Estudio revela pugna entre la vieja y nueva identidad de Ñuble

Por: Isabel Charlin 09:25 PM 2018-07-06

El informe dado a conocer hace unos días por Flacso, el cual entregó un Diagnóstico con Información Secundaria para el Desarrollo Territorial de la Nueva Región de Ñuble; reservó un capítulo especial para la identidad de Ñuble, aspecto que fue abordado desde el punto de vista cualitativo, y que contempló revisión bibliográfica, entrevistas semi estructuradas y análisis de contenido.

En total, se realizaron 30 entrevistas, la mayoría aplicada de manera personal en las diversas comunas de la región, en sus tres provincias. De ellas, 22 correspondieron a hombres y 8 a mujeres. Los rangos etarios oscilaron entre los 30 y los 84 años.

El objetivo del estudio fue establecer los principales patrones identitarios de la nueva Región de Ñuble, sobre la base de percepciones de diferentes actores clave en términos del desarrollo cultural pasado y actual del territorio.

Entre las principales conclusiones del estudio, es posible determinar que existen patrones identitarios en la región que la diferencian de otras regiones del país, y que justifican desde este punto de vista, su creación.

“La gente es muy consciente que buena parte de los patrones culturales de hoy, se fundaron entre finales del siglo XIX y una buena parte del siglo XX: Estado Docente, los colegios normalistas, y la reconstrucción post terremoto de 1939, que permitió la generación de condiciones propicias para una reconstrucción de la ciudad de Chillán preferentemente bajo criterios arquitectónicos sostenidos en una visión moderna, centrada en los ciudadanos y considerando aspectos históricos y culturales propios de la ciudad. Cuando los entrevistados reconocen su historia más lejana, fuimos zona de frontera, en la Guerra de Arauco. Esos son los grandes hitos que marcan la identidad de Ñuble, hay una gran cantidad de figuras en el mundo del arte, de la historia, la política y el mundo militar que están asociadas a ese período”, sostuvo el investigador a cargo del estudio, Fabricio Franco.

En tanto, no se reconocen en la investigación patrones culturales e identitarios que diferencien con claridad a las tres provincias creadas de acuerdo al nuevo ordenamiento regional (Punilla, Itata y Diguillín). Si bien se consideran ciertos elementos distintivos, como la relación con el entorno natural y ciertas actividades económicas, estas características descritas no responden necesariamente al nuevo ordenamiento político administrativo. Más allá de diferencias geográficas y de relación con el territorio, los patrones identitarios de la región se diseminan casi con la misma intensidad y características en las tres provincias que constituyen la región. Por el contrario, se reconoce a las ciudades de Chillán y Chillán Viejo como ejes originarios y articuladores de las manifestaciones identitarias existentes en el territorio.

Tensión indentitaria

Por otra parte, existe una tensión histórica entre las percepciones de identidad determinadas por un lado, por una visión esencialista que alude a patrones más bien asociados a la ‘cultura corralera’, es decir, asociada a una estructura social basada en la herencia de la hacienda como elemento social determinante en la región, y cuyo objetivo en términos de identidad es ‘preservar las tradiciones’; en contraposición con percepciones y consensos sostenidos en una visión de la identidad como una interacción de diversos grupos sociales que han permitido el surgimiento de una cultura campesina y de nuevos lenguajes culturales y artísticos que dan cuenta de patrones identitarios variados, diversos y en permanente transformación.

Según Fabricio Franco, son tres las percepciones de cultura ‘dando vueltas’.

“Primero, una cultura corralera, segundo, una campesina, y ambas tienen que ver con el mundo rural y agrícola que somos, pero que estamos dejando de ser progresivamente; y una tercera, que tiene que ver con una visión más contemporánea, sostenida por gente más joven. Lo que descubrimos, es que estas tres culturas no conversan entre sí, se miran con sospecha. ‘Éste es viejo’, ‘Éste representa a un mundo que ya no es’. Eso aparece mucho en las entrevistas”, manifestó Franco.

Ambas expresiones identitarias (la corralera y la campesina) son asociadas al folclor, que a su vez, es visto de manera crítica por parte de otros actores que esperan la apertura de procesos de valorización de nuevos lenguajes culturales y artísticos que den cuenta de los cambios sociales actuales, y que no se sostengan como manifestaciones identitarias y culturales que ellos consideran estereotipadas y conservadoras, que dan cuenta de la realidad sociocultural actual de la región y de sus provincias.

Rol del medio ambiente

La otra preocupación que devela el estudio es que mucha gente presenta dudas y preocupación respecto de la evolución de los patrones identitarios y proyectos de fuerte impacto medioambiental, como es el caso de la industria forestal, la salmonicultura y la construcción de embalses y centrales de generación eléctrica. 

En el caso de la industria forestal en la región, ésta ha incidido no solamente en términos de la transformación del paisaje natural, también ha impactado fuertemente en procesos de migración interna producto del descenso de la producción agrícola provocada en parte por la falta de agua, lo que a su vez, ha transformado fuertemente el carácter rural de la región en términos sociales, culturales y económicos.

“La gente dice, ojo, la industria forestal está creciendo... ¿Dónde está quedando la cultura corralera, si la industria forestal es expulsora, estamos envejeciendo? Hay un gran proyecto de embalse en la región que es visto con preocupación, porque la gente se da cuenta que estos cambios van a alterar los patrones culturales”, aseveró el investigador de Flacso, Fabricio Franco.

Comentarios