Púgil de oro verde sueña con conquistar los cuadriláteros de Chile

Por: Rodrigo Oses Fotografía: Mauricio Ulloa 08:50 AM 2018-07-09

“Mire, justo ahí le entré con un ‘uppercut’ y luego con un ‘jab’ y se suspendió la pelea por nocaut técnico”, indica Camilo Jiménez, mientras muestra un video de una de sus recientes peleas en el cuadrilátero del Estadio Nelson Oyarzún.

Su madre, que tiene un puesto de frutas y verduras en el sector Oro Verde, frente a la iglesia de la localidad rural, lo mira con profundo orgullo.

“Es que Camilo ama el boxeo, es lo que más le gusta y a lo que se quiere dedicar”, confirma con mirada angelical.
Su hijo, una de las promesas del deporte de los puños, practica hace un año boxeo. Comenzó en Puños del Sur y derivó al cuadrilátero con Miguel Jara.

Luego lo entrenó Francisco Corvalán del Club Olimpo, pero ahora entrena solo en su casa de Oro Verde, rodeado de tomates, sandías y choclos. “Cuando chico me hacían ‘bullying’. Me decían negro, huaso y coyonco, pero yo les decía que me gustaba ser campesino y me defendía a combos. De ahí me gustó el boxeo. Ahora salgo a trotar y practico con mi primo Julio Manosalva”, cuenta Camilo, antes de aclarar su pasión por el boxeo. “Es que es un deporte único.

Hay que tener constancia, hábitos, sacrificio, mucho desgaste”, recalca el admirador del boxeador criollo Miguel “Aguja” González y del internacional Gennady Golovkin.

Sobre su estilo es enfático: “Me gusta esquivar y voy a los contragolpes, para acertar fuerte mis manos. Debo corregir mi parada y acertar mejor mis golpes”. Jiménez, quien fue tercero en el último Nacional Juvenil en serie 81 kilos, pesando apenas 75.

Su sueño es ser campeón de Chile y dedicarse profesionalmente al boxeo. Para eso tiene una particular rutina de entrenamiento. “Vivo en Oro Verde. En pleno campo. Salgo a correr al Puente El Ala, me tiro un piquero y vuelvo. Hago mucho sombra, abdominales, flexiones de brazos y mi amigo me ayuda con los focos. A veces voy al gimnasio y le pego al saco. Y le ayudo a mi papá en el campo con la cosecha de tomates, sandías, y melones”, sentencia sonriendo.

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