Restricciones a arándanos

Por: 08:25 AM 2016-06-09

Optimismo existe en el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), así como también entre los productores y exportadores locales de arándanos por el eventual levantamiento de las restricciones a los envíos a Estados Unidos desde algunas comunas de Ñuble. Al menos, así se desprende de las declaraciones del director nacional del organismo, Ángel Sartori, quien ayer en Chillán manifestó que están a la espera de que la Autoridad Sanitaria de dicho país resuelva en el corto plazo una medida en tal sentido.

Como se recordará, en diciembre de 2013, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos resolvió imponer restricciones a las exportaciones chilenas de arándanos frescos a dicho país, debido a la detección de la plaga Lobesia botrana en huertos de las regiones de O’Higgins y del Maule.

La medida, que tomó por sorpresa a los productores, generó gran preocupación a nivel local, puesto que la Autoridad Sanitaria de EE.UU. exigió la fumigación con bromuro de metilo del producto fresco en origen, incrementando los costos y haciendo más compleja la logística. Y si bien, luego de negociaciones de carácter diplomático y técnico entre ambos países, se logró flexibilizar la restricción tiempo después, permitiendo la fumigación en destino, lo que en la práctica significó evitar el deterioro prematuro del producto, de todas formas sigue siendo un tema relevante para los exportadores.

El impacto de dicha decisión ha sido particularmente negativo para la Región del Bío Bío, donde se concentra la mayor superficie de arándanos plantados en el país, y para la Provincia de Ñuble, cuya principal exportación frutícola es precisamente este berrie.

Según cifras del Comité de Arándanos de Chile, en el país hay 15.600 hectáreas plantadas de arándanos, de las cuales 4.455 se encuentran en la Región del Bío Bío, donde Ñuble lidera la superficie.

Asimismo, de acuerdo a estadísticas de Odepa, en 2015 las exportaciones de arándanos desde la Región a Estados Unidos alcanzaron las 7.396 toneladas, por un valor de 39,2 millones de dólares. La importancia relativa de este destino es alta, puesto que Estados Unidos concentra cerca del 70% de los envíos de esta fruta desde la Región del Bío Bío.

La buena noticia es que las evaluaciones hechas por el SAG en predios de distintas comunas de la Región del Bío Bío no han detectado la presencia de la plaga en estados inmaduros, por lo que la expectativa del organismo apunta a que la Autoridad Sanitaria de EE.UU., en base a la información que se le ha entregado desde Chile, resuelva poner fin a la exigencia de la fumigación de arándanos provenientes de aquellas comunas, varias de ellas de Ñuble.

Esto se traducirá en que los productores que se puedan ver favorecidos reducirán la complejidad logística y los costos, mientras que para los orgánicos significará la reapertura del mercado norteamericano, pues hasta la fecha, la fumigación obligatoria les impedía certificar su producción.

Se trata de un avance positivo, donde se debe valorar el enorme esfuerzo humano y de recursos desplegado por el SAG, que dispuso de un presupuesto prioritario para combatir la plaga en el país, logrando resultados positivos en varias regiones. Sin embargo, también es justo destacar la colaboración del sector privado en este desafío, que requirió mejorar las prácticas sanitarias en los predios.

Es de esperar que en el corto plazo se cumplan las expectativas de la autoridad y que pronto se normalicen las exigencias para los envíos de arándanos, sin embargo, será necesario que se continúe mejorando el cumplimiento de las medidas sanitarias en los predios, así como también la labor de vigilancia del SAG, de manera que en el futuro se puedan enfrentar de mejor forma emergencias como éstas en rubros tan sensibles para la economía, donde la inocuidad se ha convertido en un factor relevante en el mercado agroalimentario mundial.

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