La revancha de los enviados a préstamo y eternos suplentes de Ñublense

Por: Rodrigo Oses Fotografía: Fernando Villa 2016-06-12

“Esta oportunidad muchos jugadores jóvenes quizás no la van a tener nunca más”, subrayaba el viernes el delantero histórico de Ñublense, Luis Flores Abarca, cuando se detenía a reflexionar sobre la presencia de muchos valores emergentes en el plantel de Pablo Abraham que ya trabaja en la pretemporada.
Y no se equivoca el “Pistolero”. En el actual contingente ñublensino, hay varios jugadores que por primera vez tendrán la oportunidad, por lo menos, de pelear un puesto en el club donde antes nadie les dio una opción. 
El grupo, en su mayoría, está integrado por jugadores en vías de consolidación, otros que nunca tuvieron la oportunidad de jugar y fueron suplentes eternos del primer equipo.
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En la primera categoría se ubican los canteranos, que en el último torneo sumaron minutos, pero no se han consagrado en el profesionalismo. El caso más emblemático es el de Ignacio Ibáñez. El volante o lateral derecho es considerado como uno de los grandes proyectos de cadetes, pero jugó apenas 440 minutos con Fernando Díaz. 
“Lo que tiene que hacer Ignacio es consolidarse y sumar minutos, aquí o donde sea”, recalca Pablo Abraham.
Michael Sobarzo, volante de corte, Matías Améstica (lateral zurdo) y Felipe Albornoz, quienes debutaron en el último certamen, ahora quieren ser titulares.
“Me acomoda la intensidad que quiere meter el profesor, así que voy a trabajar duro”, cuenta Améstica.
En el grupo de los retornados de préstamos destacan Elvis Acuña (central), Jesús Silva (enganche), Lucas Triviño (puntero) y Cristián Bustamante (centrodelantero).
“Me fui dolido, pero ahora quiero demostrar que puedo ser aporte”, confiesa Acuña. En la misma dirección opina Triviño.
“Yo jugué Copa Chile en 2015, pero igual me fui a préstamo dolido y fui goleador en San Antonio, donde agarré experiencia, por eso ahora quiero jugármela para poder ser considerado”, sentencia.
El portero Pablo Reinoso es un claro ejemplo. Ha sido suplente por años en los equipos que estuvo (San Marcos, Unión Española). En Ñublense fue banca de Lucas Giovini, Damián Frascarelli y Santiago Morandi. Ahora tendrá la oportunidad de ser titular. “Es una gran oportunidad y espero ganarme la confianza”, sentencia.
A ellos se suman los cadetes del grupo de proyección que seleccionará la próxima semana Abraham y comenzarán la lucha por ganarse un lugar entre los citados. Ñublense tendrá un plantel sin nombres. Solo hombres sedientos de una revancha. De una oportunidad para demostrar que pueden vestir con orgullo y mística la camiseta roja.

 

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