Obispado amplía plazo para investigar a Héctor Bravo

Por: Nicole Contreras Fotografía: Mauricio Ulloa 09:05 PM 2018-07-23

Bravo continúa realizando la misa dominical en la parroquia San Pablo.

15 días extendió el Obispado la investigación contra Bravo por presunto abuso a menor

El 21 de junio pasado el obispo Carlos Pellegrin anunció, a través de un comunicado, que el Obispado iniciaría una investigación en la que un sacerdote externo a la Diócesis indagaría la denuncia por presunto abuso contra un menor, por parte de Héctor Bravo, quien ostenta los cargos de párroco de la parroquia San Pablo, capellán del Ejército y del Colegio Padre Hurtado.

Dos días más tarde de que se cumpliera el plazo, el Obispado comunicó ayer que “la investigación se amplió en 15 días a partir del 23 de julio”. El obispo descartó explicar por qué se pospuso la entrega de los resultados y a revelar quién es el sacerdote externo que realiza la indagatoria.

La autoridad eclesiástica tampoco aclaró por qué Héctor Bravo aún sigue oficiando las misas dominicales de la parroquia San Pablo, pese a la investigación en curso. Al término de la celebración del domingo pasado el sacerdote declaró que continúa “haciendo misas porque estoy trabajando, y monseñor no me ha comunicado ninguna decisión”.

La Fiscalía decidió investigar por oficio el caso, luego del reportaje emitido por Canal 13 en el que la madre de la posible víctima denunció el abuso. Los hechos se habrían desarrollado en la capilla Divino Maestro, que pertenece a la parroquia San Juan de Dios, donde Bravo fue párroco hasta 2009, año en que habría ocurrido el abuso.

No se ha tomado el peso y el rigor a las denuncias, no sabemos quién está investigando, todo esto se ha manejado con un secretismo que es tradicional en la Iglesia y que poco ha aportado”, afirma Eduardo Albornoz, vocero de la Red Laical Chillán.

“Pensamos que el obispo ha cuidado más su imagen, ni siquiera cuida a sus sacerdotes. Si la denuncia es contra alguno de sus preferidos, porque al parecer Héctor Bravo sería uno de ellos, no se toman en serio. Pellegrin está escudando a sus cercanos, es tiempo de empezar a exigir su salida”, añadió.

El Centro de Padres del Colegio Padre Hurtado solicitó a la fundación que Héctor Bravo, capellán de la institución, “esté apartado de sus funciones hasta que se aclaren los hechos”.

El caso de Renato Toro

Los silencios de Carlos Pellegrin ante las denuncias de abuso no solo se han dado en el caso de Héctor Bravo.

El obispo comunicó el mes pasado que había recibido una denuncia por abuso a un menor contra el sacerdote Renato Toro, asesor pastoral de la Penitenciaría, que habría ocurrido en los años 1983-1984. Aprovechó la oportunidad para revelar que ya tenía conocimiento de una denuncia contra Toro, por la que lo apartó de su ministerio entre 2012 y 2015, sin denunciar los hechos a la justicia.

Pellegrin también inició una investigación por medio de un sacerdote externo para esclarecer la verosimilitud de las denuncias, cuyo plazo vence este domingo 29 de julio.

El abogado que defendió a las víctimas de Karadima, Juan Pablo Hermosilla, argumentó sobre este punto que “hay dos cosas que llaman la atención, primero que recién se venga a saber que esta persona no solo haya realizado actos de abusos a menores, sino que además, la pena que recibió fue muy baja, una pena de tres años, y después volvió a ejercer. Yo creo que ahí es determinante saber las circunstancias de ese caso y si hay proporcionalidad, porque la pena es demasiado baja desde el punto de vista religioso, como si se hubiese robado la colecta de domingo”.

El abogado añadió que “hay que poner énfasis no solo en los abusadores, sino en la conducta que ha tenido el Obispado y ver si ellos han hecho lo necesario para proteger a los menores, o han estado con políticas que han incentivado la comisión de estos delitos”.

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