Antonio Muñoz: El arquero chillanejo que hizo historia en el Rojo

Por: M. Herrera / R. Oses Fotografía: Fernando Villa / Archivo 09:05 AM 2016-06-06

Quienes lo vieron atajar en los 70’ por Ñublense aseguran que Antonio Muñoz (64) pelea el título de mejor arquero de la historia roja con el argentino Óscar Salinas.

“Si hubiese sido boxeador, habría sido campeón mundial, porque tenía una velocidad de manos espectacular, no había nada que enseñarle, aunque un gran arquero también fue Óscar Salinas”, evoca Luis Venzano, el primer arquero profesional del Rojo en 1959, que lo descubrió junto al ex jugador, Miguel Ángel Clemente en 1973, cuando el grandote Muñoz trabajaba en la artesanía de Ubaldo Nuñez en Maipón 1031.

Lo probaron con un par de ejercicios en un gimnasio y determinaron que debía dedicarse al fútbol. No pasó por cadetes. Directo al profesionalismo para escribir una leyenda en Ñublense donde logró el título de Segunda División con actuaciones portentosas. A 40 años de esa hazaña, Don Antonio, revela detalles inéditos de su extraordinaria historia, de aquella hazaña y evoca el recuerdo de Nelson Oyarzún, que lo convenció para que no dejara el club en 1978.

-Usted era delantero y de la noche a la mañana se transformó en arquero. Y uno de los mejores de la historia.
- Fue una cosa linda por lo que pasé. Yo era delantero, pero un día Luis Venzano y Miguel Angel Clemente me vieron atajar y decidieron probarme en un gimnasio. Ahí Venzano dijo que no había nada que enseñarme. Tenía 22 años, me llevaron a San Martín y Progreso y después formé parte de una selección sub-22 amateur que quedó eliminada con San Javier, selección a a que reforcé. Después le ganamos a San Fernando y a la salida del camarín me estaba esperando gente de Ñublense, Rangers y Colo Colo. Julián González de Ñublense me termina convenciendio y firmo por seis años. Así, sin cadetes pasé al profesionalismo. Yo les digo a los cadetes de ahora que si hubiese tenido cadete, hubiese llegado a Europa. 

-Usted integró el plantel de 1976 que fue campeón y logró el ascenso a Primera.¿Cuál fue la clave?
- El técnico Isaac Carrasco fue un tipo que subió varios clubes. Lo importante fue el respeto y la camaradería. Había un respeto mutuo con la hinchada cuando salíamos a correr por las calles. Carrasco nos sacaba camino a Quilmo y la gente veía que mojábamos la camiseta. Carrasco unió a Chillán. Los miércoles íbamos a jugar con los mejores jugadores de Coihueco o San Carlos y los jueves sacaban el equipo B a comunas.

-¿Qué recuerda de ese duelo con O’Higgins que ganan por 1-0 y logran el título?
- Me miraba mi protector y las vendas. Así quedé en la cancha. El estadio lleno y la gente festejando. En las galerías camiones de los pueblitos chicos, que unió Isaac en comunas, se entregó por la ciudad. Nos ofrecieron un auto a cada uno, nunca llegó y un partido pero nada.  Sergio Pérez con la cara ensagrangrentada hizo un gol de cabeza, le habían pegado un codazo previo, pero igual metió la cabeza el negro tras centro de Oscar Roberto Muñoz. 

-¿Qué les dijo en la charla Isaac Carrasco tras 18 años de fracasos?
- Se tocó el tema y nos creímos el cuento, no queríamos que pasara otra vez, éramos como Católica que fracasaba y quedaba segunda. La entrega tiene que ser al cien dijimos. Yo gritaba desde el arco para ordenar a Cerendero cuando se iba para arriba o le decía a Oscar Roberto Muñoz que no desbordara tanto para permitir que pasara Manfredo González.

Insobornable
-¿Usted rechazóun soborno de un dirigente de Coquimbo Unido?
- Un dirigente alemán de Coquimbo un día domingo me ofrece plata para que tire para la cola porque era parte de un fuerte grupo de apostadores de la Polla Gol. Le dije que estaba mal porque era chillanejo y no le abría la puerta de mi casa. Le avisé al presidente Pedro Guzmán y me dijo que le pescara la plata y la repartiera, pero yo le dije que no, pero que sabía donde estaba hospedado, en el Hotel Real, frente al cine O’Higgins. Lo detuvo investigaciones y él inventó que me había pasado la plata para que lo pasara bien porque sabía que estaba pasándola mal, que no me pagaban bien y lo llevaron a Investigaciones, abrieron el maletín y estaba lleno de plata. Al final le ganamos 3-0 a Coquimbo Unido. La Central me lleva a declarar ante una mesa inmensa, y me regalan la moneda de los 100 pesos de oro por mi honestidad deportiva.

-¿Isaac Carrasco como la marcó y esa charla antes de ganarle a O’Higgins?
- Con calma, él miraba mucho a la cara de los jugadores, para ver la reacción de cada uno, quizás captó que estábamos tranquilos, nos miro mucho a la cara.

- Es verdad que el 78’ Nelson Oyarzún lo convenció para que se quedara.
- Me cansé de no ganar lo que merecía y me retiro,pero justo llega Nelson Oyarzún y me sale a buscar. Nos encontramos en calle 5 de Abril,   me pide que me quede. Yo le dije que no me quedaba por una docena de huevos y me dice yo quiero un arquero que se haga respetar, que tenga la visión y voz de mando, que le hagan caso. No me cerré. Me dijo ‘Antonio saquémosnos la cresta y yo te muevo el pase a fin de año’, pero lamentablemente murió.

- Oyarzún en poco tiempo marcó al plantel y a la ciudad
- Primero estuvo Ramon Climent, un técnico al que le faltó carácter. Despues llegó Nelson, estuvo tres meses, no campeonó, pero dejó huella. Llegó a un plantel abúlico, con grupo de dirigentes que se metía en lo que no les correspondía, el les decía no se meta en eso, genere dinero. Nos decía que aquí no viene cualquiera a robarnos la pelota, cambió la mentalidad, nos sacaba la mugre en la parte física, pero no nos daba consomé. Cuando nos hacía trabajo físico duro, nos daba pasas, chocolate, y el cansancio pasaba. Una vez se bajó de su auto escarabajo para retar a Cuevas y Bohnonme porque estaban haciendo un trabajo con balón de manera disciplicente y él corrió hacia ellos, golpeó el balón varias veces, para ejemplificar la intensidad con la que se debía hacer y se cae. Ya estaba débil por el cáncer y el utilero Juan Márquez lo recoge, lo lleva al auto y lo infiltra. Nos dio una lección de vida.

-Ustedes le ganaron a la U y le dedicaron tras su muerte un triunfo ante Colo Colo a Oyarzún.
- Yo jugué el último partido cuando murió. Pidió que jugáramos a pesar de su muerte. Nelson nos enseñó a luchar ante la adversidad, ahí se veían los verdaderos hombres.

-Se siente valorado por Ñublense
- Por la gente sí, pero del club me echaron cuando trabajaba en cadetes como preparador de arqueros. En Rangers me hicieron un homenaje hace algunos días y a lo mejor trabajaré allá. 

Muñoz destacó en el equipo campeón del 76’ con un liderazgo y carácter que lo hicieron único en el arco rojo.

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