El cáncer del amateur

Por: Rodrigo Oses 2016-06-06
Rodrigo Oses

“Nosotros nos preocupamos de jugar y dar un buen espectáculo, pero afuera siempre pasa lo mismo con las hinchadas, queda la crema”.

La reflexión de Frederic Figueroa, volante de la serie honor de Roberto Mateos, resume el sentimiento de frustración que se instaló ayer en el Complejo Río Viejo, donde los incidentes empañaron las intensas semifinales entre Roberto Mateos y Avance con la de Juniors y Estrella del Pacífico.

En la primera, barristas de ambos elencos se trenzaron a golpes finalizado el partido, mientras que en la definición paralela, el partido no terminó de jugarse luego que un hincha agrediera al árbitro Juan Soto Provoste.

El espiral de violencia no es nuevo en el fútbol amateur chillanejo. Más bien, asoma como el verdadero cáncer de una actividad que convive con factores que la incuban, como el consumo excesivo de alcohol al costado de la cancha y de drogas como la marihuana. La combinación perfecta para que un hincha fuera de sus cabales ingrese a la cancha, que no cuenta con cierre perimetral, ni presencia policial, a agredir a diestra y siniestra.

Jugar una final del fútbol amateur en una cancha abierta con 2 mil fanáticos y dos barras increpándose, es en la actualidad, casi un acto suicida. Con hinchas borrachos y volados a un costado del campo de juego, cualquier jugador o árbitro corre peligro. A la falta de infraestructura, se suma un profundo problema sociocultural. Muchos fanáticos van al fútbol amateur a tomar y fumar, y a desahogarse con el rival, incubando un foco de violencia que explota en cualquier momento. Malos arbitrajes o errores de jugadores provocadores, existirán siempre, pero la dirigencia debe evitar que algún día un hincha asesine a otro u agreda a mansalva a un futbolista en medio de incidentes como los de ayer.

ANFA debiera investigar a fondo a los protagonistas de estos incidentes y aplicarles el rigor de la Ley de Violencia en los Estadios y prohibir el consumo de alcohol en las canchas, donde se supone se va a hacer deporte y también asisten niños y mujeres que ayer fueron testigos de un triste espectáculo.

Comentarios