Ministro de Energía alabó “ingeniería blanda” de la nueva minicentral

Por: Roberto Fernández Fotografía: Mauricio Ulloa 10:25 PM 2016-06-10

A escasos metros del salto del Itata, en la comuna de Yungay, este viernes fue inaugurada la minicentral de pasada Itata, de Eléctrica Puntilla, en un acto que fue encabezado por el ministro de Energía, Máximo Pacheco, y por el presidente de la empresa, Pablo José Pérez, donde se destacó la sustentabilidad ambiental y social de esta inversión, que es, además, la primera hidroeléctrica que se construye en Ñuble en las últimas décadas.


A la actividad asistieron, además, el alcalde de Yungay, Pedro Inostroza; el diputado Carlos Abel Jarpa; el intendente Rodrigo Díaz; la gobernadora Lorena Vera; consejeros regionales; la seremi de Energía, Carola Venegas; y los máximos responsables del proyecto, como el gerente general de Eléctrica Puntilla, Alejandro Gómez; y el gerente del proyecto, Jorge Advis.


La construcción de la central, que concluyó hace algunas semanas, demandó una inversión total de 50 millones de dólares, y entre sus particularidades destaca el hecho que la casa de máquinas, donde se encuentran las dos turbinas de 10 MW de potencia de generación cada una, están localizadas a más de 60 metros de profundidad, lo que hace que su funcionamiento sea prácticamente imperceptible en la superficie, tanto en lo visual como en lo auditivo. Por esta razón es que algunos la denominan la “central invisible”.


Este último aspecto fue subrayado por Pérez, quien se refirió al respeto por el medio ambiente y por las comunidades cercanas, como Ranchillo Bajo, Curapaso y San Miguel, con las cuales, dijo, “la buena relación ha sido esencial”. 


Lo anterior fue confirmado por el alcalde de Yungay, Pedro Inostroza. “Yo quiero reconocer y dar las gracias a la empresa, primero por atreverse a invertir en la comuna, y segundo, por la forma como este proyecto se presentó: trabajamos de muy buena forma, hubo muy buena comunicación y hay beneficios que nuestras comunidades han recibido”, sostuvo el jefe comunal, quien enfatizó que “necesitamos energía y nosotros, como autoridades, debemos contribuir al desarrollo de proyectos de este tipo”.


Precisamente en Yungay se concentran otros cinco proyectos minihidro que ya cuentan con su resolución de calificación ambiental: Trilaleo 1 y 2, Molinos de Agua, Baquedano y El Pinar, esta última, en construcción.


Sustentabilidad
El trabajo de Eléctrica Puntilla también se ha expresado en la reforestación de la zona dominada por plantaciones forestales con especies nativas y el desarrollo del proyecto Parque Mirador Salto del Itata, que tiene por objetivo generar la infraestructura para el desarrollo turístico del sector, que se ha complementado con capacitación de los vecinos en este rubro.


Además, existe el compromiso de la empresa de no generar energía durante el día en los meses de verano, para no reducir el caudal del salto.


Las aguas del río Itata  son captadas solo 150 metros aguas arriba del salto, con una bocatoma lateral que no interviene el cauce ni genera embalses que alteren el nivel del río. Desde allí se derivan a la cámara de carga y luego a las turbinas. La devolución de las aguas se realiza aproximadamente a 250 metros más abajo del Salto.


Para operar en su completa capacidad, la central requiere de un caudal máximo de 45 metros cúbicos por segundo, que equivalen al 35% de los derechos de agua que posee la empresa.


Al respecto, Freddy Merino, geógrafo de la consultora SGA y jefe del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de la minicentral Itata, sostuvo que  “el EIA contempló desde el diseño la variable ambiental y comunitaria, resultando todo un éxito. Es un caso evidente de desarrollo sustentable para Chile. Desde hace unos 10 años hay una conciencia de parte de titulares de grandes proyectos de incorporar desde el inicio la variable ambiental, porque eso les resuelve muchos problemas”.


Ingeniería blanda
El ministro de Energía, Máximo Pacheco, destacó la “ingeniería blanda” de esta iniciativa, vale decir, los aspectos que van más allá de lo técnico y de lo legal-ambiental, como la forma en que la central se vincula con las comunidades, no solo durante la construcción, sino que también durante su operación. “Aquí la empresa lo ha hecho bien. Éste es un buen ejemplo que queremos que se repita en Chile”, indicó.


Planteó que la energía “puede y debe ser un motor de progreso para las regiones (…) Sin energía, no hay crecimiento” y explicó que la Provincia de Ñuble representa actualmente un 2% de la matriz energética de la Región del Bío Bío, por lo que el desarrollo de proyectos de generación es aún incipiente en la zona.


“Por las características geográficas de la futura Región de Ñuble, cobra especial interés el desarrollo de centrales mini hidro en la zona, porque son proyectos que se adaptan con mayor facilidad a su entorno y pueden convertirse en la gran llave maestra para mejorar la calidad de   vida de la población”, dijo Pacheco, quien subrayó la importancia de este tipo de centrales en el país, recordando que una de las metas de la actual administración es que en estos cuatro años se sumen 100  nuevas minicentrales.


Puertas abiertas
Una de las frases más potentes de la jornada fue la del intendente Rodrigo Díaz, quien calificó a la Región del Bío Bío como la capital de la energía, pues es la que más generación aporta al Sistema Interconectado Central y afirmó que “en la región están las puertas abiertas para la inversión en proyectos energéticos”, explicando que  son fundamentales para una zona con vocación industrial como ésta.


Consultado por el sentido de dicha afirmación ad portas de la votación en la Comisión de Evaluación Ambiental del proyecto termoeléctrico El Campesino, Díaz declinó adelantar su postura debido a que él debe votar en esa instancia, sin embargo, expresó que el gas natural es una energía de bajo costo que puede hacer una contribución importante en la reducción de las tarifas, así como también en la descontaminación atmosférica en ciudades como Chillán, Los Ángeles y el Gran Concepción.


“Cuando asumimos el Gobierno, en la región había una potencia instalada de generación de 4.286 MW, y a la fecha se han sumado otros 600 MW, y esperamos que al concluir el Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet habremos sumado 1.100 MW”, aseveró Díaz.


Incertidumbre
El presidente de Eléctrica Puntilla afirmó también que existe preocupación por el debate legislativo sobre el proyecto de reforma al Código de Aguas. “El desarrollo económico exige que existan certezas” y advirtió que uno de los derroteros de dicha discusión, que es la eventual aplicación de un caudal ecológico del 20% para derechos de agua ya adquiridos, constituye un factor preocupante de incertidumbre.


Pérez explicó que en el ámbito energético, los proyectos son diseñados de acuerdo a ciertas condiciones técnicas y económicas, por lo que una modificación como la señalada tendría efectos negativos en el negocio. “Se deben impulsar políticas para hacer más eficiente el uso del agua”, remató.


La respuesta de Pacheco, sin embargo, fue más bien ambigua, pues planteó que “el mundo de hoy está lleno de transformaciones y transiciones” y que es parte del desafío transitar por estos cambios.


La central
Propiedad de Eléctrica Puntilla, empresa que también está construyendo la central Ñuble en San Fabián, la nueva central de pasada tiene una capacidad instalada de 20 MW y una generación media anual de 72 GWh, suficiente para abastecer a cerca de 40 mil hogares de Chile.


Luego de obtener la resolución de calificación ambiental en septiembre de 2012, a principios de 2014 se inició la construcción de la Central Itata, la que terminó en el primer semestre de 2016.


Durante ese período, la construcción demandó 711 mil horas-hombre de mano de obra directa; se excavaron 122 mil metros cúbicos en tierra y roca; se instalaron 30 mil metros cúbicos de hormigón; se utilizaron 106 toneladas de fierro estructural y 312 toneladas de blindajes.


La producción de electricidad se inyecta al Sistema Interconectado Central en la línea de 66 kV que une las subestaciones Charrúa y Chillán. El punto de inyección se ubica a 10 kilómetros al norte de la primera subestación. La energía producida es transportada al punto de inyección mediante una línea trifásica en 66 kV de 12 kilómetros de longitud en postes de 18 metros, propiedad de Eléctrica Puntilla S.A.

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