Información de precisión para la agricultura del siglo XXI

Por: La Discusión Fotografía: Ciren 08:25 PM 2016-06-09

Hace menos de 35 años, los agricultores de todo el mundo solo podían trabajar sus campos con el conocimiento adquirido de sus antepasados o de la tradición familiar, o incluso por la información proveniente de sus propias impresiones respecto al clima o el suelo. En ese tiempo las imágenes satelitales eran planas y solo captaban imágenes en tres colores (rojo, verde y azul), lo que se conoce como RGB. 


Todo esto cambió en la década del 80, específicamente en 1982,  cuando se puso en órbita el satélite Landsat 4, el cual tenía la particularidad de captar imágenes en color infrarrojo, es decir, ver más allá de lo que el ojo humano puede identificar. La luz infrarroja muestra cuánto calor tiene un objeto o cosa y da información sobre la temperatura de éste. “Con el infrarrojo se puede diferenciar qué es vegetación y qué no lo es. Por ejemplo, con una imagen satelital plana todas las canchas de pasto se ven iguales, pero con el infrarrojo se puede identificar cuáles son de pasto natural y cuáles son de pasto sintético”, explicó Sergio Maldonado, gerente de Geomática de Ciren quien también integra el equipo asesor del Consejo de Ministros para el Desarrollo Espacial.


Ciren, centro tecnológico y servicio de apoyo del Ministerio de Agricultura, se ha especializado a lo largo de su historia en el procesamiento y uso de las imágenes satelitales, y cuenta con un selecto grupo de especialistas dedicados a trabajar estas imágenes provenientes, principalmente, del satélite Landsat 8, con el fin de entregar información de valor y oportuna en áreas relacionadas a los recursos naturales  y en situaciones de desastres naturales que afecten al país.


“Lo primero que se hace es visualizar las imágenes que en su mayoría llegan en imagen cruda, luego se calibra radiométricamente y se realiza la corrección atmosférica, lo que permite despejas de las imágenes los aerosoles y la contaminación. Lo único que no se puede sacar son las nubes”, explicó Sergio Maldonado.


Aplicaciones
En el caso de  Ciren, los geógrafos, ingenieros agrónomos y forestales utilizan la información de los satélites en los siguientes casos:


Agua: Para monitorear la contaminación de las aguas, la cobertura de nieve en la cordillera y el seguimiento a los glaciares. Esta tecnología se utiliza para reconocer rápidamente el estrés hídrico de cultivos agrícolas y forestales.


Bosques: Para cuantificar los recursos forestales y vigilar el estado sanitario de los mismos. Además, para fiscalizar el bosque nativo y controlar la tala ilegal de este recurso natural, etc.


Praderas: Para medir la calidad o vigor de los pastos, diagnosticar la disponibilidad y productividad de éstas.


Predios rurales: Las imágenes contribuyen a obtener información predial agrícola y usuarios y usuarias de los programas de gobierno, permiten actualizar las subdivisiones de las propiedades rurales de Chile. 


Suelos: Para identificar fenómenos regionales de desertificación y erosión de los suelos.


Catastros: La tecnología satelital apoya a levantar con mayor precisión catastros agrícolas, por ejemplo frutícolas y hortícola, además de cuantificar las superficies de área quemada producto de los incendios forestales.


Uno de los proyectos de Ciren que más procesamiento de imágenes satelitales utilizó fue el denominado “Estudio de erosión nacional”, el cual determinó que el 49% del territorio chileno tiene algún grado de erosión en los suelos.


“Realizar este trabajo sin la ayuda de las imágenes satelitales hubiese sido imposible, ya que se debían analizar 75 millones de hectáreas, y hacerlo con personal en terreno habría generado un gasto excesivo de tiempo, de recursos humanos y financiamiento”, aseguró el director ejecutivo de Ciren, el ingeniero forestal Juan Pablo Lópezs.


La tecnología satelital no se detiene y los avances en sensores remotos asociados a los satélites tampoco, gracias a éstos se puede  conocer y proteger nuestro medio ambiente.

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