Científico critica intervención en Reserva de la Biósfera

Por: Jorge Chávez Fotografía: Fernando Villa 08:00 AM 2016-06-13

En estos momentos podría estar junto a su hermano escalando el Himalaya o buscando en cualquier lugar del mundo nuevas cumbres nevadas que conquistar, solo por el gusto de sentirse, aunque sea por un instante, dominante de esa naturaleza que cree a ciencia cierta es indomable.


Si bien admite que fue difícil dejar de lado su afición por el andinismo, afirma que su destino era aportar en el conocimiento de la vida silvestre de la región, del país y del planeta.


“Cuando terminé el cuarto medio estaba como perdido; lo único que sabía era que quería ser veterinario, pero igual intenté ingresar al conservatorio de música sin mucho éxito. Pero una de las ideas más fuertes que tenía era dedicarme al andinismo, fui fanático en el colegio y en la universidad mis compañeros me decían el ‘andinista aficionado a la veterinaria’”, comenta entre risas Daniel González Acuña, doctor en Medicina Veterinaria y académico de la Universidad de Concepción (UdeC) campus Chillán.


El oriundo de San Fernando recuerda que cuando formaba parte de la selección nacional de andinismo a mediados de los años 90, estaba preparando un viaje a los Himalaya y casi cuando tenía todo listo, se le dio la oportunidad de viajar a Alemania (Hannover) a realizar estudios de post grado, y optó por seguir con su otra pasión que es la veterinaria.


Aportes
Detectar un aumento de garrapatas en pingüinos de la Antártica y descubrir la presencia de gripe aviar en esas aves, son parte de los logros alcanzados por el investigador que llegó a Chillán en 1982 a estudiar Medicina Veterinaria en la UdeC.


Su fructífera carrera le ha valido premios y reconocimientos nacionales por su gran aporte al mundo científico, orientado siempre a la vida silvestre.


La valoración a su trabajo también es aplaudido fuera de nuestro territorio. El próximo martes tomará sus maletas y enrumbará junto a su pareja e hija hacia los Estados Unidos, a compartir durante seis meses experiencias con profesionales de talla mundial de la Universidad de Florida, y al mismo tiempo se empapará de las nuevas tecnologías que se vienen utilizando para el desarrollo de estudios científicos.


“La invitación me la hizo un profesor de la Universidad de Florida que trabaja en algo parecido a lo que yo hago. Vamos a analizar muestras de Chile, de la Antártica, con metodologías súper avanzadas que tienen allá y que acá todavía estamos en pañales; esto por ejemplo nos podrá ayudar a determinar patógenos en la fauna Antártica en base al ADN de los virus, lo que para nosotros nos llega muy bien”, explica el profesional experto en parásitos en animales silvestres, quien cree que en la Antártica existen muchos virus no descritos, por lo que se muestra entusiasmado por generar información relevante a partir de los estudios que pueda desarrollar en tierras norteamericanas.


Reserva de la biósfera
Si bien para el experto la declaratoria de Reserva Mundial de la Biósfera que le entregó la Unesco al Corredor Biológico Nevados de Chillán-Laguna del Laja el año 2011 fue un paso importante para Ñuble, advierte que existen ciertas incongruencias entre lo que significa el espacio natural y lo que se planifica construir en él.


“Fue un gran avance catalogarlo como Reserva de la Biósfera, porque ya se puede empezar a pelear con los que contaminan, queman, depredan y cazan. Ahora se puede proteger con leyes un lugar como este que no son muchos en el mundo”, recalca.


-¿Qué opina de los embalses y centrales de pasada que se van a construir dentro de la reserva?
 -Hay cosas que estaban planificadas antes que se declare Reserva de la Biósfera, por supuesto que yo me opongo a todas esas intervenciones; muchos hablan del progreso, pero hay otras formas de seguir ese camino sin afectar el ecosistema. Fui a ver lo que se hará con La Punilla y la verdad es una pena.

-¿Cree que de alguna manera la naturaleza le pasará la cuenta algún día a esos proyectos?
- Por supuesto, la naturaleza al final es más fuerte que una construcción, por lo que creo que no durarán eternamente. El humano quiere doblegar a la naturaleza, pero nunca lo va a poder hacer.


Daniel González no es ajeno a los graves episodios de contaminación por quema de leña que se viven en Chillán en las épocas de otoño-invierno. El humo originado por la combustión de biomasa para la calefacción le provocó asma hace poco más de 10 años, situación que lo obligó usar  inhaladores hasta hace dos años.


“Siempre que llego de Concepción pareciera que entro a una chimenea. En 2014 decidí mudarme a vivir fuera de Chillán, camino a Cato, y ya no me tengo que inhalar. Es lamentable lo que ocurre, porque la gente que vive acá está respirando el equivalente a dos cajetillas diarias cuando está expuesta permanentemente al humo”, recalca.


-¿Cuál cree que sería la mejor solución al problema de los perros que andan en las calles de Chillán?
-Me encantan los perros, tengo cuatro en la casa. Creo que a los que son vagos hay que sacarlos de las calles; la gente cree que alimentándolos está haciendo un bien, pero mejor sería que los adoptaran y que se los llevaran a sus casas. Los perros callejeros no solo son un problema urbano, sino que también están afectando la vida silvestre cuando incursionan en zonas protegidas.


El profesional opina que lo ideal sería que las autoridades buscarán la forma de acoger a todos, invertir en su esterilización y ponerlos en adopción. En el caso de que algunos no fueran requeridos, asegura que debe optarse por la eutanasia.

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