“Mi padre sentía especial privilegio de haber nacido en esta tierra"

Por: Pamela Herrera 08:10 AM 2016-05-17

¿Qué significado tiene para usted haber crecido en una familia que carga con un legado histórico relevante en el desarrollo de nuestro país?
-Un gran desafío. Por una parte siento un gran orgullo de llevar en mi sangre el legado de un prócer de la aviación chilena y, en segundo lugar, la responsabilidad de trabajar abnegadamente para ser un digno aviador, con mis propios méritos, siguiendo sus valores y procurando ser una persona útil para la Fuerza Aérea de Chile y nuestro país.


-¿Cuál es la enseñanza que le dejó su padre sobre la vida y los anhelos?
-Mi padre siempre ha sido una figura importante en mi vida, al ser el hijo menor después de 10 hermanos lo veía como alguien imponente con un carácter muy decidido y fuerte. Al ir creciendo fui conociendo más de su persona y de todo su trabajo,  y lo relevante que fue y es para la historia aeronáutica chilena. Él fue un visionario, el arquitecto de nuestra aviación y un hombre de valores muy acendrados, yo lo definiría como un aviador chileno de corazón, amante de su patria, un ejemplo a seguir.


-Para Chillán es importante conmemorar cada año a un prócer de la Aviación. ¿Para él tenía algún significado especial haber nacido en esta ciudad?
-Chillán es cuna de héroes anteriores a mi padre. Todo chillanejo siente una identificación personal por la historia y tradición de sus hijos ilustres. Mi padre no era la excepción, sentía un especial privilegio haber nacido en esta tierra de héroes. 


-¿De qué forma se refleja hoy en la Fuerza Aérea de Chile, Fach, la inspiración que tenía Arturo Merino Benítez de avanzar en un rubro desconocido y sortear los obstáculos?
-La Fuerza Aérea avanza periódicamente por rutas desconocidas y ampliando los horizontes nacionales. Hoy en día en el espacio está operando un satélite y con ello aportando al desarrollo del país. En la Antártida   nuestra presencia permite las operaciones de proyectos científicos en pos del bien de la humanidad. En el extranjero, Chile posee tropas en operaciones de paz, apoyando a Haití y al continente africano. Sin duda que nuestra Fuerza Aérea continúa en la senda que el Comodoro Arturo Merino Benítez determinó hace ya varios años.


-¿Estaría el Comodoro orgulloso con el nivel de desarrollo que ha alcanzado la Fach en estos 86 años de vida institucional?
-Modestamente creo que sí. La Fuerza Aérea ha alcanzado altos estándares internacionales, siendo capaz hoy en día de interoperar con casi todas las Fuerzas Aéreas del mundo, nuestro desarrollo técnico y humano es permanente y de alta calidad, permitiéndole ser una de las Fuerzas Aéreas líderes de Latinoamérica. Sin embargo, creo que mi padre estaría aún más feliz al ver como esta Fuerza Aérea desdobla su capacidad tecnológica y humana en pos de apoyar a sus conciudadanos más aislados, y más aún, cuando son asolados por las catástrofes que han afectado a nuestro país. Pienso que este hecho tendría un valor incalculable para mi padre, ya que él soñaba con una Fuerza Aérea poderosa que apoyara el desarrollo de sus compatriotas y de su país.


-En su nuevo cargo como Jefe de Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Aérea: ¿Juega un rol trascendental el recuerdo de su padre?
-La figura de mi padre siempre ha jugado un rol trascendental en mi carrera, ya que de él aprendí a afrontar nuevos desafíos y ha sido un ejemplo de vida a seguir, tanto por su capacidad y fortaleza para llevar adelante nuevos proyectos,  como también por su ejemplo de vida profesional y personal. Estas experiencias han sido una gran ayuda para este cargo, para seguir trabajando en pos de mantener la capacidad estratégica y el nivel de entrenamiento de las fuerzas asignadas para la defensa de nuestro país, así como la conducción de las operaciones de paz en el extranjero y el hecho de continuar mejorando nuestra reacción ante las situaciones de catástrofes naturales en Chile.


-¿En las actuales generaciones de su familia sigue siendo la aviación una opción de desarrollo profesional?
-Para mí nunca hubo otra opción de estudio, siempre quise ser aviador desde que tuve razón de ser. Mi familia lo lleva en la sangre, mi hermano es aviador y mis tres hijos, donde el mayor es piloto comercial, el que sigue oficial de reserva y el menor es cadete de III año de la Escuela de Aviación, por lo tanto hemos seguido los pasos de mi padre.


-¿Cuál es su consejo para los jóvenes chillanejos que están interesados en seguir una carrera tan destacada como la suya en la institución?
-Cuando un chillanejo como el Comodoro Arturo Merino ha aportado tanto a su país, se convierte en un ejemplo para las futuras generaciones. Marca un precedente para los jóvenes de esta tierra y un gran atractivo para seguir sus motivaciones y convertirse en un oficial de la Fuerza Aérea de Chile. Yo les diría a estos jóvenes que sigan con fuerza sus proyectos de vida y que jamás claudiquen antes las adversidades, el éxito está en sus manos y en la fortaleza de su espíritu.

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