Estudio descarta efecto del salario mínimo en el empleo

Por: Roberto Fernández 10:40 AM 2018-08-19

El pasado martes 14 de agosto, la Cámara de Diputados aprobó un salario mínimo de $286.000 a partir del 1 de agosto de 2018 y de $300.000 a partir del 1 de marzo 2019. Para ser aprobado, el proyecto debe ser revisado en segundo trámite por el Senado.

En el contexto del debate previo por el monto a reajustar, donde uno de los argumentos es que el alza del sueldo mínimo favorecería la desocupación, un estudio realizado por la Escuela de Negocios de la Universidad Las Américas concluyó que la política de reajuste de salario mínimo en Chile, entre 2010 y 2018, no tuvo efectos significativos en la tasa de desempleo, en una realidad en la cual el salario mínimo ha crecido por encima de la actividad económica del país.

Entre las conclusiones de la investigación, desarrollada por los académicos Sergio Acevedo, Elizabeth Vergara y Renato Segura, se destaca que “aun cuando el salario mínimo creció en una proporción mayor a la actividad económica del país, no se observa que dicha variación predomine en la evolución de la tasa de desempleo, toda vez que esta disminuyó a pesar de dicha variación”.

Los profesionales hicieron un análisis de la evolución del salario mínimo respecto de la actividad económica y su relación con la tasa de desempleo para el mercado laboral chileno durante el período 2010–2018. 

El análisis consideró a la fuerza de trabajo que presenta mayores tasas de desempleo, segmento que considera trabajadores jóvenes entre 15 y 24 años y trabajadores mujeres entre 25 y 34 años. Ello, pues estudios teóricos han planteado que son precisamente estos grupos los que presentarían el mayor riesgo frente al aumento del salario mínimo.

De acuerdo a datos de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) de abril-junio 2018, del INE, el 18,2% de los trabajadores jóvenes entre 15 y 24 años está desempleado. En dicho segmento de edad, la cifra más alta corresponde a mujeres trabajadoras, con una tasa de desempleo de 20,4%. Las mujeres trabajadoras entre 25 y 34 años, también presentan una alta tasa de desempleo, alcanzando el 11,2%. 

Para el año 2010, en igual trimestre, el desempleo de los jóvenes entre 15 y 24 años llegaba al 18,6%, mayor en 0,4 puntos a lo registrado en la actualidad; tanto en hombres como en mujeres se observa una disminución en el desempleo. En el caso de las mujeres entre 25 y 34 años de edad el desempleo alcanzó el 11,5%, mayor en 0,3 puntos a los actuales niveles.

En tanto, entre 2010 y 2018, la evolución del salario mínimo ajustado por inflación registró un crecimiento promedio equivalente de 3,3% anual.  Durante igual período, el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) registró un crecimiento efectivo de 2,1%.

Consultado por el temor que se plantea en esferas empresariales y políticas respecto del impacto que pudiera tener el reajuste del salario mínimo en el empleo, Renato Segura recordó que “efectivamente, siempre amenazan que un aumento del salario mínimo afecta negativamente el empleo. (Pero) los datos en el período analizado no respaldan dicho temor”.

Asimismo, aclaró que independiente de los argumentos que han aparecido en el debate, “el desempleo de los jóvenes entre 15 y 24 años (población vulnerable), es estructural, la evidencia muestra que no tiene que ver con el salario mínimo”.

Salario mínimo en Ñuble

Una conclusión similar planteó el analista cuantitativo del Observatorio Laboral Ñuble (OLÑ), Héctor Garrido, quien sostuvo que “si los mercados laborales fueran perfectos, cualquier alza del salario mínimo tendría efectos sobre el empleo. Pero el mercado del trabajo suele tener rigideces e imperfecciones. No es un asunto entonces de si se sube o no, si no de cuánto. La evidencia señala que los aumentos, discretos, del salario mínimo en Chile, no han tenido consecuencias importantes sobre el empleo en su conjunto”.

En ese sentido, Garrido destacó que la discusión sobre el reajuste es relevante en Ñuble, dado que en la nueva región “un 27,1% de los trabajadores gana un salario igual o inferior al mínimo, cifra que contrasta fuertemente con el contexto nacional, donde un 16,3% de los trabajadores tenía dicho sueldo, según datos de la Encuesta Casen 2015”.

Consultado por el argumento esgrimido por las pymes, que describen mayores dificultades para financiar el reajuste y plantean que debiera existir un trato diferenciado para empresas de menor tamaño, el analista afirmó que “en general, en economía es deseable que las reglas sean parejas y sencillas para evitar distorsiones”, sin embargo, expresó que “es una medida que si bien puede tener argumentos razonables, no ha tenido mucho eco en las diferentes administraciones, debido a las dificultades de fiscalización que aquello implicaría. Aún así es algo que debe meditarse”.

En Ñuble, según el OLÑ, alrededor del 65% del empleo es generado por micro, pequeñas y medianas empresas.

Subvaloración del salario mínimo

El estudio también plantea que “a pesar del resultado que entregan los datos reales, persisten todavía muchas dudas respecto del real efecto en el proceso de determinación del salario mínimo. Por ejemplo, se requiere profundizar el nivel de influencia del error en que puede incurrir el regulador al subestimar el salario mínimo”.

En efecto, el documento sostiene que “para los trabajadores más vulnerables, un salario mínimo menor que el valor de mercado, atenúa el efecto “dominó” o de “derrame” hacia los niveles superiores de la distribución salarial. De acuerdo a lo señalado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el efecto de derrame se refiere a los incrementos salariales indirectos que tienen lugar debido a que los empleadores o los trabajadores (o ambos) quieren que se paguen salarios más altos a los trabajadores que tienen más antigüedad o que están más calificados”. 

Así también, precisa que “el efecto de derrame puede surgir también en el sector público, cuando el salario de los distintos segmentos de trabajadores se determina como múltiplo del salario mínimo. Estos efectos indirectos son normalmente mayores en los niveles salariales que están cerca del mínimo, y desaparecen progresivamente a medida que los trabajadores ganan salarios más altos”.

Al respecto, Renato Segura afirmó que “siempre los empresarios alegan que buscan trabajadores y no encuentran al salario vigente”. Y comentó que “la inmigracion viene a resolver dicho fenómeno. Esto puede ser una señal que el salario mínimo esté subvalorado (oferta menor que la demanda)”.

Comentarios