Rojo apuesta a jugadores de 2ª Profesional y la B para bajar planilla

Por: Roberto Herrera Cofré Fotografía: Agencia Uno 2016-05-27

“El principal objetivo es promover valores jóvenes de la cantera al primer equipo”.


Pablo Abraham dejó clara su meta  cuando fue presentado el martes en Ñublense.


Es que el argentino de 37 años asumió sin complejos la aterrizada realidad económica del club, que lo obligará a armar un plantel sin jugadores de “renombre” y plagados de valores de la Segunda Profesional y la Primera B, pero que tengan hambre de gloria. La dirigencia ha decidido bajar la planilla en un 50% por lo mínimo y trascendió que ésta tendrá un valor que no superará los 25 millones de pesos.


Por eso el sueldo más alto no superará el millón y medio de pesos, aunque podría haber una o un par de excepciones a la hora de armar “la columna vertebral”, en la que sostendrán los valores jóvenes que salten de la cantera.


En este grupo ya renovaron el atacante Luis Flores Abarca, el portero Pablo Reinoso y el zaguero central Emiliano Pedreira, quienes se adaptaron a la rebaja presupuestaria de la institución.


¿Y MORANDI?
El portero Santiago Morandi estuvo este viernes en Chillán para firmar su finiquito y se mostró llano a negociar su renovación.


“Y bueno, me encanta Chillán, pero no me han hecho una propuesta para analizar, estoy abierto”, recalcó el experimentado arquero uruguayo, quien estaría dispuesto a buscar una fórmula para quedarse.


Quienes ya cerraron un acuerdo son los dos valores de Deportes Concepción que se presentarán a entrenar el 8 de junio, cuando comience la pretemporada, Brayan Fuentes y el atacante José Torres.


Ambos ya “están listos” para sumarse a Ñublense.


Con el equipo de proyección entrenan a prueba un trío de valores más de la Segunda Profesional,  junto a los que retornaron de esta categoría, Lucas Triviño, Elvis Acuña y Jesús Silva.


La dirigencia de Ñublense decidió rebajar la planilla del plantel sabiendo que no corre riesgo de descenso. Así podrá enfrentar la crisis económica que vive, como la mayoría de los clubes, agudizada particularmente tras perder la demanda por despido injustificado de tres ex jugadores.


El club tiene que cancelar casi 200 millones de pesos y eso condicionó todo el presupuesto. Este año, como no hay descenso, la dirigencia busca salir de su crisis y deudas, y luego volverá a armar un planilla más alta, aunque ahora puede con un planilla baja dar la sorpresa como lo hicieron Puerto Montt y Deportes Iberia.

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