Ñuble: informe de Flacso revela características comunes en 14 comunas

Por: Isabel Charlin Fotografía: Fernando Villa 08:55 PM 2018-06-28

Fabricio Franco, de Flacso-Chile, expuso los resultados del diagnóstico realizado en el territorio entre enero y junio.

La región presenta alta feminización (51,6%), la cual se concentra en comunas urbanas.

Catorce de las 21 comunas que componen la Región de Ñuble tienen características comunes: son eminentemente rurales, su población ha envejecido y presentan un bajo crecimiento poblacional. Y algo más: una provincia entera (Itata), cabe dentro de esta categorización.

Esto es parte de la “fotografía” del territorio entregada ayer por Flacso-Chile, en el marco del primer informe de diagnóstico del convenio “Formulación de Lineamientos de la Estrategia de Desarrollo Regional, Potenciamiento de la Identidad Regional y Promoción de la Participación Ciudadana en el proceso de Instalación de la Región de Ñuble”, suscrito en enero pasado entre el organismo latinoamericano y la Subdere.

La entrega, que consta de dos partes -un diagnóstico y un capítulo más especializado sobre identidad cultural-, aportó datos duros respecto de la vocación productiva de la región y su impacto en la sociodemografía; la dimensión económico-productiva del territorio; dimensiones sociales, como pobreza, vivienda, educación, salud y empleo, y características de la acción estatal a nivel regional.

Información que según el investigador de Flacso y coordinador del estudio, Fabricio Franco, confirmó que las condiciones productivas relativamente precarias del territorio explican una condición social compleja para la nueva región.

“Ahora, esta situación social no es pareja en toda la región. Las comunas más rurales, más alejadas del centro agrícola, experimentan situaciones más complicadas en materia de pobreza, las cuales están relacionadas con envejecimiento y bajas tasas de crecimiento poblacional (ocho comunas son ‘expulsoras’ de población, y hay seis comunas que están por entrar en esta dinámica). Si ahí el Estado, de la mano de la inversión privada, no ‘repiensan’ esto, va a seguir simplemente este ritmo”, afirmó el investigador, quien entre las recomendaciones planteó junto a su equipo la necesidad de diversificar la producción del agro, mejorar la estructura vial, focalizar políticas públicas para reducir la pobreza en comunas clave, mejorar la cobertura en educación -sobre todo en el ámbito superior-, y generar una gestión intersectorial y multinivel, que incluya al sector privado.

Al respecto, el delegado presidencial, Martín Arrau, fue claro en plantear que no se puede seguir haciendo más de lo mismo.

“Estas cifras nos ponen un desafío. Es una línea  base sobre la cual debemos construir todas las estrategias, planes y políticas, y será parte de un segundo estudio que elaborará la Estrategia Regional de Desarrollo (ERD) que se adjudicará en un par de semanas. No podemos seguir haciendo más de lo mismo, no podemos copiar fórmulas de otras regiones, y tenemos que buscar soluciones particulares a estos problemas tan profundos. Hay que alegrarse, esta nueva región que se crea es un muy buen mecanismo de solución a estos problemas”, sostuvo Arrau.

Quien estuvo en la génesis del estudio de Flacso fue la exdelegada presidencial, Lorena Vera, quien resaltó la visión que tuvo la administración anterior al encargar el trabajo y definir los énfasis.

“Este documento, que servirá para la planificación futura, se generó con la visión de contar con un diagnóstico que permitiera tomar decisiones. Hoy se cuenta con esta fotografía real, concreta y bastante bien documentada para poder hacerlo”, sostuvo la ex autoridad, quien destacó el gran desafío que tiene el territorio, de acuerdo a la realidad conocida, en torno a ofrecer más oportunidades a los jóvenes para cursar educación técnica y universitaria en la región.

Zona de Rezago (Oportunidades)

Uno de los instrumentos que ya está operando, y que será vital a la hora de revertir las cifras entregadas es el programa Zona de Rezago del Valle del Itata, o Zona de Oportunidades, como se le ha rebautizado.

La jefa de la División de Desarrollo Regional de la Subdere, María Paz Troncoso, quien ayer expuso sobre los últimos cambios legales referidos a los Gobiernos Regionales; manifestó que el estudio elaborado por Flacso constata que el Itata debe tener una atención especial.

Las problemáticas de agua son efectivamente las que debemos ser capaces de atender, para el bienestar de la población y de la futura industria que debe fortalecerse, para generar el desarrollo que tanto requiere esa zona”, aseveró.

Cristóbal Martínez, coordinador del programa Zona de Rezago del Itata, agregó que con los datos expuestos hay más argumentos aún para conseguir mayores recursos y atención para el territorio.

“Nuestra tarea será estructurar un plan más potente aún que el que tenemos y generar alianzas. Aumentar los ingresos en esta zona es primordial, si logramos darle valor agregado a lo que se está haciendo ahora, haremos más atractiva esta zona para los jóvenes, pero al mismo tiempo, es responsabilidad del Estado mejorar aspectos como la conectividad vial y digital”, sostuvo.

El senador Víctor Pérez y el diputado Jorge Sabag destacaron el hecho que las cifras expuestas dan la razón en torno a crear la región.

“Si siguiéramos perteneciendo a Bío Bío, los datos en 30 años habrían sido los mismos. Al ser ahora región tenemos la oportunidad de revertir la situación, y espero que este instrumento sirva para decir en 10 años más que estos datos son distintos. Estas cifras nos muestran dónde partimos, y nuestra tarea es revertir este escenario”, sostuvo Pérez.

Sabag, en tanto, dijo que el estudio es “una radiografía muy profunda que nos da el fundamento para crear la región. Tenemos cifras preocupantes, como solo un 4% de inversión en el sector productivo. Es un punto de partida para saber qué hacer en los próximos años y potenciar el territorio”, aseveró. 

Características sociodemográficas

Ñuble presenta la tasa de ruralidad más alta del país (30,6%), en circunstancias que el promedio nacional es de 12,2%. A la vez, la tasa de envejecimiento se ubica segunda a nivel nacional, con un 13,5%, versus un 11,4% en Chile.

El nuevo territorio también presenta una baja tasa de crecimiento intercensal, 0,62%, la tercera del país, que promedia un 1,06%.

En este punto, ocho comunas aparecen como ‘expulsoras’ de población: Cobquecura, Portezuelo, Ninhue, El Carmen, Pemuco, Ñiquén, Coelemu y San Ignacio. Cuatro de ellas pertenecen a la Provincia de Itata, que promedia un crecimiento intercensal de -0,19%.

En tanto, otras seis comunas de la región están cercanas a caer en esta categorización: Ránquil, Quirihue, Trehuaco, Bulnes, San Carlos y Yungay.

La concentración de la población se produce sobre el eje de la Ruta 5 Sur, en el centro de la zona agrícola (Chillán, San Carlos, Chillán Viejo, Coihueco y Bulnes), con un 66% del total de habitantes de la región, y se advierte una alta tasa de feminización en los grandes centro urbanos (Chillán Viejo, Chillán, San Carlos y Bulnes), donde se presentan diferencias de entre 3% y 5% entre cantidad de mujeres y hombres.

De acuerdo a las cifras levantadas, existe una alta correlación entre ruralidad, envejecimiento, baja tasa de crecimiento y baja presencia de mujeres en 14 comunas de la Región de Ñuble, las cuales concentran el 30% de la población regional: Ñiquén, Ránquil, Ninhue, Cobquecura, Trehuaco, Coihueco, Portezuelo, San Fabián, El Carmen, San Nicolás, San Ignacio, Pemuco, Pinto y Quillón. 

Otras dimensiones

En la dimensión económico-productiva, Ñuble es una región mucho más especializada que Bío Bío, con una marcada vocación agrícola y silvícola, sectores de baja productividad. Como consecuencia de esto, los salarios son bajos e inferiores a los promedios nacionales en casi todas las ramas de actividad económica.

Ñuble es también la segunda región más pobre del país en la medición por ingresos (20,6%), y presenta una elevada pobreza multidimensional (22,4%). Esta afecta preferentemente a las comunas rurales de Itata, pero también a algunas de Punilla y Diguillín.

Un alto porcentaje de viviendas no tiene acceso al agua potable (18%), y tiene baja calidad constructiva (22%). El primer indicador fluctúa entre 22% y 69% en catorce comunas.

En tanto, la escolaridad promedio es de las más bajas del país (10 años, versus 11,1 a nivel nacional). La cobertura es alta en preescolar, básica y media (52%), pero aún es baja en educación superior (18%). En las zonas rurales y en la población adulta se producen las mayores brechas.

En salud, un 86,6% de la población está afiliada a Fonasa en tramos A y B, y existe un alto porcentaje sin ningún tipo de cobertura, sobre todo en Itata.

En el mercado laboral, los hombres ganan más que las mujeres, pese a que ellas tienen más años de escolaridad (72,1% de las trabajadoras tienen 12 o más años, versus 54,6% de trabajadores). Los sueldos más bajos en agricultura llegan a apenas el 36% del sueldo promedio nacional, aún cuando aquí se ubica el 30% de los trabajadores de la región.

Por último, un 87% del gasto público en Ñuble corresponde a gasto social, y menos de un 4% se hace en sectores productivos.

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