[Editorial] Turismo integrado

Por: 04:25 PM 2016-06-11

Es sabido que las Termas de Chillán y el Valle Las Trancas constituyen el principal destino turístico de la Región. De hecho, se trata del único destino de carácter internacional que reporta importantes dividendos no solo a los empresarios hoteleros y gastronómicos de la zona cordillerana, sino que también a otros actores de los rubros comercio, servicios y transporte de la Provincia de Ñuble. 

Por el lado de la oferta, hay positivas novedades. Esta temporada se suma un nuevo andarivel, el Enlace, que tiene un largo de unos 800 metros y permitirá desde este invierno transportar alrededor de 1.500 personas por hora, lo que sumado a los medios de elevación ya existentes permitirían atender una capacidad de 10 mil esquiadores por hora. Además se suman en el dominio esquiable dos nueva cafeterías, de unos 200 metros cuadrados construidos cada una, y nuevas pistas. De hecho, lo único que falta en la actualidad para que el centro despliegue todo su potencial a partir del 23 de junio, fecha prevista para el inicio de la temporada, es que aumente la nieve, lo que debería ocurrir en los próximos días. 

Este año, sin embargo, el contexto económico no es de los mejores. El menor crecimiento y el pesimismo entre los consumidores son factores que podrían afectar negativamente la demanda, lo mismo que el temor de los turistas ante una eventual erupción del volcán Chillán, pese a que el macizo ha tenido un comportamiento estable los últimos tres meses. 

Pese a ello, las proyecciones de los operadores turísticos son optimistas, tanto de la concesionaria de las Termas como aquellos que tienen sus emprendimientos en Las Trancas y  en otras zonas de la provincia, pues de a poco se ha ido instalando la positiva idea de que el turismo invernal también es una oportunidad de dar a conocer a la Provincia de Ñuble como un todo. 

Para los empresarios, es clave que el servicio que se preste a los turistas cumpla con los más altos estándares, de manera que cada turista se vaya con el deseo de volver y de recomendar la zona, pero también, como desafío de largo plazo, también es importante avanzar en materia de sustentabilidad. Y para las autoridades, la mantención del camino, la solución de los problemas de agua potable, alcantarillado, disposición de desechos y planificación del crecimiento urbano, así como el apoyo en materia de promoción, son tareas ineludibles, en que la demora en ser abordados contribuye a hipotecar la explotación sustentable del destino.

Finalmente, para todos los actores involucrados hay una tarea nueva, que es avanzar en un trabajo coordinado con los demás empresarios turísticos de la provincia, de manera de vincular el destino Las Trancas-Termas de Chillán con otras zonas menos explotadas, como el Valle del Itata, cuya riqueza patrimonial es un tesoro que no ha tenido la difusión que se merece, donde destacan la producción de vinos y la conservación de estilos de vida centenarios. 

En ese sentido, conviene destacar el trabajo que inició recientemente el Sernatur con los viñateros, que tiene por objetivo desarrollar una ruta del vino patrimonial, labor que se suma a numerosas iniciativas individuales, como el de la empresa Arauco, que hace poco inauguró en Ñipas la primera sala de ventas exclusiva para vinos producidos en el Valle. 

Es a fin de cuentas una mirada integrada de la oferta, el camino indicado para convertir a Ñuble en un gran destino turístico. 

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