Laboratorio UdeC iguala a Chillán con la vanguardia de la enología

Por: José Luis Montes 11:25 PM 2016-06-11

Grado alcohólico, acidez volátil, acidez total, ácido málico, ácido láctico, azúcar reductora, son algunos de los elementos que se miden en los vinos para comprobar su calidad y también se utilizan exámenes como cromatografía papel para determinar la presencia o ausencia de fermentación manoláctica, presencia de  cloruros y sulfatos. Estos y un listado más de análisis son los que se pueden hacer en el Laboratorio Enológico de la Facultad de Agroomía de la Universidad de Concepción, según comenta el encargado del mismo, Guillermo Pascual.


Las instalaciones son un paso de avanzada en un proyecto mayor de Ñuble y la futura Región que se proyecta, que es potenciar sus vinos y en general el valle del Itata como productor de vinos y alimentos sanos y de calidad, ya que permitirá una vez acreditado por el SAG, dar un sello de certificación para exportar vinos al mundo. Y si bien la demanda local en este aspecto aún es baja, las instalaciones está permitiendo la formación de especialistas. “Ya se están haciendo tesis de pregrado


en el laboratorio tanto en el área enológica y en viticultura y eso también es un aporte”, señala Pascual.


Agregó que el laboratorio es un proyecto en desarrollo del Fondo de Innovación para la Competitividad, FIC, del Gobierno Regional del  Bío Bío y la UdeC, con el título “Fortalecimiento del Laboratorio Enológico de la Universidad de Concepción, FIC-UdeC”, que significó recursos por 100 millones de pesos. 


“Ya estamos en trámite de certificación con el SAG, lo que nos permitirá emitir certificados para el Boletín de Exportación. Por ahora hacemos análisis de rutina para llevar un control de sus mostos y vinos, hacer correcciones a las mezclas para poder regular el grado alcohólico, mezclar vinos más alcohólicos con menos, mirar presencia de cloruros y otra información que requieren los enólogos”, afirma el coordinador del proyecto, agregando que en el mercado local la mayor demanda ahora es certificar  el grado alcohólico para las etiquetas.


A pesar de la importancia que revisten las instalaciones, en el nivel de desarrollo actual del vino local, donde son pocas las empresas que están exportando, el autofinanciamiento de este servicio aún es difícil de lograr, por lo que se deberá continuar manteniendo por la vía de proyectos, pero la determinación es seguir adelante.


Incluso, se señaló que una segunda etapa es contar con un Laboratorio Microbiológico, que permita ampliar la gama de servicios que ofrece la universidad para apoyar la certificación de inocuidad y calidad de productos, que permite un valor agregado que cada vez está teniendo mayor demanda en los mercados modernos.


Volviendo al tema de la enología, la Facultad de Agronomía, está asumiendo  también un papel trascendente en la definición de los  “terroir” (microclimas que favorecen el desarrollo de determinadas cepas)  que presenta la Provincia de Ñuble, trabajo en que se enlaza con el laboratorio y en el que está empeñado otro docente de la UdeC, Ignacio Serra.


Estas iniciativas de la Universidad de Concepción, asociada al Gobierno Regional y a los servicios del agro, son pasos de vanguardia en el desarrollo de la viticultura en Ñuble, coinciden ambos académicos. 

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