Psicólogo apoya diálogo de sacerdotes en Casa Tabor

Por: Nicole Contreras Fotografía: Mauricio Ulloa 09:35 PM 2018-07-06

El encuentro habitual del primer martes de cada mes, en que el obispo Carlos Pellegrin se reúne con todos los sacerdotes de la Diócesis en Casa Tabor en una jornada reflexiva,  fue diferente al de los meses anteriores.

Los acontecimientos de la última semana, en que Pellegrin reveló que había recibido una denuncia por abuso de menores en contra del sacerdote Renato Toro ocurrida entre los años 1983-84, reconociendo que ya lo había sancionado por otra denuncia del mismo tipo, apartándolo del ministerio desde 2012 hasta 2015, además de la confirmación de una acusación en contra del párroco de la parroquia San Pablo, Héctor Bravo, motivaron a que la reunión se centrara en la crisis que enfrenta la Iglesia en Ñuble. 

Otro elemento que diferenció a la cita fue el invitado especial que actúo como moderador de la conversación en que los sacerdotes expusieron sus puntos de vista y en la que el obispo hizo una autocrítica: el psicólogo y coach ontológico Octavio Justiniano, cercano a Pellegrin, y con quien el obispo trabajó en la época en que era rector del Colegio Verbo Divino, en Las Condes. 

No es la primera vez que Justiniano asesora a Pellegrin. Miembros de la Diócesis aseguran que ya lo hizo hace algunos años, y que se encarga “de trabajar con los sacerdotes más jóvenes”. Ambos fueron alumnos del Verbo Divino. 

Justiniano, desde 1994, es el director de la consultora Verbum Servicios Psicológicos, que realiza coaching en distintas áreas de la psicología: clínica sistémica, educacional y laboral. Entre sus clientes se encuentran WalMart Latinoamérica, Entel, la Universidad Adolfo Ibáñez, Colbún, entre otros. 

Diálogo
Los asistentes a la reunión  calificaron la instancia como “positiva y fraterna, ya que nos permitió tomar conciencia desde una perspectiva comunitaria la situación que estamos viviendo como Iglesia”. 

Sobre el desempeño del psicólogo las opiniones son divididas. Algunos sostienen que “nos ayudó a dialogar y a apoyarnos un poco más en el tema que estamos enfrentando”. Otros piensan que la visita del coach “no aportó mucho, pero que sirvió para abrir una conversación entre nosotros”. La catarsis en la que participaron los sacerdotes les permitió expresar “lo que cada uno sentía”. 

El obispo se retiró de la instancia por unos momentos, a petición de los participantes, para que ellos pudiesen hablar con tranquilidad, según lo que comentan asistentes a la jornada reflexiva.  

Sin embargo no todos asistieron a la reunión del martes pasado. Solo lo hizo alrededor del 80 por ciento del clero de Ñuble, según la apreciación de los sacerdotes que integraron  el diálogo. Esto a pesar de que tienen la obligación de participar en la reflexión. 

Algunos de ellos declaran que no asisten a estas reuniones desde hace un tiempo, porque piden transparencia ante el actuar del Obispado. 

La Casa Tabor también es el hogar de Renato Toro, quien convive a diario con otros sacerdotes de la Diócesis.

La agenda del obispo 
Carlos Pellegrin, quien mantiene su postura de no hablar con la prensa hasta que la investigación por los presuntos casos de abuso concluyan, se ausentará de la Diócesis durante la próxima semana. 

La máxima autoridad eclesiástica de Ñuble viajará a Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, para participar en el V Congreso Americano Misionero: “América en misión, el evangelio es alegría”, que se desarrollará desde el 10 al 14 de julio. 

El tema en el que se centrará la actividad que se realiza  desde 1977 será: “La alegría del evangelio, corazón de la misión profética, fuente de reconciliación y comunión”. 

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