Proponen que se realice un simulacro en sectores con riesgo volcánico

Por: Jorge Chávez Fotografía: Mauricio Ulloa 09:20 PM 2016-05-14

Hace exactamente dos años que el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) hizo público los mapas de influencia volcánica correspondiente a los macizos de la Región del Bío Bío, con los que ubicó al complejo volcánico Nevados de Chillán como uno de los más peligrosos del país.
La calificación del macizo ñublensino se definió en base a dos factores; por su rica actividad histórica, ya que según antecedentes gubernamentales en los últimos 100 años el fenómeno natural ha erupcionado en 10 oportunidades y por la presencia de comunidades habitadas e infraestructura turística cercana a él.

En la cartografía se precisaba que al erupcionar el Nevados de Chillán, los afluentes más afectados serían el río Diguillín, el Chillán,  el estero San José, los ríos como el Ñuble, Gato y Santa Gertudris, zona donde se emplaza el proyecto hidroeléctrico y embalse La Punilla y la Central de Paso Ñuble.
Al conocerse estos antecedentes, LA DISCUSIÓN constató que  las ciudades de Ñuble vecinas al macizo (Coihueco, San Fabián y Pinto) no contaban con planes comunales de riesgo volcánico ante eventuales erupciones y no fue sino hasta inicios del 2015 en que empezó a elaborarse los documentos de prevención.

Luego de poco más de un año, tiempo en el que los municipios de esas comunas argumentaron problemas de presupuesto y falta de personal municipal para concretar sus protocolos de acción, finalmente las comunas afirman haber concluido sus planes.
Han pasado cuatro meses y medio desde que el Sernageomin decretara Alerta Amarilla al volcán Nevados de Chillán por su irregular e inestable comportamiento, en el que ha presentado al menos una decena de pulsos eruptivos, siendo el último el del lunes pasado, por lo que es clave la concreción de los protocolos de acción ante desastres por parte de las comunas vecinas del macizo .

Ajustes

El encargado de la Oficina de Emergencias del municipio de Coihueco, Juan Burgos, aseguró que el plan de riesgos de su comuna está terminado y que actualmente viene siendo revisado por cada uno de los organismos del COE comunal (integrado por Bomberos, Carabineros, Daem, Salud y el alcalde) para que entreguen sus observaciones; no obstante, explicó que las acciones preventivas que le corresponden a  la comunidad ya está socializándose.
“Todos los primeros viernes de cada mes nos reunimos con las juntas de vecinos para explicar sobre el plan. Como comuna no hemos hablado sobre la posibilidad de un simulacro, pero creemos que debería ser una coordinación que debe darse a nivel regional”, indicó Juan Burgos.
 

Aplicación 
“Tenemos practicamente finiquitado nuestro plan, aunque aún falta hacer el trabajo de fortalecimiento de las bases, es por eso que capacitaremos a los habitantes con talleres de primeros auxilios para que las personas sepan cómo actuar antes de la llegada de las instituciones de emergencia”,  indica la asesora ambiental del municipio de San Fabián de Alico, Fernanda Santibáñez.

La funcionaria edil advierte sobre la importancia de poner en práctica lo establecido en el plan, por lo que cree que es necesario la ejecución de un simulacro.
“Hemos conversado varias veces con el COE comunal y le propusimos a la Onemi sobre la factibilidad de realizar un simulacro, pero no hemos recibido una respuesta concreta; sin embargo, está en nuestros planes aplicar lo definido”, añade.

Prevención

El jefe de la oficina de Emergencias de Pinto, Hugo Villablanca, aclara que su comuna ya cuenta con el plan de riesgo volcánico y que ahora están a la espera de que se oficialice el documento antes de que se proponga un simulacro.
“Tenemos listo el protocolo de acción ante una posible erupción de riesgos volcánicos y estamos evaluando realizar un simulacro, aunque aún necesitamos coordinar y gestionar esta posibilidad”, recalca Hugo Villablanca.
 

Capacitación
El director del Programa de Educación en Desastres de la Universidad de Concepción (UdeC), Óscar Cifuentes, enfatiza sobre la necesidad de que una zona aledaña a un volcán cuente con un plan y apunta sobre el compromiso que debe existir en la comunidad respecto al protocolo de acción.
“Es preciso capacitar a las comunidades para darles a conocer el plan y se interioricen del rol que les compete. Considerando que los riesgos son dinámicos, un plan de riesgos debe estar en constante revisión, para ello se requiere la participación de comités de riesgo; es algo que aún no he visto, pero que debería implementarse, porque un comité debe ser proactivo, identificando y analizando las amenazas para estudiar y proponer medidas de mitigación y suprimir el riesgo”, señala el experto a LA DISCUSIÓN.

Coihueco
Las zonas pobladas con más riesgo ante una eventual erupción mayor del volcán Nevados de Chillán es Chacayal de Las Veguillas, en donde viven alrededor de 50 personas agrupadas en 14 familias. De acuerdo al plan comunal de riesgo volcánico, será el Ejército de Chile el organismo que se hará cargo de la evacuación aérea de la comunidad si es que el macizo presenta una actividad mayor.

San Fabián de Alico
Las zonas de más peligros de la ciudad cordillerana son El Roble Huacho y Chacayal (pertenece administrativamente a Coihueco, pero tiene evacuación por San Fabián). También se haría una evacuación preventiva a Los Sauces, El Caracol y Los Puquios; todos estos sectores suman 145 familias, lo que hacen un total de 419 personas aproximadamente.

Pinto
Sería la más afectada ante una posible erupción mayor del volcán Nevados de Chillán. Cuenta con una población estable de al menos 2.000 personas, la que se puede quintuplicar en época de temporada alta de invierno. Las zonas de las Termas y Las Trancas son las que más impacto sufrirían ante una emergencia dada la población residente y por la infraestructura existente.

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