Obispado recibe nueva denuncia en contra de Osvaldo Salgado

Por: Nicole Contreras Fotografía: La Discusión 09:35 AM 2018-08-11

Una nueva denuncia contra el sacerdote Osvaldo Salgado por presunto abuso sexual a menor recibió el Obispado de Chillán este jueves.

Los antecedentes fueron aportados por un familiar de la víctima, quien ya falleció. La denuncia fue firmada tanto por el familia como por el obispo Carlos Pellegrin.

El caso fue publicado por LA DISCUSIÓN en su edición del domingo pasado, informando que existían dos denuncias por presunto abuso a menor cometidos por el sacerdote exrector de la Catedral de Chillán desde los años 70 hasta 2007, Osvaldo Salgado.

El obispo Pellegrin admitió este miércoles, al ser consultado por LA DISCUSIÓN, que estaba en conocimiento de una investigación judicial por estupro en 2012, por lo que luego de ser informado por Fiscalía inició una investigación canónica que determinó la verosimilitud de la denuncia. La víctima habría sido un acólito de la Catedral.

El obispo recordó que Salgado “fue sobreseído en 2014 temporalmente por la justicia civil, porque los hechos estaban prescritos”. La investigación previa fue enviada a la Congregación para la Doctrina de la Fe. “Tenemos que esperar instrucciones de la Iglesia”, explicó.

La nueva denuncia corresponde al segundo caso que se encuentra en conocimiento por parte de la Comisión Scicluna, respecto del cual Pellegrin aseguró no tener ningún antecedente el miércoles pasado. Esto a pesar que familiares aseguraron que al menos tres sacerdotes estaban en conocimiento de los hechos.

La víctima, quien falleció recientemente, era menor de edad cuando los hechos habrían ocurrido, en la década del 80 y 90. Era acólito de la Catedral de Chillán.

Anteriormente el niño habría sido víctima de abusos por parte del exobispo de la Diócesis de Chillán, Francisco José Cox, del que ya se conocen relatos de hechos que las víctimas han revelado a la prensa, sin que se iniciara una investigación por parte del Obispado.

En busca de apoyo cercanos a la familia de la víctima y sus propios padres, una vez que supieron el hecho, comunicaron lo ocurrido a sacerdotes, trabajadores del Obispado y a los dos últimos obispos que han estado a cargo de la Diócesis, sin que, de acuerdo a versión de familiares, se indagaran los hechos, ni se iniciara una investigación previa. Incluso plantean que un sacerdote no creyó en la verosimilitud de la denuncia.

La víctima decidió no denunciar los hechos en vida. Su padre intentó convencerlo para que tuviese una conversación con James Hamilton, denunciante de Fernando Karadima, pero la reunión no se concretó.

Pellegrin prometió al denunciante enviar los nuevos antecedentes que se obtengan en la investigación previa a Roma. Pellegrin negó a la familia haber tenido algún antecedente del caso, en que ella asegura que al menos tres sacerdotes de la Diócesis estaban en conocimiento.

Francisco José Cox

El exobispo Francisco José Cox, ya fue denunciado por abuso sexual a menor en Chillán por Abel Soto. Estuvo a cargo de la Diócesis entre 1971 y 1985. Abel decidió denunciar luego de la visita del Papa Francisco a Chile.

“El único interés que yo tengo -al denunciar- es que a ningún niño le vuelva a pasar esto y me interesa que quienes están aún en silencio hablen, porque de verdad es una catarsis el liberarse de esa carga que uno tiene”, enfatizó en conversación con LA DISCUSIÓN.

“Por lo menos hoy te van a escuchar y sentirse escuchado es algo que no tiene precio. Estuvimos mucho tiempo en silencio, sin apoyo psicológico, nadie nos dijo que esto no iba a volver a suceder”, añadió.

Francisco José Cox vive actualmente en un monasterio en Alemania.

Osvaldo Salgado

Salgado fue el fundador de la Villa Jesús Niño en 1983. Creador del Grupo de Guía y Scouts de San Bernardo en Chillán Viejo, en 1967 y en 1977 el Grupo Guías y Scouts San Bartolomé de Chillán. También fue capellán del Colegio Padre Hurtado.

Mirena Romero, vocera de la Red laical Chile, quien trabajó con él en la Catedral y en el Colegio Padre Hurtado afirmó que “durante todo ese tiempo lo consideré un sacerdote correcto, pero esto ha sido parte de un proceso de aceptar la situación de los abusadores en la Iglesia”.

“Es una realidad dolorosa, pero mi postura está con las víctimas. Me duele que ellos hayan sufrido en silencio”, agregó.

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