Abigeato disparado en San Carlos alerta a gremio ganadero

Por: José Luis Montes 10:45 PM 2016-05-25

Pérdidas cuantiosas han sufrido entre abril y mayo ganaderos de la zona de San Carlos, en sectores como Buli, Junquillo, Paredones, Trapiche, todos cercanos entre si, con el faenamiento y sustracción de la carne de 14 vacunos en potrero, a lo que se suma, antenoche,  el robo de un vistoso potro bretón belga, de propiedad de Matías Rueda, también en San Carlos.


El presidente de Fedecarne, Carlos González Mufdi, comentó que hay que detener a tiempo estas escaladas del delito de abigeato, que resultan inusuales en la provincia, pero que causan preocupación a los ganaderos. “Se requiere de una acción más drástica de las policías, ya que los delincuentes cuando ven debilidad, insisten en su acción”, advirtió.


El ganadero Andrés Rueda agregó que es uno de los afectados en esta oleada. Su familia ha perdido cuatro vacunos y un  potro, y comentó que se requiere de más policías en el tema del abigeato, ya que se cuenta solo con dos en el último tiempo, que trabajan bien, pero no dan abasto para la acción que se requiere.


Recuerda que cuando había cooperación entre Carabineros y las Ferias CAR, la Comisión de Abigeatos contaba con medios facilitados por el sector privado y también con más personal, que permitían una acción más eficaz, lo que se suspendió hace unos años por políticas de la policía uniformada.


El productor explicó que entre los últimos afectados figuran Benjamín Eguiluz, con tres vacas preñadas;  Felipe Reyes, con dos; Sociedad Agrícola El Mirador, con dos animales; Esteban Paz, también con dos, y Boris Muñoz,  con cuatro vacunos.


El modo de operar de los cuatreros es el mismo, “carnean” en potrero cerca de los caminos, solo dejando las patas y la cabeza -en algunos casos incluso se han llevado las lenguas- sin importar  si están cerca de lugares habitados, ya que han actuado a 50 metros de casas. Según Andrés Rueda, se trataría de “profesionales”,  conocedores de este oficio, donde en algunos casos disparan en la cabeza a los vacunos y en otros los reducen de una forma que ni los carabineros especialistas han podido detectar.


En la zona se crían grandes cantidades de animales a potrero, que no se recogen por las noches ya que no se cuenta con instalaciones para ello.


En esta secuencia de delitos, el último también afectó al joven Matías  Rueda, y consistió en el robo de un potro fino de raza bretón belga, reconocido a nivel nacional y con un avalúo de $3 millones.


Andrés Rueda agregó que ante esta situación los agricultores del sector se están armando y haciendo vigilancia por su cuenta, pero que la solución pasa por una acción policial más efectiva.

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