“Instructor de sueños” ha ganado tres torneos con banda de Recinto

Por: Carolina Marcos Fotografía: Marcelo Gutiérrez 09:50 PM 2016-05-26

Los 30 alumnos de la Escuela de Recinto que pertenecen a la banda de la localidad son una especie de héroes para la comunidad. Solo el año pasado, la pequeña y humilde banda consiguió por tercera vez el primer lugar en el Campeonato Nacional de la especialidad. Y ante el logro,  el pueblo entero se volcó a las calles para recibir a los pequeños músicos, de la mano de su instructor, Marcelo Gutiérrez, un pinteño que hace siete años se mudó a Recinto para hacerse cargo de la instalación de la banda. 


Adicionalmente, Marcelo lleva el mando de otros dos grupos que se formaron con el tiempo. Se trata de la Minibanda, compuesta por pequeños desde primero a cuarto básico; y de los Viejos Estandartes, es decir, los egresados de la escuela que solo llega hasta octavo básico. Este último grupo se reúne los domingo para ensayar las notas de Marcelo, quien ha sido apodado por los niños y la comunidad como el “instructor de sueños”. 


“Yo siempre he dicho que llegué siendo una persona y me convertí en otra. Mi vida cambió por completo desde que llegué acá porque en esta actividad se involucra toda la familia, los padres, los hermanos, los abuelos. Hace un tiempo falleció mi papá y los niños se consiguieron los permisos, los autos y fueron a acompañarme. Me quieren y yo los quiero a ellos”, indica emocionado al recordar el episodio. 


La banda a cargo de Marcelo además de los tres triunfos nacionales, ha ganado dos veces el segundo lugar en el campeonato a nivel nacional, y también  varias otras medallas en campeonatos provinciales e interregionales. Todas adornan hoy la entrada de la Escuela de Recinto, sin contar con los tres premios que Gutiérrez ha ganado como mejor instructor nacional a través de los distintos certámenes. 


“Esto es mágico, porque a través de esto, ellos cumplen sus sueños”, dice para comenzar a explicar el apodo por el cual es conocido en Recinto. “Me encanta que me digan ‘instructor de sueños’. Es un sentimiento que nace de personas pequeñas y ellos hacen realidad el sueño que tengo yo y que me trajo hasta acá, porque más que pinteño me siento un recintano. Este es un tremendo grupo. Yo he trabajado en otros colegios, pero estar acá es maravilloso. Se trata de niños humildes, pero con gran sentido de colaboración, responsabilidad y solidaridad,  y no me quedo corto”, cuenta.


Marcelo sabe que tanto él como su banda se han ganado un lugar en el corazón de las personas. “Para la gente de Recinto la banda es el estandarte que representa a la zona a nivel nacional. El año pasado ganamos todo lo que nos propusimos y la gente salía al camino para esperarnos como héroes. Yo quiero que cuando ellos sean grandes recuerden todas las cosas que hicieron. Muchas de esas personas ni siquiera tienen hijos dentro de la banda, pero se sienten parte de este proceso que hemos vivido”, afirma. 


“Quiero retribuir todo el cariño que me han dado con el compromiso de nunca dejarlos”, promete,  argumentando que esta fue una de las razones de peso para comenzar a estudiar Pedagogía Básica en la Universidad del Bío-Bío.   


“Me gustaría que todos tengan más oportunidades. Algo de eso hay en seguir con los niños que egresan de la escuela, que solo llega a octavo básico. Sigo con ellos porque no quiero que pierdan todo lo que aprendieron en su enseñanza básica y hemos logrado armar un proyecto súper interesante”, explica. 


Marcelo, además, es uno de los bomberos que debió asistir el accidente del alcalde de Pinto, Fernando Chávez, hace algunas semanas. “Lamentamos no solo la pérdida de él, sino que también la de un ex alumno de la escuela en otro accidente la misma noche, lo que nos ha mantenido durante este tiempo en un proceso de tristeza. Los niños decidieron que todo lo que hagamos, será en memoria de los dos”, precisa. 

 

Comentarios