[Editorial] Terminó el espectáculo

Por: Fotografía: Diario Concepción 10:20 AM 2016-06-13

Con la sentencia de la Corte Suprema, el pasado jueves, que rechazó el recurso de protección de Boldt-Peralada, uno de los competidores en la licitación de una licencia de operación para un casino de juegos en Chillán, se puso fin al espectáculo que significó la judicialización de este proceso y la serie de acusaciones cruzadas entre las partes.
Fueron 23 meses en que la comunidad chillaneja se mantuvo expectante por el gallito judicial entre el consorcio argentino-español y el Consejo Regional, que se pronunció desfavorablemente por su proyecto, no sólo en una, sino en tres ocasiones. Según el primero, los consejeros se habían excedido en sus atribuciones, calificando las votaciones como arbitrarias e ilegales. Sin embargo, los cores defendieron su autonomía y basaron su argumentación en el emplazamiento del proyecto y la colisión de éste con algunos lineamientos de la Estrategia Regional de Desarrollo.
La justicia, que en dos ocasiones le dio la razón al recurrente y obligó en sendas oportunidades a repetir la votación del Core. Finalmente, en un tercer recurso, aceptó los argumentos del Gobierno Regional y con ello, destrabó definitivamente un proceso que comenzó en enero de 2014 y que debió concluir en agosto de dicho año, pero que se vio abruptamente interrumpido en julio de 2014 con la orden de no innovar dictada por la Corte de Apelaciones de Concepción en el marco de la vista del primer recurso de protección.
Marina del Sol, el otro competidor, favorecido por el pronunciamiento del Consejo Regional que le dio una valiosa ventaja en la competencia, también se vio envuelto en este espectáculo: se hizo parte en los tres recursos, pero además, el vencimiento de su boleta de garantía, en enero de 2015, fue objeto de un requerimiento presentado por Boldt ante la Superintedencia de Casinos de Juegos, exigiendo la exclusión de la empresa penquista. El requerimiento fue desestimado, pero escaló a la justicia, que también lo rechazó. En las últimas semanas, Boldt recurrió a Contraloría, pero debido a que la justicia ya había zanjado el tema, el ente fiscalizador se abstuvo de pronunciarse.
Ahora se puede suponer que terminó el espectáculo, a menos que Boldt sorprenda con un nuevo recurso.
Los chillanejos fueron testigos, además, de acusaciones entre los competidores, pero también de descalificaciones hacia el trabajo de instituciones democráticas, como el Consejo Regional, el municipio, la Superintendencia de Casinos de Juego e incluso, los tribunales de justicia, donde algunos actores contribuyeron a levantar rumores sobre eventuales irregularidades y tráfico de influencias, ninguna de las cuales ha sido confirmada. En ese contexto, las críticas a la gestión de Renato Hamel, contribuyeron a su destitución como superintendente a comienzos de este año. El mayor daño, en ese sentido, se ha infligido a la credibilidad de las instituciones.
Lamentablemente, la postergación del proceso también le ha significado a Chillán dejar de percibir cuantiosos ingresos, no sólo por concepto de impuestos que se pagarán al municipio (unos mil millones de pesos anuales), sino que también por el impacto económico que tendrá la construcción y operación del recinto de entretención, que también contará con un hotel de cinco estrellas. 
En las próximas semanas, el Consejo Resolutivo de la Superintendencia resolverá la adjudicación de la licencia, y con ello, se pondrá fin a un vergonzoso espectáculo, que se recordará como la licitación de una licencia de casino más prolongada en la historia, pero también, la más deshonrosa.

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