Escultura olvidada llegará a la Escuela Gabriela Mistral

Por: Carolina Marcos Fotografía: Fernando Villa 09:10 PM 2018-07-31

Sebastián Flores junto a la escultura que vivió en su taller por cinco años esperando un lugar definitivo. 

La escultura en memoria de Gabriela Mistral, ejecutada por Flor Pantoja, volverá a lucir tal y como su autora la esbozó hace casi 40 años. Lo que comenzó como un homenaje a la poetisa de Vicuña se transformó en un verdadero dolor de cabeza para las autoridades de la época, porque la obra no tuvo la aceptación social que Flor esperaba, sobre todo considerando que la misma escultora se había hecho cargo del busto de Martín Ruiz de Gamboa, que está en las afueras de la Municipalidad de Chillán. Y todo porque en sus manos, la figura de más de dos metros llevaba un ramo que contenía cabezas de niños, lo que en la época causó un malestar generalizado. 

En un principio se colocó en las afueras de lo que hoy se conoce como el Centro de Extensión de la UBB sin ceremonia de inauguración ni de bendición.

Pero más tarde, a mediados de la década de los ochenta, fue trasladada a una bodega municipal para luego pasar a formar parte del patio de la Escuela La Estancia. Ahí la encontró el 2013 un grupo de amigos del sitio Chillán Antiguo que dirige Max Beltrán y de inmediato se alzaron las voces para rescatar la escultura del olvido. 

Ese mismo año la escultura de Flor Pantoja fue trasladada hasta el taller del escultor y restaurador de Chillán Viejo, Sebastián Flores y hoy la poetisa está lista para ser trasladada por la Municipalidad de Chillán hasta la Escuela Gabriela Mistral, algo que se concretará en cuestión de horas. 

Un largo trabajo 

En el taller, Sebastián observa la obra y medita en torno al largo trabajo que debió realizar. “Es una escultura de cemento que debe pesar unos 400 kilos. Llegó a mi taller en muy malas condiciones. Tuve que sacarle más o menos siete manos de pintura. Las cabezas de los niños estaban sencillamente destrozadas, los perros también habían hecho lo suyo y el paso del tiempo y de los años la tenían muy deteriorada”, dice contemplando la figura blanca.

Sebastián recuerda que desde que el 2013 dio a conocer la noticia de su traslado, fueron varias personas y, sobre todo municipios, los que llegaron a su taller para reclamarla.  

“A mí me gustaría que en Chillán se cuidara más el patrimonio. A veces no tenemos conciencia de lo que tenemos. Muchas de las personas que vinieron a verla no podían creer la historia de abandono por la que pasó esta pieza. A pesar que no conocí a Flor Pantoja, supe de esta escultura cuando yo era alumno del taller de Helga Yufer. Ella en ese tiempo hizo el molde de esta escultura”, recuerda. 

Con más de 60 años dedicado profesionalmente a la escultura y la restauración tanto en Chile como en el extranjero, Sebastián mira la escultura y respira tranquilo. “Voy en entregar algunas recomendaciones para que la dispongan de una forma en que se conserve”, dice pausado. 

Desde la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Chillán, confirmaron a LA DISCUSIÓN que la escultura quedará en la Escuela Gabriela Mistral, en donde será admirada por la comunidad escolar. 

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