se basa base a su proyección de fin de temporada, que muestra una disminución del 4% en las toneladas enviadas de fruta fresca en relación al 2015. “La fruticultura chilena viene marcando una tendencia a la baja en sus exportaciones desde las heladas de septiembre de 2013, por ese mismo y otros factores climáticos posteriores como primaveras húmedas y lluvias en cosecha, además de la sequía”, afirma el presidente de Fedefruta, Ramón Achurra, y agrega que las exportaciones chilenas han caído en un 13,6% desde el 2013, año récord en los embarques frutícolas. 

Además, las 2.338 millones de toneladas proyectadas por Fedefruta para el 2016, son la cifra más baja de exportación de estos productos desde el 2006, año en que se enviaron 2.257 millones a los mercados. “La fruticultura chilena se ha devuelto unos 10 años atrás en cuanto a volúmenes, pese al crecimiento en especies como arándanos, cerezas y frutos secos en este tiempo”, detalla la organización. 

Los datos de Fedefruta indican que  la uva de mesa y la manzana, que representan más del 60% del total de los envíos nacionales de fruta, están con cifras complicada. La proyección es que la uva cierre con 670 mil toneladas exportadas,  una caída del 10,8% con respecto al año pasado y el volumen más bajo desde el 2002, cuando se enviaron 655 mil.  Las manzanas bordearían los 580 mil toneladas de embarques, lo que significa una baja del 7,7% en relación al 2015, año que ya había anotado una disminución importante del 23,4% en comparación al 2014.  En este escenario, las manzanas cederían su segundo puesto a los arándanos en cuanto a valores FOB, con estos berries llegando a los US$545 millones FOB (US$35 millones por arriba). 

También la situación afectaría a las peras, con una baja estimada de un 13% en las exportaciones, llegando a 125 mil toneladas luego del récord de 144 mil el 2015. Además, en cuanto a las nueces, que superaron la barrera de las 50 mil toneladas el 2015, se espera que las lluvias de abril hayan causado una caída del 12,1% en sus envíos este año, según las proyecciones más optimistas del gremio. 

Nuevas estrategias
El gremio ha tratado este tema con el Ministerio de Agricultura y la banca y ha programado encuentros regionales con productores frutícolas en la Región Metropolitana (21 junio, Monticello) y El Maule (23 de junio, Curicó), donde se contemplarán nuevas estrategias productivas y nichos de negocio innovadores para salir adelante financieramente de esta situación que ya es tónica de los últimos años. 

“Por una primavera húmeda y lluvias en plena cosecha, hubo fruta que no pudo exportarse debido a que perdió la capacidad para viajar por 30 días y llegar en condiciones óptimas a sus mercados, pero no así su sabor ni calidad”, comentó Achurra. “Es fruta que podemos ocupar para otros nichos de negocio y es importante que podamos acordarlo como industria con nuestros asociados”, dijo.

Ñuble ni la región exportan uva de mesa, en tanto que según el catastro de Ciren 2012, la superficie de manzanos alcanza a 1.568 hectáreas, y los perales están por debajo de las 100 hectáreas, según la misma fuente. Los arándanos, que están menos complicados, suman 4.280 has.., y los cerezos 1.309,7.

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