[Editorial] En deuda con los ciclistas

Por: Fotografía: Víctor Orellana 11:10 AM 2016-05-16

El uso de la bicicleta en la intercomuna se ha incrementado significativamente en los últimos 10 años, pasando de 7% a 18% de los viajes totales que se producen en Chillán y Chillán Viejo, superando a la mayoría de las ciudades del país y muy similares a ciudades paradigmáticos de cultura ciclista, como Bruselas, Sevilla o Viena, esta última un símbolo de cómo hacer de este medio de transporte un actor estratégico del tránsito y el transporte urbano. 

Otro dato interesante lo aportan estudios realizados en Chillán por el Ministerio de Transportes, que ha incorporado también consultas acerca de la relación de los ciclistas con otros medios de transporte y sus usuarios y donde es común la queja sobre la falta de cultura y respeto de peatones y automovilistas, el mal uso de las ciclovías y su nula mantención, y las complicaciones que producen lo fragmentada que es la actual y precaria red. Además, los chillanejos han hecho notar la dispareja calidad de las pistas y no se equivocan al reclamar mejores estándares de calidad. 

La experiencia de otros países permite concluir que en materia de seguridad, a mayor cantidad de bicicletas en el tránsito urbano, son menos los incidentes en general y baja la siniestralidad vial. Igualmente, en la medida en que más bicicletas se incorporan al tránsito remplazando el uso de un motor de combustión, disminuyen también los niveles de contaminación acústica y del aire. 

Sin embargo, ni las cifras actuales (40 mil movimientos diarios), ni los innegables beneficios de este medio de transporte, se condice con la infraestructura disponible. Mientras tanto, el interés que la autoridad muestra por el tema no augura mejores resultados. De hecho, se van a cumplir 10 años desde que el municipio comenzó los primeros análisis para generar una red de ciclovías largamente esperada por miles de usuarios, y que hoy apenas tiene algunos tramos sin continuidad.

La red proyectada cuesta cerca de 25 mil millones de pesos, alcanza a 113 kilómetros interconectados entre sí y permitiría llegar a diversos sectores de manera rápida y sobre todo en condiciones óptimas de seguridad. 

Actualmente, la ciudad tiene solo 21,08 kilómetros de ciclovías y otros 60 kilómetros en proyectos que se encuentran en distinto estado de avance. Hay 22 kilómetros que tienen terminada su ingeniería de detalle; 23,24 kilómetros que supuestamente están en etapa de diseño y que forman parte de la modernización de grandes obras viales, como Alonso de Ercilla y Los Puelches; y 17,2 kilómetros en diversas calles y avenidas del sector oriente que solo tienen estudios de prediseño terminados. 

La sola promesa de acumular 113 kilómetros de ciclovías hacia el 2020 es sin duda una buena noticia, pero mientras no sea respuesta a un diseño integral del sistema de transporte será una medida parcial. 

La intercomuna Chillán-Chillán Viejo necesita un sistema integrado en que la bicicleta sea un medio de transporte formal, donde los mecanismos de financiamiento del transporte público, la existencia de conectividad planificada, la cobertura, protecciones e incentivos realmente sean efectivos. No se necesitan solo ciclovías, sino un sistema de transporte en donde quien usa bicicleta sea un actor real y esté verdaderamente considerado.

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