[Editorial] ¿Por qué votar en primarias?

Por: Fotografía: Mauricio Ulloa 10:35 AM 2016-06-14

La peor elección es la que no se hace, y lamentablemente, la decepción de la ciudadanía con sus actuales autoridades y dirigentes políticos, indican que las primeras elecciones primarias municipales reguladas por ley registrarán altísimos niveles de abstención.

La experiencia de 2012, cuando se efectuaron comicios convencionales, planteaba un desafío importante, y se suponía que las nuevas herramientas (financiamiento y regulación estatal) vendrían a subsanar las complicaciones vividas en ese entonces. Sin embargo, el pasado 20 de abril, cuando debían inscribirse las candidaturas, se evidenció una realidad que contrasta con el espíritu de la ley: Chile Vamos solo ratificó 43 comunas con primarias, y la Nueva Mayoría, después de un polémico rechazo y posterior inscripción, selló pacto en 66, de un total de 346 comunas del país. 

De este modo, en gran parte de Chile, al menos por esta vez, seguirán siendo los partidos los que definan quiénes irán en la papeleta en representación de los dos principales bloques. Ñuble, no es la excepción. De veintiún comunas, solo seis tendrán primarias legales el próximo 19 de junio. La Nueva Mayoría hará en Chillán, Coelemu, Ninhue, San Carlos y Yungay; mientras que Chile Vamos solo efectuará primarias en Bulnes. 

Un caso aparte es Chillán Viejo, donde han colisionado todos los intereses y fórmulas posibles para consensuar un candidato, en circunstancias que desde un principio se pudo incluir la comuna en el listado de primarias legales. 
En síntesis, en un 70% del territorio de la provincia, serán los partidos los que nuevamente designarán a sus cartas, usando fórmulas como “el que tiene mantiene” u otras aún más dudosas que validan el poder de los cacicazgos locales y su acarreo de votantes. 

El hastío de la ciudadanía con estas prácticas, lo mismo que la desconfianza en las colectividades políticas pintan un escenario que ha llevado a las dos coaliciones a hacer públicos llamados a la participación, a fin de evitar una nueva expresión de rechazo ciudadano como sería la alta abstención proyectada para el domingo. De hecho, en Chillán la Nueva Mayoría ha admitido que 3 mil sufragios es la línea de flotación de cualquier candidatura que pretenda competirle a Zarzar en octubre.   

La real prueba de fuego será comprobar qué tan fortalecidos saldrán los conglomerados tras la consulta ciudadana, y cuál será el nivel de apoyo que tendrán los ganadores de parte de quienes sean derrotados en las urnas, pues si bien el espíritu de la nueva ley es fortalecer la democracia y la representatividad, las viejas prácticas aún permanecen enquistadas en gran parte del espectro político y a medida que avanzan los días, las descalificaciones y zancadillas entre aliados son más frecuentes. 

¿Qué sentido tiene, entonces, votar en las próximas elecciones primarias? Claramente, por la posibilidad de escoger a personas idóneas para postular al cargo de alcalde en octubre próximo, respaldando visiones de ciudad y propuestas concretas de cómo hacer bien las cosas.  Ello supone una ciudadanía capaz de distinguir entre la realidad política y la demagogia, que no se deje seducir por medidas efectistas que conllevan la repartición, por ejemplo, de canastas familiares, como ya está ocurriendo en varias comunas de la provincia. 

Lo que está en juego a fin de cuentas en estas 109 comunas del país, seis en Ñuble, es el gobierno local y eso debe bastar para que la sociedad llamada a participar movilice sus mejores energías para que ese objetivo se cumpla.
 

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