[Editorial] Día del Patrimonio

Por: Fotografía: Víctor Orellana 10:15 AM 2016-05-30

Ayer se llevó a cabo una nueva versión del Día del Patrimonio Cultural, iniciativa que reúne esfuerzos públicos y privados para permitir que la población visite gratuitamente edificios patrimoniales o cuyas dependencias por lo general no están abiertas al público. La gran cantidad de visitantes que cada año se congregan es una muestra del interés que existe por este tipo de iniciativas.

Este evento cultural viene realizándose desde 1999, y atendidas las cifras de personas que participan, cabría estudiar la posibilidad de ampliarlo para que no quede circunscrito a un solo día en el año. Hay allí un potencial interesante, pues además de constituir una loable instancia de paseos familiares o como circuitos turísticos, permite ir forjando conciencia sobre la importancia que tiene para la comunidad preservar su patrimonio arquitectónico modernista como el que tiene Chillán post terremoto de 1939, que de a poco comienza a ser respetado y puesto en valor, ya que no sólo debe constituir un motivo de orgullo para quienes la habitamos, sino también un fuerte atractivo para turistas y estudiosos. 

Por supuesto, no todo lo construido después de 1939 es valioso, pero justamente por eso es fundamental determinar cuáles edificios deben ser preservados y cuáles demolidos. La arquitectura local es el reflejo de lo que somos, una ciudad que se levantó de los escombros y la fatalidad, y tanto las empresas constructoras, el gobierno de la ciudad y cada uno de nosotros deben comprender la importancia de este tema para el futuro de Chillán.
Diez años atrás probablemente era difícil hablar de patrimonio cultural en Chillán, sin que esto significara una suerte de crítica por la inexistencia de políticas locales en pro de la difusión y apoyo para la conservación de nuestra herencia material e inmaterial. Afortunadamente, aquello ha comenzando a cambiar. La Unidad de Patrimonio del municipio, el expreso reconocimiento que hace el nuevo plan regulador a inmuebles declarados patrimoniales, la terminación del Teatro Municipal y ambiciosos proyectos para el Mercado y otros edificios emblemáticos, dan cuenta de ese avance . 

Además de iniciativas como el Día del Patrimonio, la acción del Estado puede hacer importantes contribuciones, como aumentar los fondos destinados a la conservación patrimonial o el perfeccionamiento de la actual ley sobre monumentos nacionales, la que lejos de ser un aliciente, constituye una pesada carga para sus propietarios
Desde hace décadas hay consenso en que la legislación falla al omitir mecanismos de apoyo e incentivo a la conservación por parte de los propietarios privados de bienes. Si estos bienes representan una riqueza para toda la sociedad, corresponde, pues, que toda ella, y no sólo su dueño, aporte a hacer posible su transmisión a las futuras generaciones.

Si esperamos que se vea el tema del Ministerio de Cultura y Patrimonio, lo que sucederá es que la Ley de Monumentos continuará esperando y se enredará en una discusión estructural mayor que en nada beneficia a nuestro ya escaso patrimonio cultural.

En los últimos años se ha progresado poco y la actual administración está en deuda con los compromisos que suscribió antes de instalarse en el Gobierno. Los avances de los proyectos de ley son escasos, no obstante si hay una iniciativa que no puede esperar más es la de Monumentos Nacionales. Años de diagnóstico y proyectos con indicaciones muchas veces revisadas, necesitan sólo el impulso final.

Este gobierno tiene la oportunidad de saldar una deuda histórica que Chile mantiene con su patrimonio. Modificar la Ley de Monumentos Nacionales para regionalizarla, establecer incentivos y abordar el patrimonio inmaterial es un imperativo que no puede seguir esperando.  

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