Fiscalización cambió estrategia y atacó punto más crítico de Chillán

Por: Jorge Chávez Fotografía: Mauricio Ulloa 10:45 PM 2016-05-28

En el sector Parque Lantaño de Chillán se concentraron  hoy los esfuerzos fiscalizadores del personal de la Delegación Provincial de la Seremi de Salud, durante la Emergencia Ambiental decretada oficialmente por la Intendencia regional del Bío Bío para la intercomuna.


Las tres cuadrillas de funcionarios que usualmente dispone la Autoridad Sanitaria, que suman una decena de miembros, se desplegaron en su totalidad en el sector norponiente de la ciudad, donde se abordó el trabajo inspectivo utilizándose una estrategia que no había sido empleada en las anteriores jornadas críticas de polución a causa del material particulado fino (MP2,5), producido por la quema de leña en la calefacción domiciliaria.


Desde la Delegación Provincial de la Seremi de Salud informaron  que la opción de orientar su labor en una zona determinada de la Zona Saturada de Ñuble se tomó luego de que se identificara ese sector como uno de los que más aportaban emisiones a causa de la combustión de biomasa.


“Decidimos desplegarnos hasta ese sector porque, de acuerdo a las salidas constantes que hacemos, hemos constatado de que es una de las zonas más conflictivas en el uso de leña durante los episodios críticos que se establecen”, comentó el encargado de la Unidad de Gestión Ambiental (UGA) de la Autoridad Sanitaria, Ricardo Espinoza.


El funcionario aclaró que la idea de esta forma de trabajo es visibilizar a la comunidad la labor inspectiva y ejercer presión en los residentes, con la presencia del personal de la Seremi de Salud.


Ricardo Espinoza aclaró que si bien este año no se había utilizado este mecanismo, recordó que, en el marco de la aplicación de la Alerta Sanitaria del año pasado, también se coordinó una labor similar.


Infracciones
La tendencia al alza de la contaminación por quema de leña para la calefacción domiciliaria registrada por el monitor Purén el pasado jueves, sumado a las condiciones climáticas adversas para el ambiente respirable de la intercomuna, obligó a la Intendencia a decretar ayer viernes el estado de Emergencia Ambiental para Chillán y Chillán Viejo.


El anunciado estado oficial de calidad del aire es el tercero en su tipo en lo que va del año y se estableció la prohibición del encendido de estufas durante todo el día en la intercomuna, medida que fue fiscalizada por el personal de la Autoridad Sanitaria.


Precisamente cuando la saturación por combustión de biomasa alcanzaba niveles extremos, al alcanzar los 288 microgramos por metro cúbico (ug/m3) de MP2,5, según registró el monitor de la estación Purén a las 18.00 horas, los inspectores iniciaron su labor en la zona norponiente de la ciudad.


Un promedio de tres y cuatro estufas encendidas por cada cuadra tenía el sector, reflejando una alta vulneración de la prohibición que establece el PDA.


No saber el estado de calidad del aire que se vivía en el momento, fue el argumento que entregaron los propietarios de las viviendas en donde los funcionarios de la Seremi de Salud advirtió cañones humeantes.


Samuel Cossio, vecino de la calle Rosas, se lamentó el que no existan las plataformas suficientes en donde se entregue el pronóstico del aire.


“No me había enterado que había Emergencia; la verdad he estado preocupado de otras cosas y no me di tiempo de buscar información. A mí me servía mucho la aplicación para celulares que funcionaba el año pasado, porque en todo momento podía saber sobre las alertas, pero ahora ni eso tenemos. Yo estoy de acuerdo con que se fiscalice y se ponga mano dura, porque la contaminación nos afecta a todos, eso no se puede negar”, comentó.


Para el 7 de junio citaron al vecino, quien deberá acudir a la Delegación Provincial de la Seremi de Salud a explicar por qué estuvo con su calefactor encendido cuando había prohibición de hacerlo.


La misma explicación dio Domingo Alegría. Si bien comentó que normalmente se entera del pronóstico del aire a través de la radio, admitió que ayer se desentendió del tema.


“No tuve la oportunidad de ver qué aire se había proyectado y se me pasó el día sin saberlo; ahora tenemos que acudir a la Seremi de Salud, no queda otra”, recalcó.


Pese a que dijo que es probable que lo multen por la infracción, defendió el trabajo fiscalizador.


Denuncias
Satisfechos por la labor inspectiva que se realizó se mostraron los vecinos que mantuvieron sus estufas a leña apagadas.


“Yo estoy entumido en mi casa, tengo nietos chiquitos, pero aún así preferí acatar la prohibición. Cada uno debe hacerse responsable de la contaminación que está generando, por eso me parece bien que se fiscalice todo Parque Lantaño, porque acá no se respeta nada las Emergencias”, comentó Manuel Aravena, propietario del pasaje 3 de la Villa San Cristóbal.


El vecino añadió que todos los días se preocupa de encender la radio y estar atento al anuncio del estado de calidad del aire que se haga, aunque precisó que éste debería ser más recurrente durante el día.


Por su parte Beatriz Candia, dueña de casa del pasaje Parque Tolhuaca de la Villa San Cristóbal, aplaudió las fiscalizaciones en el sector y afirmó que ella tuvo que dejar de usar leña para no emitir más material particulado.


Denuncias
Mientras que el trabajo fiscalizador se orientaba en el norponiente de la ciudad, a través de las redes sociales internautas reclamaban por los altos niveles de contaminación que se vivía en diferentes puntos de la intercomuna.


Una saturación que mantenía un aire irrespirable se denunciaron en el centro de Chillán, en la Villa Barcelona, San Miguel y en todo Chillán Viejo, y al mismo tiempo 

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