Las dos vías al desarrollo que se prevén para la intercomuna

Por: Edgar Brizuela 10:50 AM 2018-07-15

Ampliar los límites de Chillán y Chillán Viejo, potenciar e integrar la Ruta 5 Sur a la capital regional y crear un corredor entre Quinchamalí y Cato son algunas de las ideas propuestas para Chillán por la empresa que trabaja en el diseño del nuevo Plan Regulador Intercomunal. El instrumento de planificación necesita ser reformulado, pues desde el año 2007 cuando fue aprobado el actual, han ocurrido cambios en las normativas ministeriales y la metrópolis ha evolucionado significativamente.

Desde aquella fecha hasta ahora, ambas ciudades que ocupan un mismo territorio, no han dejado de crecer y se encuentran en la actualidad con el problema que prácticamente carecen de espacios para continuar su crecimiento. Además, las proyecciones plantean que al 2050 la urbe albergaría hasta 315.970 habitantes. 

El seremi de Vivienda, Emilio Armstrong, destacó que el proyecto busca actualizar el Plan Regulador Intercomunal de Chillan y Chillan Viejo (Prich), aprobado en el año 2007, realizando una revisión integral del instrumento vigente, ajustando su normativa a las necesidades de desarrollo actuales y futuras del territorio intercomunal, a las disposiciones legales y reglamentarias actuales, considerando los criterios de la jurisprudencia administrativa emanada de la Contraloría General de la República.

Lo que se pretende ahora, es formular las bases de una evolución futura ordenada y según algunos parámetros objetivos y promover además un relato coherente respecto de su desarrollo donde se pongan de manifiesto, incluso elementos culturales y un sello o marca clara que identifique al territorio.

Alternativa interfluvial

Pablo Jordán, arquitecto de la empresa Urbe Diseño y Gestión Urbana, explicó que definieron dos alternativas de desarrollo para la intercomuna, una de las cuales llamaron “Entre Ríos” o “Puertas”. Esta estructura concibe al territorio a partir de los ríos Ñuble, Cato, Chillán y Larqui, identificando territorios interfluviales con vocaciones particulares que definen la propuesta urbana y rural.

En este planteamiento, se reconocen al sector valle Cato, que tiene vocación agrícola; el sector entre Río Cato y Río Chillán, que contiene a la capital regional y que es un área mixta donde conviven actividades urbanas, agrícola y silvícola; y un tercer sector entre los ríos Chillán y Larqui con énfasis silvoagropecuario, que tiene infraestructura industrial y de impacto intercomunal.

Este esquema de “Entre Ríos”, considera además, sostuvo Jordán, completar la malla vial de la Circunvalación en Chillán, proyectando nuevos radios que permitan distribuir los flujos entre los distintos anillos. Se suma a ello un anillo de circunvalación que sigue el curso de los ríos Chillán por el sur y Cato por el norte.

El modelo planteado busca consolidar el modelo de “Puertas de acceso”, acogiendo usos como parques de oficinas, ferias agrícolas, universidades, conjunto de talleres y bodegas, grandes centros comerciales, entre otros.

Busca, asimismo, consolidar dos nuevos polos, dos “centralidades en las fronteras comunales al norte y sur, sacando partido de la oportunidad de localización de la Ruta 5”.

Corredor Ruta 5 Sur

En el caso del segundo modelo, conocido como Corredor Ruta 5 Sur, se trata de una “propuesta de ordenamiento en base a la estructura de vías de carácter intercomunal”, donde se busca consolidar el corredor de la Ruta 5, “sacando partido de oportunidades de localización”. En este esquema, un rol fundamental está dado por la regeneración del barrio  Estación, que igualmente surge como un eje fundamental en el desarrollo de la ciudad.

Para los urbanistas, esta segunda alternativa debe reconocer la expansión del área urbana de la ciudad de Chillán, estudiar otras vocaciones en el territorio rural de tal manera de generar corredores turísticos  hacia el norte donde proponen por ejemplo, un corredor que vaya desde el Valle de Cato hacia Quinchamalí.

En este modelo, se le da relevancia además al sector sur de Chillán Viejo, como un potente polo industrial y de atracción de empresas mucho más de lo que es en la actualidad.

Uno de los elementos básicos de esta alternativa, es que la ciudad deberá ir pensando en generar obras de atravieso de la Ruta 5 Sur hacia al poniente, que parece ser la zona de crecimiento urbano futuro.

Jordán, expuso que la Ruta 5 Sur pasará a ser “la columna vertebral del desarrollo intercomunal”, algo parecido a lo que ocurrió en Santiago, Rancagua, Curicó y otras urbes donde la vía es parte fundamental de ellas y existen alternativas seguras de traslados desde un lugar a otro.

De la misma manera, para el experto la presencia de Ferrocarriles que actualmente divide a Chillán en dos realidades sociales opuestas constituye una oportunidad que se debe potenciar,

En el modelo de Urbe, “la estación de ferrocarriles es un elemento fundamental de recuperación de la ciudad; no es solamente la vieja estación, sino que es un gran motor de un potencial cambio cultural”.

Desde la perspectiva de la consultora, el sistema ferroviario local puede ser potenciado para beneficio local tal como ocurrió con Cerrillos en Santiago, con el borde costero de Talcahuano, Arica, Antofagasta o Iquique.

En ambos modelos, se busca conformar un sistema de áreas verdes “a partir de estructura antrópica que busca complementar el esfuerzo de reciclaje urbano en torno a la estación y la línea férrea”. Además, reconoce una serie de parques en Lantaño, los bordes del río Chillán o el Estero las Toscas, entre otros.

Entre los elementos que deberán ser analizados figura la ampliación del espesor de la Ruta 5 Sur con el fin de potenciar actividades productivas de impacto intercomunal.

Las dos alternativas propuestas, recalcó Jordán, son dos esquemas absolutamente móviles y que se pueden entrelazar para crear un tercer modelo, pues configuran una suerte de “relato” futuro de la conurbación Chillán-Chillán Viejo.

El delegado de Vivienda, Rodrigo Saavedra, enfatizó que “ambos modelos deben ser analizados y enriquecidos con el debate de organizaciones, autoridades y gremios”.

La autoridad mencionó que para la aprobación del Prich queda aproximadamente un año, por lo que hay tiempo para efectuar los cambios que sean necesarios y que surjan de futuras mesas de análisis.

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