¡Ojo con la columna!

Por: Rodrigo Oses 2016-05-30
Rodrigo Oses

Está claro. Lo anunció sin rodeos el entrenador Pablo Abraham y lo ratificaron el gerente del club Hernán Rosenblum y el timonel de la Comisión Fútbol, Álvaro Izquierdo.

Ñublense armará un plantel plagado de jóvenes y valores desconocidos que tienen hambre de gloria, porque la crisis económica ha derivado en un planilla que no superará los 25 millones de pesos.

Pero también dijeron que los jóvenes emergentes tendrían una sólida columna vertebral para sostenerse en una campaña que promete ser dura y que deja siempre heridos.
Y aquí me quiero detener. En la manoseada columna vertebral, porque ahora sí que no da margen para error.

No serán más de cuatro jugadores de experiencia real en la B y de mayor recorrido los que arribarán al plantel, pero elegirlos supone una decisión certera. No hay espacio al error o al fichaje perdido.

Como serán los jóvenes los que predominarán en el plantel, el armado de una columna frágil, sumado a la inexperiencia de algunos que debutarán o hacen recién sus primeras armas en el profesionalismo, puede originar un verdadero descalabro que incidirá en el espectáculo. Consecuencia: El público se alejará del estadio y los canteranos se “quemarán” y será muy difícil que vuelvan a tener una opción.

Es por eso que la tarea de Pablo Abraham será vital a la hora de combinar de manera correcta experiencia con juventud, sin desequilibrar la balanza hacia los que recién comienzan, sólo por una cuestión económica o un experimento.

Ñublense puede desarrollar un proyecto deportivo en el que se optimicen los recursos, pero una cosa muy distinta es mandar al sacrificio a los canteranos sin los “experimentados” como faroles.

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