Productores destacan efecto en ventas de “Alma del Itata”

Por: Roberto Fernández 08:45 AM 2018-07-24

Productores de vinos de Ránquil y Coelemu hicieron una positiva evaluación del funcionamiento de la tienda “Alma del Itata”, ubicada en Ñipas, a dos años de su apertura, por parte de empresas Arauco.

Carlos Carrasco, del sector Uvas Blancas, de Ránquil, y administrador de la sociedad Centinelas del Itata SpA, que reúne a 18 productores de espumante; y José Ruiz, representante de la empresa asociativa Moscin SpA, del sector Guarilihue, de Coelemu, que cuenta con 15 socios; destacaron el efecto que la tienda ha tenido en sus ventas, subrayando que se ha convertido en una vitrina importante para su producción, la que también ha crecido y ha obligado a mejorar en calidad y a modernizar las etiquetas, entre otros cambios.

“Alma del Itata”, inaugurada en Ñipas en mayo de 2016, fue la primera tienda de vinos de Ñuble, fruto de una iniciativa de responsabilidad social empresarial de Arauco que apuntaba a subsanar uno de los principales problemas de los pequeños productores: la comercialización.
Con una oferta inicial de 45 etiquetas de 17 viñas del Valle del Itata en 2016, hoy la tienda ya suma 77 etiquetas de 23 viñas de la zona, en las que participa cerca de un centenar de productores.

Mayor producción
“Se ha notado un efecto importante, para nosotros ha sido beneficioso, este es el único canal de comercialización que tenemos y siempre nos están pidiendo vinos; antes vendíamos solo en las fiestas costumbristas”, comentó Ruiz, quien añadió que también han incrementado la producción, pasando de 600 botellas en un comienzo, a 7 mil botellas este año, lo que corresponde a la cosecha 2017.

Asimismo, dijo también que han mejorado los precios en la medida que ha ido aumentando la demanda, desde un promedio de $3.000 por botella, a $5 mil en la actualidad. “Consideramos que no es un aumento exagerado y esperamos mantenernos en este rango por un largo tiempo”, explicó el representante de Moscin SpA, sociedad creada en 2014 con el objetivo original de vender uva de manera asociativa.

Por su parte, el premiado productor Carlos Carrasco, destacó el crecimiento en las ventas y en la producción que ha experimentado el espumante Brutall, que hasta el año pasado elaboraba de manera individual cada uno de los 18 socios, pero que a partir de este año se elabora como sociedad Centinelas del Itata.

“Una de las puertas que se nos abrió fue la tienda Alma del Itata, que nos dio a conocer, y ha tenido bastante aceptación”, comentó Carrasco, subrayando que el espumante obtuvo medalla de oro en el concurso Catad’Or. 

“Sumando la producción de todos llegamos a las 7 mil botellas, pero este año esperamos llegar a las 20 mil botellas, que es el volumen que soñábamos alcanzar desde un principio, en que ahora todos entregaron sus uvas para hacer un solo vino base, un solo espumante, embotellado en la misma bodega, en Paso Hondo, donde también vamos a tener una sala de ventas a fin de año. Hemos enviado muestras a distintos lugares y esperamos exportar también”, añadió.

Carrasco, conocido como “Don Goyo”, por el nombre de sus vinos, comentó que ha logrado poner su producción de la Viña Carrasco Cifuentes en restaurantes, pero subrayó que “este local fue el que me abrió las puertas, esto fue el principio de una carrera para que los vinos de Ránquil y del Valle del Itata pudieran despegar, porque hasta hace dos años los vinos se conocían solo en el Concurso del Vino de Ránquil, que es una vez al año, y mucha gente nos consultaba dónde podían comprar nuestros vinos, y lamentablemente no teníamos dónde hacerlo, pero surgió esta iniciativa de la celulosa que se ha convertido en una vitrina del valle. Acá no solo se venden vinos, acá se han hecho distintos eventos, de cata, de degustación, se ha hecho la Noche del Cinsault y se van a seguir haciendo”.

Carrasco destacó que la presencia de la tienda ha obligado a los productores a aumentar sus producciones de vino embotellado, así como también ha favorecido la evolución de muchos productores de uva que han apostado por embotellar.

Calidad y presentación
Guillermo Mendoza, subgerente de Asuntos Públicos de Arauco, afirmó que “lo que hemos hecho es hacernos cargo de una realidad, prestando un apoyo a los pequeños productores en su comercialización, para que hubiera un punto conocido de venta y para apoyarlos con los canales de comercialización que existen, pero sin duda que ha generado un impacto en los productores que están presentes en la tienda”.

El ejecutivo también destacó que ha habido efectos notorios en la calidad de los vinos y en el etiquetado. “Hay una cadena que también importa la presentación, la mantención de la calidad, y en eso hemos sido exigentes, hay un panel de degustación que define cuáles vinos entran a la tienda, ellos nos dicen si el vino está bien hecho o no, y eso ha sido un plus para la tienda, porque el comprador sabe que se va a llevar un producto de calidad”. Destacó que el porcentaje de vinos que no cumplían con el estándar ha disminuido notablemente, “lo que se refleja también en los premios que han obtenido y en mayores ganancias para los productores, porque han podido elevar los precios, lo que se justifica plenamente”.

Mendoza destacó también el rol que ha cumplido la tienda en el fomento del turismo y en el desarrollo de actividades con enólogos y productores.

Beatriz Iturra, jefa de relaciones comunitarias de Arauco, explicó que entre los consumidores se identifican tres grandes grupos: gente especializada en vinos provenientes principalmente de la zona central; turistas, que representan entre el 50-60% del total; y el personal de Arauco, tanto para consumo personal como para regalos corporativos.

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